El costurero de porcelana

.

—Puedo hacerlo —se aseguró—. No es difícil.
Ese día no comió. No abrió la puerta. Cuando alguien golpeó, permaneció inmóvil hasta que los pasos se alejaron.
—Gracias —susurró, sin saber por qué.
Con el paso de las horas, empezó a notar detalles que antes no veía. Pequeñas sombras en la superficie de la porcelana. Líneas finísimas que aparecían y desaparecían según la luz.
Grietas.
—No —dijo, de inmediato—. No están ahí.
Pasó el pulgar por la mejilla fría. La superficie era lisa. Perfecta.
Aun así, la imagen se quedó clavada en su mente.
—Te estoy mirando —afirmó—. No dejaré que te rompas.
Pero vigilar cansa.
Y el cansancio vuelve torpes incluso a los más cuidadosos.
Edrien comenzó a parpadear más lento. Sus pensamientos se mezclaban. A veces no sabía si había pasado un día o dos desde la última vez que abrió la puerta.

<3



#4844 en Novela romántica
#587 en Thriller
#215 en Suspenso

En el texto hay: psicológico.

Editado: 13.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.