El cuervo el gato y la bruja

Capitulo 8

El rugido del Rey de las Sombras hizo temblar el cielo.
La grieta comenzó a cerrarse lentamente, pero Morgana sabía que era solo un respiro. El sello seguía debilitándose.
Los Sombríos desaparecieron entre la niebla.
Por primera vez en muchas horas, el bosque quedó en silencio.
—Debemos marcharnos —dijo Corvus—. Hay un lugar donde el Rey jamás se atreverá a entrar.
—¿Dónde? —preguntó Adrián.
—La Biblioteca de las Brujas.
Morgana abrió mucho los ojos.
—Creía que había sido destruida hace siglos.
Corvus negó con la cabeza.
—Solo fue ocultada. Los libros siguen esperando a quien sea digno de leerlos.
Guiados por el cuervo, emprendieron el viaje hacia el norte del bosque.
Tras varias horas llegaron a un inmenso acantilado. Allí no había árboles, ni senderos, solo una pared de roca cubierta por enredaderas.
Morgana apoyó la mano sobre la piedra.
Las runas de su bastón comenzaron a brillar.
—Por la sangre de las guardianas, muéstrame el camino.
La montaña tembló.
Las enredaderas se apartaron lentamente y apareció una enorme puerta de piedra negra adornada con relieves de cuervos, gatos y lunas crecientes.
Cuando Morgana la empujó, una ráfaga de aire antiguo escapó del interior.
Miles de estanterías se alzaban hasta un techo que parecía perderse entre las sombras. Los libros flotaban suavemente, como si tuvieran vida propia.
En el centro de la biblioteca había un pedestal vacío.
Sobre él apareció un pergamino dorado.
Adrián lo tomó con cuidado.
Las letras comenzaron a escribirse solas.
"Cuando la luna permanezca roja durante siete noches, el Rey de las Sombras recuperará su corona. Solo la Bruja de la Luna, el Guardián de Cristal, los Dos Gatos del Eclipse y el Cuervo de las Almas podrán detenerlo. Pero para sellarlo deberán encontrar las tres Reliquias Sagradas antes del séptimo amanecer."
—¿Tres reliquias? —preguntó Adrián.
Antes de que alguien respondiera, el suelo volvió a temblar.
Una voz suave surgió desde la oscuridad de la biblioteca.
—Llegaron... justo a tiempo.
De entre las estanterías apareció una anciana de largos cabellos blancos. Vestía un manto azul oscuro cubierto de estrellas bordadas y llevaba un bastón de cristal.
Morgana cayó de rodillas.
—Maestra... pensé que habías muerto.
La anciana sonrió con dulzura.
—Solo estaba esperando a que la profecía reuniera a los últimos guardianes.
Entonces levantó la mirada hacia Adrián.
—El tiempo es poco. Si desean salvar el mundo, deberán encontrar la primera reliquia antes de que termine esta noche.
Y, en ese instante, las campanas de la biblioteca comenzaron a sonar por sí solas.
La búsqueda de las tres Reliquias Sagradas acababa de comenzar.



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En el texto hay: brujas, cuervo, gato negro

Editado: 12.08.2026

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