Esta página no tiene título.
Solo una frase, repetida tres veces:
“Si el comerciante ama,
el trueque deja de ser justo.”
“Si el comerciante ama,
el precio cambia.”
“Si el comerciante ama…
el equilibrio tiembla.”
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Este capítulo no debía existir.
Fue añadido después,
cuando los comerciantes comenzaron a amar.
“Si el comerciante ama,
el trueque deja de ser simétrico.”
Porque el precio ya no lo paga solo el mortal.
Lo paga:
Un comerciante que ama:
Por eso este capítulo fue sellado.