El cuervo el gato y la bruja

Capitulo 44

El enorme dragón permanecía frente a ellas.
Sus alas cubrían el cielo y sus ojos dorados parecían conocer secretos que nadie más recordaba.
Morgana levantó su bastón.
—¿Por qué fuimos creadas?
El dragón bajó la cabeza.
—No fueron creadas para gobernar.
Miró a las dos hermanas.
—Fueron creadas para elegir.
La otra Morgana frunció el ceño.
—Eso no tiene sentido.
—Sí lo tiene —respondió el dragón—. La primera guardiana descubrió que la magia no podía ser controlada por una sola persona. Por eso dividió su poder y creó dos caminos.
Morgana sintió un escalofrío.
—¿Uno de luz y otro de oscuridad?
—No.
El dragón negó lentamente.
—Uno de libertad y otro de poder.
La otra Morgana bajó la mirada.
—Entonces yo representaba el poder.
—Al principio.
El dragón la observó.
—Pero cambiaste.
Ella levantó la cabeza.
—¿Por qué?
—Porque descubriste que el poder sin amor solo crea soledad.
Morgana tomó su mano.
Su hermana no se apartó.
El dragón sonrió.
—Y tú —dijo mirando a Morgana— descubriste que la libertad sin responsabilidad también puede destruir.
Morgana quedó pensativa.
—Entonces nos necesitamos.
—Exactamente.
Una luz apareció en el centro del bosque.
Dentro de ella surgió una antigua corona.
Pero no era de oro.
Estaba formada por ramas, estrellas y pequeñas piedras negras.
La anciana se acercó.
—Esta es la Corona del Equilibrio.
Adrián preguntó:
—¿Para qué sirve?
—Para unir los dos destinos.
Morgana observó la corona.
—¿Y qué tenemos que hacer?
El dragón respondió:
—Una de ustedes debe llevarla.
Las dos hermanas se miraron.
—¿Quién? —preguntó la otra Morgana.
El dragón sonrió.
—Eso deben decidirlo ustedes.
Morgana dio un paso atrás.
—No quiero ser reina.
Su hermana soltó una pequeña risa.
—Yo tampoco quiero volver a llevar una corona.
Ambas se miraron.
Y entonces Morgana tuvo una idea.
—No necesitamos una reina.
La otra Morgana entendió inmediatamente.
—Podemos gobernar juntas.
La Corona del Equilibrio comenzó a brillar.
El dragón inclinó la cabeza.
—Han superado la prueba.
Pero antes de que pudieran celebrar, el suelo comenzó a temblar.
Una grieta apareció bajo sus pies.
La anciana palideció.
—No...
Morgana miró hacia abajo.
Desde la grieta comenzó a salir una luz roja.
El dragón extendió sus alas.
—El Mundo Intermedio está despertando.
—¿Qué significa eso? —preguntó Adrián.
El dragón respondió:
—Que alguien está intentando destruir las fronteras entre los mundos.
Morgana sintió un escalofrío.
—¿Quién?
Una voz desconocida respondió desde la grieta:
—Yo.
Todos se volvieron.
Y una figura apareció entre las sombras.
Morgana reconoció inmediatamente aquel rostro.
Era la primera guardiana.
Lyra.
Pero sus ojos estaban completamente negros.



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En el texto hay: brujas, cuervo, gato negro

Editado: 04.09.2026

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