El comienzo de un narco

Cap 37 ⛓️ un acuerdo (día 6).

Ni siquiera recordaba en qué momento había dejado de contar las botellas sobre la barra. El minibar seguía igual de silencioso que durante toda la noche, apenas iluminado por la luz que comenzaba a entrar por la ventana.

Afuera ya había amanecido, pero ahí dentro el tiempo parecía haberse detenido desde que Taeyeon ya no estaba.

Volví a darle un trago a la botella sin apartar la vista del vidrio que tenía enfrente. Mi reflejo era un desastre. Ojeras, el cabello revuelto y una expresión que ni yo mismo reconocía. Hacía horas que intentaba ordenar mis ideas, pero cada vez que creía haber llegado a una conclusión aparecía otra pregunta para echarlo todo abajo.

Quería creer que me había traicionado.

De verdad quería.

Porque esa era la explicación más sencilla. La única que hacía que todo tuviera sentido. Si Taeyeon había decidido cambiar de bando, entonces no había nada que pensar. Solo quedaba encontrarlo... y hacer lo que debía hacerse.

Pero mi cabeza no dejaba de regresar al mismo maldito momento.

¿Por qué?

¿Por qué arriesgarse por el hijo de otra persona si ya había tomado la decisión de traicionarme?

No tenía sentido.

Podía aceptar que fingiera lealtad durante meses.

Podía aceptar que hubiera estado pasándoles información a Gerald.

Incluso podía aceptar que me hubiera estado utilizando todo ese tiempo.

Lo que no conseguía entender era por qué volver a entrar a una casa que se estaba incendiando para sacar a un muchacho que ni siquiera era su hijo.

Nadie hace eso si solo está pensando en salvarse.

Apreté la botella con más fuerza.

—¿En qué demonios estabas pensando..?

La pregunta se perdió en el silencio del minibar.

No conseguía odiarlo.

Algo me lo impedía

Cada vez que intentaba convencerme de que todo había sido una mentira, aparecía otro recuerdo dispuesto a llevarme la contraria. Las veces que recibió un disparo por cubrirme. Las noches enteras sin dormir vigilando la casa. Las discusiones. Los años.

Demasiados años.

Apoyé los codos sobre la barra y me cubrí el rostro durante unos segundos.

Estaba cansado.

Cansado de pensar.

Cansado de darle vueltas a la misma historia una y otra vez.

Y, aun así, seguía sin encontrar una respuesta que realmente me convenciera.

Porque si Taeyeon me había traicionado...

¿Por qué sentía que todavía estaba intentando proteger algo?

El silencio volvió a apoderarse del minibar.

La botella seguía entre mis manos y por un momento, me limité a observar el La botella seguía entre mis manos y por un momento, me limité a observar el líquido moverse lentamente dentro del cristal. No tenía ganas de pensar. Mucho menos de hablar.

Entonces escuché unos pasos.

No levanté la vista de inmediato.

Pensé que era otra mala jugada del alcohol. Últimamente comenzaba a escuchar cosas que no estaban ahí.

Pero aquellos pasos no desaparecieron.

Se acercaron hasta detenerse justo frente a mí.

Solté un suspiro cansado antes de levantar la cabeza.

—Si vienes a decirme que deje de beber... llegas tarde.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Taegyung.

No era una sonrisa amable.

Era de esas que siempre escondían algo.

—No —respondió con calma—. Vengo a ofrecerte una oportunidad.

Fruncí ligeramente el ceño, sin soltar la botella.

No sabía qué clase de oportunidad podía ofrecerme alguien como él.

Pero había aprendido que Taegyung nunca daba un paso sin tener un motivo.

Y por la forma en que me estaba mirando...

Supe que esa visita no tenía nada de casual.

Taegyung permaneció en silencio durante varios segundos. No parecía tener ninguna prisa por hablar. Se limitó a observarme desde el otro lado de la barra mientras yo seguía girando la botella entre mis dedos.

Aquella tranquilidad empezaba a desesperarme.

Di otro trago y dejé escapar un suspiro pesado.

—Habla de una vez.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

—¿Todavía piensas quedarte aquí?

Fruncí el ceño.

—¿Qué demonios te importa?

—Más de lo que crees.

Su respuesta llegó con una calma que solo consiguió irritarme más.

—Mientras tú llevas horas encerrado aquí... el tiempo sigue pasando.

Bajé la mirada hacia la botella.



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En el texto hay: lgbt, narcos muertes, dark romace

Editado: 14.09.2026

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