El cuervo el gato y la bruja

Capitulo 11

La lluvia de ceniza caía sobre el Bosque de los Susurros.
Cada copo gris que tocaba el suelo marchitaba la hierba al instante.
Valerian levantó la mirada hacia el cielo con preocupación.
—El Rey de las Sombras está recuperando su poder. Deben marcharse antes de que encuentre este lugar.
Morgana guardó la Corona de Espinas en una pequeña caja de madera encantada.
—¿Dónde está la segunda reliquia?
Valerian señaló el norte.
—En el Lago de la Luna Silenciosa. Allí descansa el Espejo de Plata, protegido por la Dama del Agua. Pero tengan cuidado... ese espejo no refleja el rostro, sino el alma.
Corvus abrió las alas.
—Entonces no perdamos más tiempo.
Después de dos días de viaje, los guardianes llegaron al lago.
Era un lugar de una belleza sobrecogedora.
El agua era tan tranquila que parecía un cristal gigante. La luna roja se reflejaba en su superficie sin una sola ondulación.
En el centro del lago flotaba un pequeño templo de mármol blanco.
—Solo hay una forma de llegar —dijo Morgana.
La bruja apoyó su bastón sobre el agua.
Un camino de piedra comenzó a surgir lentamente desde las profundidades.
Los cuatro avanzaron en silencio.
Al llegar al templo, una figura apareció frente a ellos.
Era una mujer de largos cabellos plateados y ojos tan claros como el hielo.
Vestía un manto tejido con gotas de agua que brillaban bajo la luz de la luna.
—Soy Selene, guardiana del Espejo de Plata.
Con un gesto de su mano, un gran espejo de marco plateado apareció detrás de ella.
—Solo quien acepte toda la verdad sobre sí mismo podrá tocar esta reliquia.
Adrián dio un paso al frente.
El espejo comenzó a brillar.
Su reflejo desapareció.
En su lugar apareció una imagen inquietante.
Se veía a sí mismo con una armadura negra y la Espada del Alba cubierta de sombras. Detrás de él, ciudades enteras ardían en llamas.
—No... eso no soy yo...
Selene habló con serenidad.
—No es tu presente.
Es una posibilidad.
Todos llevamos luz y oscuridad en nuestro interior. El verdadero héroe no es quien nunca cae, sino quien elige levantarse una y otra vez.
Adrián respiró hondo.
Miró fijamente su reflejo oscuro.
—Puede que algún día sienta miedo, ira o desesperación... pero jamás dejaré que esas sombras decidan quién soy.
El espejo emitió un destello de luz plateada.
La visión desapareció.
Selene sonrió.
—Has dado la respuesta correcta.
Entonces el Espejo de Plata se desprendió lentamente de su pedestal y flotó hacia las manos de Adrián.
En ese mismo instante, el agua del lago comenzó a agitarse violentamente.
Un enorme remolino se abrió bajo el templo.
Desde las profundidades emergió una criatura gigantesca con escamas negras, ojos dorados y dos inmensas alas de agua.
Corvus retrocedió, alarmado.
—¡No puede ser...!
Morgana sintió un escalofrío recorrer su espalda.
—El Dragón Abisal...
La bestia lanzó un rugido tan poderoso que el cielo pareció partirse en dos.
La prueba del Espejo había terminado...
Pero una batalla mucho más peligrosa estaba a punto de comenzar.



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En el texto hay: brujas, cuervo, gato negro

Editado: 12.08.2026

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