El costurero de porcelana

.

El aire se le quedó atrapado en el pecho.
—No… —susurró—. No hables.
La voz no respondió de inmediato. Cuando lo hizo, fue con una calma peligrosa.
—Te estás haciendo daño.
Edrien se llevó las manos a la cabeza, presionando con fuerza.
—No existes —dijo—. No puedes.
Se levantó de golpe, tambaleándose. El taller giró un instante. Se apoyó en la mesa para no caer.
—Yo te inventé —continuó—. Te di un nombre porque… porque estaba solo.
La risa que escapó de su garganta fue breve, quebrada.
—Eso es todo.
Silencio.
Edrien alzó la vista, con miedo de lo que podría encontrar.
El maniquí seguía inmóvil.
Los ojos de porcelana, vacíos.
El cuerpo, intacto.

<3



#4844 en Novela romántica
#587 en Thriller
#215 en Suspenso

En el texto hay: psicológico.

Editado: 13.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.