Nuevo Socio
- Jefe, ya reprogramé la visita a ciudad Sol. – Informa Elio mano derecha y secretario de Rafael.
- Muy bien, entonces envíame a mi correo todos los pendientes, también pide que organicen mi oficina, trabajare desde aquí estos días. – Ordena Rafael tranquilamente, dejando a Elio sin respuesta, su jefe siempre es muy despreocupado, pero quedarse en alguna de las sedes por más de dos días era algo que no hacía, pues todos sus negocios y compromisos se centran en la capital, aun así, decide no cuestionar sus órdenes y se marcha a preparar todo, ya que como Rafael nunca se queda tanto tiempo su oficina permanece cerrada.
- Ahora entiendo, es por eso que Maximiliano sabía que estabas fuera de la ciudad. – Comenta Sofia mientras escucha como su querida amiga se queja de haberse encontrado dos veces seguidas a Rafael.
- Claro ya anda de chismoso, solo para eso sirve, obviamente además de estar de mujeriego. – Expone Valentina muy enojada, lo que Sofia entiende perfectamente pues aun cuando Rafael nunca le ha caído mal, le rompió el corazón a su querida amiga y eso es algo que ella jamás le va a poder perdonar. A menos que Valentina lo perdone, aunque aun así le guardaría cierto resentimiento.
- Supongo que el destino se ha empecinado en ponernos en situaciones absurdas. – Comenta Sofia llamando la atención de su amiga, quien sale de la bruma en la que está odiando a Rafael para prestar atención a Sofia.
- ¿Por qué?, ¿Paso algo en la mansión del abuelo Sebastián? – Pregunta Valentina curiosa, haciendo caer en cuanta a Sofia de que hablo en voz alta, lo que la obliga a pensar rápido, pues no le va a contar a su amiga como amaneció esa mañana en compañía de su marido, luego no habría quien la aguante.
- ¿Te parece poco?, los dos compartiendo una habitación, además de la visita de la pesada esa. – Recuerda Sofia con molestia, logrando su cometido desviar la atención de Valentina.
- Es verdad, a mí también me llego la invitación al evento de la constructora, pero fue al bufete, parece que solo la llevo directamente la invitación a Corporación Montenegro, lo que claramente fue con un propósito. – Asegura Valentina, conoce bastante bien a Lorena, para saber que ahora que regreso seguramente busca convertirse en la nueva señora Montenegro, aunque claro actualmente exista una, eso parece importarle muy poco.
- Claro que sí, no debería sorprenderme su descaro. – Confirma Sofia.
- Deberías preguntarle a Maximiliano por su relación con ella, siempre tuve dudas al respecto. – Comenta Valentina intrigada, recordando que durante el tiempo en que se supone tenían una relación amorosa, casi nunca los vieron juntos a excepción de un par de veces, pero en ninguna nada comprometedor.
- No, creo que no quiero saber, además ya no me importa. – Declara Sofia queriendo sonar segura, pero Valentina la conoce demasiado bien, claro que le importa y mucho, solo que no quiere averiguar algo que le pueda romper el corazón nuevamente.
- Amiga, miénteme si quieres, pero dudo que puedas mentirte a ti misma, suerte con eso. – Se ríe Valentina. – Ahora me voy tengo una audiencia en unas horas y debo estar lista.
- Es lo mejor, ve a trabajar en vez de estar asumiendo tonterías. – Refuta Sofia. - ¿Cuándo regresas? – Pregunta después, la verdad es que Valentina es su polo a tierra y la necesita.
- Jajajajaj ya sé que me extrañas, regreso el fin de semana, pero te llamare todos los días para estar al tanto de la situación y preparar las medidas necesarias. – Dice Valentina con seguridad lo que hace sonreír a Sofia, ella es ese tipo de amiga y la adora por eso.
- Te quiero amiga, eres la mejor. – Se despide Sofia.
- Lo se soy lo máximo. – Asegura Valentina para colgar dejando a Sofia divertida y mucho más relajada, ahora puede iniciar a trabajar de verdad, solo necesitaba esos 5 minutos con su amiga.
Pero no pasa mucho tiempo cuando tocan a su puerta, siendo Natalia quien entra para informar que el representante de IMEX ya había llegado.
- Perfecto, llévalo a la sala de junta y en cinco minutos estoy con ustedes. – Indica Sofia, está muy contenta con esa visita pues leyó la propuesta y le pareció bastante interesante además de innovadora.
Natalia eficientemente salió para cumplir con las órdenes y guio al importante visitante.
- Buenos días director Aristizábal. – Lo saluda amablemente recordando la presentación que dio en la entrada. – Sígame por aquí por favor, estamos muy felices de recibirlo, la vicepresidenta viene en un minuto.
- Gracias. – Responde el hombre con gentileza.
Natalia ubico a los visitantes ya que el director Aristizábal venia acompañado por dos personas más, un hombre y una mujer, ambos muy elegantes y serios, pero respetuosos o por lo menos eso fue de lo que pudo percatarse Natalia.
Tal como indico, Sofia llego al cabo de unos minutos.
- Buenos días, muchas gracias por atender a mi solicitud. – Dice Sofia entrando encontrándose con un hombre bastante guapo y elegante que la recibió son una sonrisa deslumbrante.
- Es un placer conocerla vicepresidenta. – Saluda el hombre manteniendo la hermosa sonrisa y con un extraño brillo en sus ojos que ella decidió ignorar.