El cuervo el gato y la bruja

Capitulo 31

El Santuario de las Estrellas había quedado en silencio.
Morgana permanecía junto a su padre, incapaz de creer que finalmente lo había recuperado.
Pero entonces sintió algo extraño.
Un frío recorrió su brazo.
—Morgana... —dijo Adrián.
Ella miró su mano.
Una pequeña marca negra había aparecido en su palma.
Su madre palideció.
—No...
—¿Qué sucede? —preguntó Morgana.
Eldric se acercó lentamente.
—El Vacío dejó algo dentro de ti.
Morgana sintió un escalofrío.
—¿Me está controlando?
—Todavía no —respondió su padre—. Pero está intentando encontrar una puerta para regresar.
La marca comenzó a extenderse por su brazo.
Morgana apretó los dientes.
—Entonces la destruiré.
Su padre negó con la cabeza.
—No puedes.
—¿Por qué?
—Porque esa marca también contiene una parte de su esencia. Si intentas destruirla, podrías destruirte a ti misma.
Adrián tomó la mano de Morgana.
—Encontraremos otra forma.
Nox y Ébano se acercaron.
Sus ojos brillaron con una luz plateada.
—Podemos ayudarla —dijo Nox.
—Pero tendremos que entrar en su mente —añadió Ébano.
Morgana los miró sorprendida.
—¿Qué?
Los dos gatos se sentaron frente a ella.
—El Vacío está escondido dentro de tus recuerdos —explicó Nox.
—Si queremos expulsarlo, debemos encontrarlo allí.
Morgana respiró profundamente.
—Entonces hagámoslo.
Su madre intentó detenerla.
—Es peligroso.
Morgana sonrió.
—Toda mi vida he tenido miedo de lo que podía encontrar en mi pasado.
Miró a su padre.
—Ahora quiero conocerlo.
Nox y Ébano tocaron sus manos.
Una luz plateada envolvió a los tres.
Morgana cerró los ojos.
Cuando volvió a abrirlos, ya no estaba en el santuario.
Estaba en una casa pequeña.
Había una niña jugando junto a una ventana.
Una niña de cabello oscuro.
Morgana se reconoció inmediatamente.
Era ella.
Pero entonces vio algo detrás de la niña.
Una sombra.
La misma sombra que había aparecido en el cielo.
Morgana dio un paso hacia ella.
—¿Qué quieres?
La sombra levantó lentamente la cabeza.
—No quiero tu vida.
Morgana frunció el ceño.
—Entonces, ¿qué quieres?
La criatura sonrió.
—Quiero que recuerdes quién eras antes de convertirte en Morgana.
La niña se volvió.
Y sus ojos brillaron con una luz dorada.
Morgana sintió que el corazón se le detenía.
Porque la niña comenzó a hablar con una voz que no era la suya.
—Yo soy la primera guardiana.
La casa desapareció.
Y Morgana cayó hacia un abismo infinito.



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En el texto hay: brujas, cuervo, gato negro

Editado: 04.09.2026

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