El Corazón Del Otoño: El Guardián Del Ámbar

Capítulo 19: El Crisol De Aethelos.

Capítulo 19: El Crisol de Aethelos

### I. La Catedral de la Sangre Dorada

Tras atravesar los conductos custodiados por Vesper, Kael y Sora emergieron en la cavidad más grande que ojos humanos hubieran visto jamás. El interior de **Aethelos**, el Padre de las Montañas, no era una máquina; era un ecosistema.

Enormes costillas de hierro se arqueaban sobre un mar de **Ámbar Líquido**. No era fuego, ni era agua; era el tiempo mismo destilado en una sustancia viscosa y brillante que emitía un zumbido constante, el sonido de la Tierra respirando.

—Ahí está —susurró Sora, señalando el centro del mar ámbar—. El **Nexo de la Tierra**.

En una plataforma flotante de obsidiana, una esfera de ámbar puro latía con la fuerza de un sol atrapado. Era la sustancia necesaria para la Separación Elemental, el único material capaz de contener el alma de un Rey Liche sin destruir el cuerpo del portador.

### II. El Descenso del Liche

Justo cuando Kael se disponía a avanzar por el puente de cristal que conducía al Nexo, un estruendo sacudió la montaña. El techo de la catedral —la "piel" del gigante— se agrietó. Una lanza de hielo negro descendió desde la superficie, seguida por una figura que flotaba envuelta en una capa de hojas muertas.

Era **Lyra**.

Pero no caminaba; flotaba con una elegancia inhumana. Su rostro estaba cubierto por una máscara de escarcha oscura, y sus ojos eran dos pozos de vacío. Al tocar el suelo de obsidiana, el ámbar a su alrededor se volvió gris y quebradizo.

—**Me has ahorrado el trabajo de buscar la entrada, Kael** —dijo Kyrin a través de los labios de Lyra—. **Incluso como traidor, sigues siendo mi mejor herramienta.**

### III. El Duelo de las Voluntades

Kael desenvainó su espada, pero no invocó el fuego ni el hielo. Activó el **Equilibrio de Ámbar**. La luz ocre de su báculo se enfrentó a la oscuridad de la Reina.

—¡Suéltala, padre! —gritó Kael—. Tienes el valle, tienes el poder. ¡Déjala ir!

—**¿Y perder este fuego?** —Kyrin alzó la mano de Lyra, y una llamarada de color naranja podrido brotó de sus dedos—. **Ella es la batería que mantendrá mi otoño por mil años. Pero no te preocupes, hijo. Cuando recoja el Ámbar del Nexo, grabaré tu nombre en la primera lápida del nuevo mundo.**

Kyrin-Lyra lanzó un ataque devastador. No era magia elemental, era una **Onda de Decadencia**. Las costillas de hierro del gigante empezaron a oxidarse y colapsar a su paso. Kael interceptó el golpe con su báculo, pero el impacto lo lanzó hacia el borde de la plataforma, casi cayendo al mar de ámbar.

### IV. El Grito Silencioso

En medio del combate, por una fracción de segundo, la máscara de hielo de Lyra se agrietó.

—*Kael... hazlo... ahora...* —fue un susurro mental, pero tan claro como una campana.

Kael se dio cuenta de que Lyra estaba reteniendo el verdadero poder de Kyrin desde adentro, ofreciéndole una oportunidad. Pero para tomar el Ámbar del Nexo, Kael tendría que darle la espalda a Lyra por un momento, dejándola vulnerable al castigo del Liche.

—¡Sora, cúbreme! —gritó Kael, lanzándose hacia el centro del mar ámbar.

Sora disparó sus virotes de metralla, creando una distracción de humo y fuego, mientras Kael corría por el puente de cristal hacia la esfera de ámbar. Detrás de él, escuchó el grito de furia de Kyrin y el sonido del hielo rompiendo el metal.




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