El comienzo de un narco

Cap 24 ⛓️ Caída

—Muerete Gerald.

Mi voz salió más baja de lo que esperaba, apenas un susurro roto entre la sangre y el cansancio, pero suficiente para que él me escuchara. Gerald inclinó ligeramente la cabeza, como si no estuviera seguro de lo que había oído, y luego sonrió… esa maldita sonrisa que nunca desaparecía de su rostro.

—¿Dijiste algo?

Me miró directo a los ojos y soltó otra risa, más pesada, más burlona, mientras bajo su pie terminaba de aplastar mis lentes. El sonido seco del cristal rompiéndose se sintió más fuerte que los golpes… como si algo más que vidrio se estuviera quebrando en ese momento.

Bajé la mirada, apretando los dientes, respirando como podía. Quise levantarme, lo intenté de verdad, pero mi cuerpo no respondió. Estaba inmóvil, atrapado en mi propio peso.

Un disparo.

Lejano… pero al mismo tiempo cerca.

Fruncí el ceño, confundido, tratando de entender de dónde había venido, cuando vi cómo uno de los hombres que me sostenía cayó al suelo sin aviso. Todo se movió de golpe. Los demás voltearon hacia los lados, tensos, buscando al responsable, apuntando sin un objetivo claro. Intenté aprovechar ese momento, lo supe al instante… era una distracción perfecta, tal vez la única oportunidad que iba a tener. Pero antes de que pudiera hacer algo, otra persona me sujetó con fuerza, reemplazando al que había caído, y ahora eran dos otra vez, ambos apuntándome directamente.

—Saijin… —la voz de Gerald volvió, más fría—. Espero que esto no tenga nada que ver contigo… ¿o sí?

No respondí de inmediato. Mi mente ya estaba en otro lugar, intentando unir lo que estaba pasando. Ese disparo… la precisión… la forma en que cayó sin siquiera reaccionar…

"Taeyeon"

No estaba seguro, pero tenía sentido. Demasiado sentido.

Entonces, dos disparos más rompieron el aire. Esta vez no hubo duda… fueron más cercanos, más claros, más peligrosos. No pasaron ni unos segundos cuando los dos hombres que me sostenían cayeron al suelo casi al mismo tiempo. Sus cuerpos soltaron el peso que me mantenía detenido, y por un segundo sentí libertad… aunque mi cuerpo apenas pudiera sostenerla.

Todos voltearon.

Hacia mí.

Confundidos.

Alertas.

Sin entender nada.

Yo tampoco estaba completamente seguro… pero en el fondo… sabía.

Gerald apretó la mandíbula, su expresión cambiando por completo. La calma desapareció, dejando ver la furia que realmente llevaba dentro.

—Si esto llega a ser obra tuya… —dijo, con la voz cargada de amenaza— juro que lo vas a lamentar… ¿entendiste?

Levanté la mirada como pude, sosteniéndola en él, aunque todo se viera borroso.

—¿Y si lo es…? —murmuré—. ¿Qué vas a hacer?

—Maldito…

Lo vi moverse, aunque no con total claridad. Levantó el arma y comenzó a acercarse a mí, con esa intención clara de intimidar, de aplastarme ahí mismo. Pero ya no funcionaba igual. Tal vez porque ya había pasado el límite… o tal vez porque en el fondo sabía que no estaba solo.

Disparó.

El sonido explotó en mis oídos.

Y aun así… me moví.

No fue mucho, no fue limpio, pero fue suficiente. La bala pasó tan cerca que sentí el aire cortarme la piel, pero no me dio. Alcé la mirada de inmediato, y esta vez sí lo vi claro.

Su expresión.

Había cambiado.

Ya no era control.

Ya no era seguridad.

Ahora sí… estaba furioso.

Los disparos comenzaron a caer uno tras otro, sin ritmo claro, sin darme tiempo de pensar cuántos eran realmente… solo sabía que eran demasiados. El sonido se metía en mi cabeza, rebotando, confundiendo todo, mientras mi cuerpo reaccionaba por instinto.

Me lancé al suelo, rodando sobre el polvo y los restos de vidrio, esquivando como podía las primeras balas que cortaban el aire demasiado cerca. Cada movimiento dolía, cada intento de incorporarme era como arrastrar un cuerpo que ya no quería responder, pero aun así lo hice… porque quedarme quieto significaba morir.

Entre el caos, la vi.

Mi arma.

Tirada a unos metros, donde había caído cuando él me golpeaba. Sin pensarlo, corrí hacia ella, ignorando el dolor, ignorando todo lo demás, esquivando como podía mientras los disparos seguían.

Pero justo cuando estaba por alcanzarla, algo me atravesó el hombro. No fue un dolor inmediato… fue un impacto seco que me cortó la respiración, y luego vino todo de golpe. Caí al suelo con fuerza, apretando los dientes para no gritar, sintiendo cómo el brazo me pesaba, como si ya no fuera mío.

Aun así… estiré la mano.

Tomé el arma.

Y en el mismo movimiento, levanté la mirada y apunté.

Disparé.

Al mismo tiempo que él.

El sonido de ambos disparos se mezcló, chocando en el aire, y por un segundo todo se volvió lento. Intentamos esquivarnos, los dos, moviéndonos como pudimos en medio del dolor y el cansancio. Vi cómo Gerald perdió el equilibrio y cayó al suelo, aunque mi cuerpo apenas me obedecía.

Entonces…

Tres disparos más.

Desde atrás.

Giré como pude y lo que vi me hizo apretar la mandíbula. Entre el humo y el caos, unas siete… tal vez diez personas corrían hacia nosotros. Sus pasos eran rápidos, decididos, mientras gritos se escuchaban de fondo. La gente de Gerald reaccionó de inmediato y el enfrentamiento se extendió más allá de nosotros, convirtiéndose en un caos completo.

Pero él…

Gerald…

Se levantó.

Y empezó a caminar hacia mí.

Yo también lo hice.

Lento… pero firme.

Sin bajar el arma.

Sin apartar la mirada.

El ruido alrededor desapareció por un momento. Solo éramos él y yo otra vez, como si todo lo demás no importara. De reojo, alcancé a ver cómo tres más saltaban desde una casa cercana. Sus rostros estaban cubiertos, igual que los otros, imposibles de reconocer. Dos de ellos se lanzaron directo contra varios hombres, peleando contra cuatro o cinco al mismo tiempo, moviéndose con una precisión que no era normal. El tercero vino hacia mí, pero fue interceptado por dos más de los de Gerald, iniciando otra pelea a unos metros. Aun así… se defendía bien. Demasiado bien.



#11291 en Novela romántica
#5749 en Otros
#1037 en Acción

En el texto hay: lgbt, misterio accidentes y muertes, dark romace

Editado: 14.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.