El cuervo el gato y la bruja

Capitulo 47

El cielo comenzó a llenarse de estrellas.
La pequeña niña permanecía en el centro del jardín, sosteniendo aquella diminuta esfera de luz.
Morgana la observaba con atención.
—¿Cómo te llamas?
La niña sonrió.
—Elara.
Lyra cerró los ojos al escuchar su nombre.
—Yo elegí ese nombre cuando naciste.
Elara miró a su madre.
—Y tú me prometiste que algún día regresarías.
Lyra se arrodilló frente a ella.
—Lo siento.
—Ya estás aquí.
Elara la abrazó.
Durante unos segundos, el mundo pareció detenerse.
Pero la sombra volvió a rugir.
El suelo se partió.
—¡Elara! —gritó Morgana.
La niña levantó la mano.
Una enorme barrera de estrellas apareció alrededor de todos.
La sombra chocó contra ella.
¡BOOM!
La explosión sacudió el reino.
Adrián sostuvo a Morgana para evitar que cayera.
—¡Es increíble!
Eldric miró la barrera con asombro.
—No está utilizando magia común.
—¿Entonces qué es? —preguntó la otra Morgana.
—Es magia de origen.
Morgana comprendió.
—La misma magia que creó los mundos.
Eldric asintió.
—Exactamente.
La sombra comenzó a atravesar la barrera.
Elara apretó los dientes.
—No puedo detenerlo por mucho tiempo.
Morgana se acercó.
—No tienes que hacerlo sola.
Elara la miró.
—¿Me ayudarás?
—Sí.
La otra Morgana también se acercó.
—Nosotras dos podemos compartir nuestra magia contigo.
Lyra negó con la cabeza.
—Si hacen eso, sus poderes podrían desaparecer.
Morgana sonrió.
—La magia no desaparece cuando la compartes.
Su hermana terminó la frase:
—Se hace más fuerte.
Las tres extendieron sus manos.
Una luz plateada, una luz negra y una luz dorada se unieron.
Elara cerró los ojos.
La barrera se transformó.
La sombra comenzó a retroceder.
—¡No! —rugió la criatura.
Morgana levantó la voz.
—¡No puedes controlar aquello que pertenece a todos!
Las tres liberaron su poder.
Una enorme onda de luz atravesó el reino.
La sombra desapareció.
El silencio volvió.
Elara cayó de rodillas.
Lyra corrió hacia ella.
—¡Elara!
La niña abrió los ojos.
—Estoy bien, mamá.
Morgana sonrió aliviada.
Pero entonces apareció una grieta en el cielo.
Todos levantaron la mirada.
Elara palideció.
—Eso no lo hice yo.
Morgana sintió un escalofrío.
—Entonces, ¿quién?
Una figura apareció dentro de la grieta.
Una mujer.
Llevaba una corona de cristal y un vestido blanco.
Lyra la reconoció inmediatamente.
—La Reina del Primer Mundo...
La mujer sonrió.
—Han cometido un grave error.
Morgana levantó su bastón.
—¿Por qué?
La reina miró a Elara.
—Porque ahora ella sabe que puede abrir la puerta entre todos los mundos.
Elara retrocedió.
La reina extendió la mano.
—Y yo pienso utilizarla.
Las estrellas comenzaron a apagarse.
Morgana se colocó delante de Elara.
—Tendrás que enfrentarte a todas nosotras.
La reina sonrió.
—Eso es exactamente lo que esperaba.
Y detrás de ella aparecieron cientos de guerreros de cristal.
La nueva guerra estaba a punto de comenzar.



#1631 en Fantasía
#318 en Magia
#711 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: brujas, cuervo, gato negro

Editado: 04.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.