El contrato Cullen

Capítulo 15: El Paso Más Importante

Sinopsis

La vida de Bella y Edward parece finalmente tranquila. Sin embargo, Edward ha tomado una decisión importante y está listo para compartirla con las personas que más quiere. Lo que comienza como una reunión familiar termina convirtiéndose en una noche inolvidable.

La mañana comenzó de forma extraña.

Edward estaba nervioso.

Muy nervioso.

Lo cual era raro.

Porque Edward Cullen rara vez se ponía nervioso.

—Estás caminando en círculos.

Edward levantó la vista.

Emmett estaba sentado en el sofá comiendo galletas.

—No estoy caminando en círculos.

—Llevas quince minutos haciendo exactamente eso.

Edward miró el suelo.

—Tal vez un poco.

Emmett sonrió.

—Vas a pedir permiso.

Edward se quedó inmóvil.

—¿Cómo lo sabes?

—Porque eres demasiado predecible cuando se trata de Bella.

Edward suspiró.

—¿Tan evidente es?

—Para toda la familia.

Mientras tanto, Bella pasaba la tarde con Alice.

Lo que significaba que estaba siendo obligada a probarse ropa.

Mucha ropa.

—Alice.

—Sí.

—¿Por qué necesito cinco vestidos?

—Porque sí.

—Esa no es una respuesta.

—Es mi respuesta.

Bella decidió rendirse.

Era más fácil.

Al caer la tarde, Edward llegó a casa de Charlie.

Llevaba una expresión seria.

Y eso hizo que Charlie sospechara inmediatamente.

—¿Todo bien?

—Sí.

—Entonces ¿por qué pareces que vas a presentar un examen?

Edward soltó una pequeña risa.

—Porque estoy más nervioso que en cualquier examen.

Charlie arqueó una ceja.

—Ahora sí me preocupaste.

Ambos se sentaron en la sala.

Durante unos segundos ninguno habló.

Finalmente Edward respiró profundo.

—Quiero pedirle algo.

Charlie lo observó atentamente.

—Te escucho.

Edward sonrió ligeramente.

—Quiero construir mi futuro con Bella.

Charlie permaneció en silencio.

—Y quería que usted lo supiera antes que nadie.

La expresión de Charlie se suavizó.

Porque entendió exactamente lo que Edward estaba diciendo.

—La amas de verdad.

Edward respondió sin dudar.

—Más de lo que creí posible.

Charlie sonrió.

—Entonces no necesitas mi permiso.

Edward parpadeó.

—¿No?

Charlie negó con la cabeza.

—Bella toma sus propias decisiones.

Pausa.

Luego añadió:

—Pero tienes mi apoyo.

Por primera vez en toda la tarde, Edward se relajó.

—Gracias.

Charlie sonrió.

—Solo prométeme algo.

—Lo que sea.

—Hazla feliz.

Edward no dudó.

—Siempre.

Esa misma noche hubo una cena familiar en la mansión Cullen.

Todos estaban presentes.

Carlisle.

Esme.

Alice.

Jasper.

Emmett.

Rosalie.

Charlie.

Y Bella.

El ambiente era cálido.

Lleno de risas.

Hasta que Carlisle levantó su copa.

—Quiero brindar.

Todos guardaron silencio.

Carlisle sonrió.

—Por las segundas oportunidades.

Las miradas se dirigieron hacia Bella y Edward.

—Y por las historias que comienzan de la forma más inesperada.

Bella sonrió.

Edward también.

Porque ambos sabían exactamente a qué se refería.

Lo que había comenzado como un contrato...

Se había convertido en una familia.

Y en algo mucho más fuerte que cualquier acuerdo firmado en papel.

Mientras observaba a Bella reír con Alice, Edward tomó una decisión definitiva.

Muy pronto.

Muy, muy pronto.

Le haría la pregunta más importante de su vida.

Y esperaba con todo su corazón que la respuesta fuera la misma que aquella noche en el bosque.




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