El cuervo el gato y la bruja

Capitulo 49

El cielo había desaparecido.
Donde antes brillaban miles de estrellas, ahora solo existía una oscuridad inmensa.
Morgana permanecía inmóvil.
Incluso el Vacío, que durante tanto tiempo había sido su enemigo, parecía haberse escondido.
—¿Qué está pasando? —preguntó Adrián.
Elara miró hacia la grieta.
—Eso no pertenece a ningún mundo.
Lyra palideció.
—Entonces ha despertado.
Morgana la miró.
—¿Qué cosa?
Lyra respiró profundamente.
—El Devorador de Mundos.
La Reina de Cristal retrocedió.
—Creí que era una leyenda.
—Lo era —respondió Lyra—. Hasta ahora.
Una enorme silueta comenzó a aparecer detrás de la grieta.
Primero surgieron dos ojos.
Después unas gigantescas alas oscuras.
Finalmente, una criatura tan enorme que parecía ocupar todo el cielo.
Nox se escondió detrás de Ébano.
—Esto es mucho peor que el Vacío.
Ébano tragó saliva.
—Por una vez estamos de acuerdo.
El Devorador habló.
Su voz hizo temblar las montañas.
—Durante miles de años, los mundos han crecido alimentándose de la magia.
Morgana levantó su bastón.
—¿Qué quieres?
—Todo.
La criatura abrió sus enormes alas.
—Quiero la magia de todos los mundos.
Elara apretó la mano de Lyra.
—No podemos dejar que lo consiga.
Morgana miró a su hermana.
Después a Adrián.
—Ya hemos enfrentado cosas peores.
La otra Morgana sonrió.
—¿Estás segura?
—No.
Morgana levantó el bastón.
—Pero nunca estuvimos solas.
La Reina de Cristal se colocó junto a ellas.
—Entonces lucharemos juntas.
Los dragones comenzaron a aparecer en el cielo.
Las brujas levantaron sus bastones.
Las criaturas del Mundo Intermedio salieron del bosque.
Incluso la pequeña chispa del Vacío apareció sobre la mano de Morgana.
Todos los mundos estaban respondiendo.
El Devorador soltó un rugido.
Una onda de oscuridad avanzó hacia ellos.
Morgana y su hermana juntaron sus manos.
—¡Ahora!
La luz plateada y la oscuridad se unieron.
Elara añadió su magia dorada.
Lyra aportó la magia de la primera guardiana.
La Reina de Cristal añadió la energía del Primer Mundo.
Y la chispa del Vacío completó el círculo.
Una gigantesca barrera apareció.
La oscuridad chocó contra ella.
El impacto hizo temblar los mundos.
Morgana gritó:
—¡No retrocedan!
Todos resistieron.
Pero la barrera comenzó a romperse.
Una grieta apareció justo frente a Morgana.
Adrián la tomó de la mano.
—¡Morgana!
Ella lo miró.
—No puedo sostenerla mucho más.
Adrián sonrió.
—Entonces no la sostengas tú.
Morgana comprendió.
Miró a todos los que estaban detrás de ella.
Y dejó de intentar controlar la magia.
La dejó fluir.
La barrera se convirtió en millones de pequeñas luces.
Cada persona, cada criatura y cada mundo recibió una parte.
El Devorador retrocedió.
—¿Qué están haciendo?
Morgana sonrió.
—Compartiendo.
Las luces comenzaron a rodearlo.
Por primera vez, la criatura sintió algo que jamás había experimentado.
Miedo.
Pero justo cuando parecía que estaban ganando...
El Devorador abrió la boca.
Y dentro de ella apareció un pequeño universo.
Morgana abrió los ojos.
—¿Qué es eso?
Lyra respondió con horror:
—Su verdadero corazón.
El Devorador sonrió.
—Si quieren derrotarme... tendrán que entrar en mí.
La enorme boca se abrió.
Y todos fueron arrastrados hacia la oscuridad.



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En el texto hay: brujas, cuervo, gato negro

Editado: 04.09.2026

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