Morgana sintió que el corazón se le detenía.
Frente a ella estaba Lyra.
La primera guardiana.
Pero algo había cambiado.
Sus ojos, antes llenos de luz, ahora eran completamente negros.
—Lyra... —susurró Morgana.
La antigua guardiana sonrió.
—Sabía que algún día llegarías hasta aquí.
La otra Morgana levantó su espada.
—¿Qué te ocurrió?
Lyra miró sus propias manos.
—Hace miles de años cometí un error.
Una sombra comenzó a rodearla.
—Intenté destruir el Vacío.
Morgana recordó la pequeña criatura que habían salvado.
—Pero no lo destruiste.
—No.
Lyra negó con la cabeza.
—Lo dividí.
El dragón retrocedió.
—Entonces tú eres quien creó las dos partes.
Lyra asintió.
—Una parte se convirtió en la oscuridad que conocieron.
Miró a Morgana.
—Y la otra quedó dentro de mí.
Morgana sintió un escalofrío.
—¿Quieres decir que tú también tienes una parte del Vacío?
—Desde el principio.
Lyra levantó la mano.
La oscuridad de sus ojos se extendió por su cuerpo.
—Durante siglos luché contra ella.
Una lágrima negra cayó por su mejilla.
—Pero ahora estoy cansada.
Morgana dio un paso adelante.
—No tienes que luchar sola.
Lyra la miró sorprendida.
—¿Harías eso después de todo lo que he hecho?
—Sí.
La otra Morgana se colocó junto a ella.
—Nosotras sabemos lo que significa tener oscuridad dentro.
Lyra cerró los ojos.
Por un instante, la oscuridad desapareció.
Pero entonces una explosión sacudió el bosque.
El cielo comenzó a romperse.
El dragón rugió:
—¡Las fronteras entre los mundos están colapsando!
A través de las grietas aparecieron imágenes de diferentes mundos.
El mundo de Morgana.
El reino de su hermana.
El Primer Mundo.
El Mundo Intermedio.
Todos comenzaban a mezclarse.
Adrián tomó la mano de Morgana.
—Tenemos que detenerlo.
Morgana miró a Lyra.
—No.
Todos la observaron.
—Tenemos que ayudarla.
Lyra abrió los ojos.
La luz regresó lentamente a ellos.
—Morgana...
—Tú me enseñaste que la verdadera magia es elegir.
Morgana extendió la mano.
—Ahora elige vivir.
Lyra comenzó a llorar.
Tomó su mano.
Una luz plateada y una sombra negra se unieron.
La Corona del Equilibrio apareció sobre ellas.
Y una voz antigua resonó por todo el Mundo Intermedio:
—La primera guardiana ha regresado.
Las grietas comenzaron a cerrarse.
Pero una última puerta permaneció abierta.
Al otro lado se veía un reino completamente desconocido.
Lyra la observó con preocupación.
—Esa puerta no debería existir.
Morgana miró a Adrián.
—Entonces tendremos que descubrir qué hay detrás.
La puerta comenzó a abrirse lentamente.
Y una voz infantil susurró desde el otro lado:
—Mamá...
Lyra palideció.
—No...
Morgana la miró.
—¿Quién está ahí?
Lyra apretó su mano.
—Mi hija.