El comienzo de un narco

Cap 32 ⛓️ La costumbre de Taeyeon

El camino hasta la casa de Saijin se me hizo eterno.

No porque estuviera lejos. Ni porque hubiera tráfico a esas horas de la mañana. Era simplemente mi cabeza. Desde que salí del consultorio no había conseguido pensar en otra cosa que no fuera lo ocurrido durante el incendio.

Porque ya no era solamente Chris.

Ni siquiera era únicamente Taeyeon.

Era X.

Mientras más reconstruía los hechos, más convencido estaba de que había algo mucho más grande detrás de todo aquello. Chris había sido utilizado, de eso ya no tenía dudas. Pero entonces la verdadera pregunta era otra: ¿para qué? ¿Qué estaba buscando realmente?

Todo parecía demasiado elaborado. Demasiado preciso.

Si el objetivo hubiera sido secuestrar a alguien, había tenido oportunidades mejores. Si hubiera querido matar a alguien, también pudo hacerlo. Sin embargo, nada de eso ocurrió. En lugar de eso, provocó el caos suficiente para obligarnos a reaccionar. Como si necesitara que tomáramos ciertas decisiones. Como si todo estuviera diseñado para empujarnos exactamente hacia donde él quería.

Y eso era lo que no lograba quitarme de la cabeza.

Cuando finalmente llegué a la propiedad de Saijin prácticamente salí del vehículo antes de apagar el motor por completo.

Los guardias me reconocieron inmediatamente, pero eso no impidió que intentaran detenerme apenas crucé la entrada.

—Señor Bler...

—Necesito hablar con Saijin.

Intenté seguir caminando, pero uno de ellos se interpuso.

—El señor Saijin no está recibiendo visitas.

—Me da igual.

No tenía paciencia para protocolos.

No después de todo lo que había pasado.

Los guardias intercambiaron miradas incómodas mientras yo continuaba avanzando. Finalmente terminaron apartándose. Probablemente porque podían ver perfectamente que no pensaba detenerme.

Entré a la casa y llamé a Saijin varias veces. Mi voz resonó por los pasillos, pero nadie respondió. Aquello solo consiguió ponerme más nervioso.

La casa estaba demasiado silenciosa.

No era el silencio normal de una madrugada.

Era otro tipo de silencio.

Uno que parecía haberse instalado en cada rincón después de lo ocurrido.

Recorrí la sala principal, revisé la oficina y avancé por varios pasillos sin encontrar señales de él. Fue entonces cuando vi a Haeseung.

Parecía agotado.

Las ojeras marcadas bajo los ojos, el cabello desordenado y una expresión completamente apagada que no necesitaba explicación.

—¿Bler? —preguntó confundido—. ¿Qué haces aquí?

—Busco a tu padre.

Haeseung tardó apenas un segundo en responder.

—Está en el minibar.

Sentí un pequeño alivio al escucharlo.

Al menos seguía en la casa.

No perdí tiempo. Me dirigí directamente hacia allí mientras mi cabeza continuaba girando alrededor de la misma idea.

¿Qué estaba buscando X?

Porque si realmente quería a Blery o a mí, entonces el secuestro de Taeyeon había sido un accidente.

Una consecuencia inesperada de un plan que salió diferente a como esperaba.

Y si eso era cierto... entonces Taeyeon estaba pagando por algo que jamás debió ocurrirle.

Cuando llegué al minibar intenté abrir la puerta.

Pero no sé movió, fruncí el ceño.

Volví a intentarlo, pero nada, la puerta estaba cerrada.

—Saijin.

Golpeé la puerta con los nudillos esperando una respuesta inmediata.

No llegó.

Esperé unos minutos, pero nada.

—Saijin, abre.

No contesto.

Aquello empezó a incomodarme más de lo que quería admitir.

Volví a golpear, esta vez con más fuerza. La madera retumbó bajo mis nudillos mientras esperaba escuchar cualquier señal al otro lado. Una botella chocando contra la barra. Una maldición. Un simple "lárgate".

Lo que fuera.

Pero seguía sin escuchar absolutamente nada.

Sentí cómo la ansiedad comenzaba a instalarse poco a poco en mi pecho.

Porque conocía a Saijin.

Y sabía perfectamente lo peligroso que podía ser cuando se quedaba solo con sus pensamientos.

Miré alrededor buscando cualquier cosa que pudiera servirme.

Una escultura decorativa descansaba junto a una de las paredes del pasillo. La levanté con esfuerzo y la lancé directamente contra la cerradura.

El golpe resonó por toda la casa.

La puerta apenas se sacudió.



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En el texto hay: lgbt, narcos muertes, dark romace

Editado: 09.07.2026

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