El Primer Corazón comenzó a brillar.
Miles de hilos de luz descendieron desde el cielo y atravesaron el universo.
Morgana los observó maravillada.
—¿Es la magia de todos?
Eldric asintió.
—Sí. Cada criatura ha entregado una pequeña parte de su poder para mantener vivo el Primer Corazón.
El Vacío retrocedió.
—¡No pueden hacerlo!
Adrián levantó la Espada del Alba.
—Ya lo hicieron.
La luz se hizo más intensa.
Dragones, brujas, guardianes y criaturas mágicas de todos los rincones del mundo comenzaron a aparecer como pequeñas estrellas alrededor del Primer Corazón.
Morgana sintió una calidez en el pecho.
—Ahora entiendo...
Su padre la miró.
—¿Qué entiendes?
—La magia nunca perteneció a una sola persona.
Morgana extendió las manos.
—Pertenece a todos los que deciden protegerla.
El Vacío lanzó un rugido.
Una enorme ola de oscuridad atravesó el universo.
Asterion abrió sus alas y creó una barrera.
Nox y Ébano saltaron al frente, rodeados de luz plateada.
Adrián se colocó junto a Morgana.
—Juntos.
Morgana sonrió.
—Siempre.
La oscuridad chocó contra la barrera.
El universo entero tembló.
Entonces Morgana recordó las palabras de Lyra:
La verdadera magia es la capacidad de elegir.
Cerró los ojos.
En lugar de atacar al Vacío, extendió una mano hacia él.
—No tienes que desaparecer.
El Vacío se detuvo.
—¿Qué estás haciendo?
—Dándote una elección.
La criatura comenzó a cambiar.
La oscuridad que la rodeaba empezó a convertirse en pequeñas partículas de luz.
—¿Por qué...? —preguntó el Vacío.
Morgana respondió:
—Porque tú también formas parte de este mundo.
Por primera vez, el Vacío pareció comprender.
Su forma comenzó a desvanecerse.
Pero antes de desaparecer, una pequeña chispa negra quedó flotando frente a Morgana.
—No soy tu enemigo —susurró.
—Entonces, ¿qué eres?
La chispa respondió:
—Soy aquello que existe para recordarle a la luz que también necesita descansar.
Morgana extendió la mano.
La chispa se posó sobre su palma.
El Primer Corazón recuperó todo su brillo.
Una nueva constelación apareció sobre ellos.
Tenía la forma de una mujer sosteniendo una estrella.
Lyra.
Morgana sonrió.
—Lo conseguimos.
Adrián la abrazó.
Nox y Ébano saltaron sobre ambos.
Asterion lanzó un rugido triunfal.
Y los padres de Morgana se acercaron emocionados.
Por primera vez, la familia estaba completa.
Pero entonces el Primer Corazón habló.
No con una voz.
Sino con millones.
—La magia ha encontrado una nueva guardiana.
Morgana levantó la mirada.
La estrella de su frente brilló una última vez.
Y comprendió que su viaje no había terminado.
Porque ahora debía regresar al mundo...
y comenzar una nueva era.