El comienzo de un narco

Cap 30 ⛓️ acuerdo silencioso.

El auto prácticamente volaba por la carretera.

Nunca había manejado tan rápido en mi vida. Mis manos apretaban el volante con fuerza mientras veía las luces acercarse cada vez más a la casa de Bler. Desde lejos ya podían verse algunas ventanas rotas y movimiento afuera.

Mierda, llegamos muy tarde.

En el asiento trasero, Chris y Haeseung estaban demasiado inquietos.

—Tenemos que entrar ya —soltó Chris.

—Primero cálmate —gruñí sin dejar de mirar al frente.

—¿¡Cómo quieres que me calme!?

No respondí.

Porque honestamente yo tampoco estaba tranquilo.

Apenas frené el auto cerca de la entrada trasera, todo se volvió un caos otra vez. Cinco hombres aparecieron casi inmediatamente. Tal vez seis. Gente de Gerald.

—Quédense atrás —ordené bajando del coche.

Obviamente no me hicieron caso.

Haeseung ya estaba afuera antes de que terminara de hablar.

—¿Quieres dejar de actuar como nuestro papá? —soltó mientras golpeaba al primero.

—¡Haeseung!

Chris también terminó metido en la pelea intentando ayudar.

Perfecto.

Era exactamente lo que quería evitar.

Los siguientes minutos fueron horribles. Golpes, gritos y movimientos rápidos mientras intentaba mantener a esos dos idiotas lejos de las armas. Porque sí, podían pelear. Pero seguían siendo unos adolescentes. Y Gerald no enviaba gente precisamente amable.

Por suerte logramos quitárnoslos de encima relativamente rápido.

—Muévanse —les dije apenas recuperé el aire.

Entramos por la parte trasera de la casa. Ahí había menos gente, aunque todavía podían escucharse golpes y cosas rompiéndose cerca de la entrada principal.

Avanzar tampoco fue sencillo. Había hombres peleando en prácticamente cada pasillo y más de una vez tuvimos que desviarnos para evitar terminar atrapados. Chris iba demasiado adelante para mi gusto y Haeseung no dejaba de mirar alrededor buscando a Saijin.

Hasta que finalmente los encontramos.

Bler estaba peleando cerca de la sala principal junto con Blery y varios guardias. Y apenas Chris apareció… todo se detuvo para ellos.

—¡Chris! —soltó Blery inmediatamente.

Ella fue la primera en correr hacia él. Bler la siguió apenas un segundo después y ambos terminaron abrazándolo como si quisieran asegurarse de que realmente seguía ahí.

Chris apenas alcanzó a reaccionar antes de quedar atrapado entre los dos.

Y honestamente… creo que era la primera vez en toda la noche que se veía realmente pequeño.

Después miré hacia Saijin.

Y ojalá hubiera seguido peleando en vez de recibir esa mirada.

Porque no gritó. No preguntó nada.

Solo me miró.

Decepción pura se veía en sus ojos, especialmente, decepción de mi.

Como si jamás hubiera esperado algo así de mi parte.

Bajé la mirada apenas unos segundos.

Y fue suficiente.

Porque justo en ese momento vi movimiento detrás de él.

Gerald sostenía una navaja en sus manos.

Acercándose directamente hacia Saijin mientras él estaba distraído mirando a Haeseung.

—¡Señor!

Todo pasó demasiado rápido.

Corrí hacia él y lo empujé con fuerza lejos de Gerald.

Y entonces sentí el golpe.

La navaja entrando en mi cuerpo.

Apenas podía mantenerme consciente.

Saijin seguía peleando cerca de mí mientras intentábamos abrirnos paso entre los hombres de Gerald.

La sangre seguía cayendo entre mis dedos.

Cada respiración ardía de una forma insoportable, pero aun así me obligué a mantenerme de pie mientras avanzábamos entre el caos de la casa. Los disparos seguían retumbando por todas partes y el humo comenzaba a extenderse lentamente por los pasillos. La mansión de Bler prácticamente se estaba desmoronando frente a nosotros.

Un hombre atravesó uno de los ventanales después de recibir un golpe y los vidrios explotaron por toda la habitación.

Chris reaccionó inmediatamente tomando un arma del suelo antes de dispararle a otro sujeto que intentaba acercarse por detrás.

—¡Chris, abajo! —gritó Haeseung.

El disparo pasó rozándole la cabeza.

Chris se agachó justo a tiempo mientras Haeseung golpeaba al atacante con una violencia que jamás le había visto antes.

No peleaba por orgullo. No peleaba por adrenalina.

Estaba aterrorizado.

Y eso lo hacía todavía más peligroso.



#4740 en Novela romántica
#1513 en Otros
#291 en Acción

En el texto hay: lgbt, narcos muertes, dark romace

Editado: 15.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.