Cuentan las voces de la tierra que Aureillon no nació del capricho ni de la casualidad, sino del peso de un juramento grabado en sangre y fuego. Antes de que la primera estrella iluminara las cumbres del Mont Crystallor, los dioses mismos forjaron el continente en forma de media luna, rodeado por océanos que nunca callan; al oeste, el Albor, frío y profundo como el olvido; al este, el Ívalë, cálido y traicionero como un susurro al oído.
En el corazón de Aureillon, la Cordillera del Juramento se alzó como una columna vertebral de hielo y roca. En su cima, los dioses encarcelaron algo más antiguo que ellos, la Sombra Ancestral, una entidad que se alimentaba de ambiciones y promesas rotas. Para sellarla, dieron forma al primer cristal, puro como la luz misma. Érrath Eluminor, el mago fundador, fue el elegido para grabar en su superficie el Pacto de Luz, un juramento tan vasto y solemne que resonaría en cada criatura viva hasta el fin de los tiempos.
Pero los juramentos, como los corazones que los pronuncian, son frágiles...
Era de la forja (-1200 a.-800 a.)
En aquellos días iniciales, los juramentados recorrían Aureillon tallando runas en la piedra viva, trazando pactos entre tribus y reinos. Las Ley Lines, esas arterias invisibles de energía cristalina, vibraban con la voluntad de los vivos. Pero pronto se descubrió un peligro, los cristales rechazaban la falsedad. Un juramento roto provocaba la Furia Cristalina, un caos que retorcía la tierra y envenenaba las aguas.
Los hombres, sin embargo, olvidaron rápido el precio de la mentira.
Edad de oro (-800 a.-400 a.)
Durante el reinado de la emperatriz Selès Nadrah, Aureillon conoció su mayor esplendor. Desde las Colinas Brumales hasta la Meseta de las Cenizas, los cristales no solo iluminaban ciudades, sino también corazones. Las Ciudades de Cristal se alzaban como testigos de una paz que parecía eterna.
Pero incluso en esos días de prosperidad, la ambición germinaba en las sombras. Los clanes del Alto Viento acusaban al consejo de Juramentados de vender sus promesas a cambio de poder. Las primeras fracturas se trazaron no en la piedra, sino en los juramentos que unían a los pueblos. Y así llegó la Guerra de las dos Lunas, cuando la sangre manchó las arenas del Desierto del Ocaso y las alianzas se convirtieron en cenizas.
Edad negra (-400 a.-0)
Fue Malthor Draven quien finalmente quebró el mundo. En su obsesión por crear un cristal supremo, grabó runas prohibidas que no contenían verdad. Lo que siguió fue un cataclismo, la Furia Cristalina desató tormentas que devoraron ciudades, bestias y almas. El Imperio Aurífero, otrora el orgullo de Aureillon, se desmoronó.
El Pacto de Silencios fue la última esperanza de los sobrevivientes. Fragmentaron el cristal original y ocultaron sus partes, jurando no volver a mencionar la traición de Malthor. Pero el daño estaba hecho. La niebla púrpura comenzó a arrastrarse por las laderas del Mont Crystallor, susurrando que la Sombra Ancestral no había sido olvidada.
Era actual (0 en adelante)
Ahora, Veralidaine, el reino helado en la falda de la cordillera, lucha por mantener viva la llama del Pacto de Luz. La reina regente gobierna sobre un reino dividido, mientras los caballeros del Juramento y los eruditos de la Aurora intentan descifrar los secretos que el tiempo enterró. Pero un fragmento del Cristal de los Juramentos ha sido robado, y la niebla maldita avanza una vez más.
Así que...si oyes el susurro de un cristal quebrado, no respondas; su canto no es para oídos vivos. Si ves la niebla devorar los bosques, no corras ni mires atrás, porque la sombra siempre encuentra a los temerosos. Pero si aún te atreves... si insistes en alzar la mirada hacia lo prohibido, entonces recuerda... los juramentos rotos no duermen, y sus ecos nunca callan. Cada traición es un nuevo grito en la oscuridad, y la Sombra no olvida ni perdona. Ella vendrá por ti, como vino por los que cayeron antes, y esta vez no habrá cristal que te salve.
______________________________________
#1438 en Fantasía
#231 en Magia
romace, aventura epica, magia amor aventuras guerras muertes
Editado: 23.01.2026