El corazón del Emperador

CAPITULO 1

En el gran imperio Nixorya Arthur Moore el gran Emperador,el único heredero entre sus 12 hermanas,al ser el primero y único varón se corono sin problemas tras la muerte de su padre,conocido por ser benevolente,fuerte,ganar incontables guerras,tener a su imperio en paz,y siempre poner en primer lugar a la gente más necesitada,todos los alababan,era lo contrario a su padre,un Emperador regido por la ambición y poder,por tener incontables mujeres e hijos,sin importarle los derechos de la gente juzgaba y ponía crueles castigos,tras su muerte nadie lo lamento,más estaban preocupados por él futuro emperador y pensar que sería más cruel,pero este joven Emperador se ganó el cariño y el respeto de todo un imperio y más allá.

El emperador llegó al poder a sus 20 años,tras arduo trabajo y esfuerzo se ganó respeto,pero había algo que nadie podía entender,por qué ahora que ya habían pasado 5 años nunca habían escuchado o visto que entrara alguna mujer o hombre en el palacio.

Arthur estaba en su estudio y con un gesto serio desplego el pergamino y comenzó a leer el edicto,con ojos serios de repente en voz grave llamo —Consejero Imperial—entro corriendo al oir su llamado —En que puedo servir Emperador— Arthur con un atisbo de cansancio le dijo —Llama al consejo a reunión en 20 minutos,también prepara el carruaje después de la reunión iremos al pueblo de Valtoria—Luxen escucho con suma atención y asintió —Entendido me retiro su Majestad — al salir del estuido cumplió las órdenes limpiamente.

En una gran sala estaban reunidos varios ancianos,al oir la puerta abrirse el consejo se puso de pie —¡Salv, Emperador! ¡Larga vida al trono!— Arthur entro a paso firme y llegó a su asiento —Tomen asiento— todos siguieron sus órdenes,estuvo en silencio durante 5 minutos hasta que Arthur se puso de pie y leyó —Por mi voluntad y decreto, establezco que la institución de las concubinas queda abolida en mi corte,mi corazón y mi trono esperarán a la persona digna de compartirlo conmigo— con estas palabras volvió a tomar asiento,el consejo entro en pánico —¡¡¡Emperador con sumo respeto esto,esto es......— Arthur estaba realmente cansado,llevaban mucho tiempo insistiendo en que tomara una mujer a su edad su padre ya lo tenía,así que necesitaba poner un alto—Estas contradicendo a este Emperador— con una mirada fría y voz ronca lo miro,el Emperador era conocido por benevolente,pero también alguien sin piedad que no le temblaba la mano al empuñar una espada— ¡Este anciano no se atreve!!!— al escuchar sus palabras Arthur se puso de pie — La reunión termina,Consejero Imperial vamos— Luxen lo siguió a paso apresurado.

En el carruaje no había formalidades entre Luxen y Arthur se conocían desde niños,aún así Luxen trabajo duro para llegar a su pocision,sabía que algo le pasaba a su amigo,en la privacidad lo miro y pregunto — Arthur que te pasa últimamente te eh notado..... Extraño— Arthur lo miro y suspiro—En verdad eres entrometido,esos viejos no tienen límites al presionar para que consiga una mujer ha!— todos los días era lo mismo por esos ancianos,por eso hoy tomo esa decisión —Y puedo preguntar a qué vamos a Valtoria?—Arthur suspiro de nuevo —Tenemos que arreglar...— antes de terminar sus palabras escucho mucho ruido afuera y su mirada se dirigio al lado,estaban pasando una calle con muchos puestos y gente un lugar lleno de vida y comercio y entonces lo vio,lo vio ahí parado en la entrada de un pequeño restaurante con un delantal amarrado a su pequeña cintura con una gran sonrisa y una mirada tierna,pequeño y frágil,al verlo el corazón de Arthur latio con mas fuerza y rápido sin darse cuenta se sonrojo al ver esa sonrisa,Luxen al no oír sus palabras lo vio y siguió su mirada y vio a quien estaba viendo y el aspecto de Arthur,parece ser que había algo raro.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.