Pero tampoco era una mentira deliberada. Era una corrección cómoda.
Marek avanzó unos pasos más, curioso. Edrien tensó los hombros sin darse cuenta. El curtidor se detuvo al notar el cambio en el ambiente, como si hubiera cruzado un límite invisible.
—No sabía que trabajabas con figuras tan… detalladas —comentó.
Edrien levantó la cabeza de golpe.
—No las toques.
La brusquedad de su voz los sorprendió a ambos.
Marek alzó las manos, divertido, pero algo incómodo.
—Tranquilo. Solo miraba.
La mirada de Edrien se desvió, instintiva, hacia la ventana.
Lys estaba allí, inmóvil, bañada por la luz opaca del día. Vestía el traje incompleto que él le había dejado la noche anterior. Desde la posición de Marek, solo parecía otro maniquí más.
Nada especial.
<3