El Culto de la Serpiente

Capítulo 3

Black Dawson atrapada en un terrible dolor de cabeza y deseos severos de volver a su cama, sacó una de las estacas en la pared y tomando al animal muerto por una de sus patas, comprobando como a primera vista no lucía sospechoso. Encontrándose lista para lanzarla a una bolsa de basura, White la detuvo

— Espera un segundo — le dijo, arrebatándole con rapidez la criatura.

— ¿No irás a comerlo? — se burló Grey también presente en la escena del crimen.

— Asados con las especias correctas tiene un sabor espectacular — le contestó ella. Realmente no se sentía con ganas de comerlo. No cuando poseía un hechizo bastante particular dentro. Pero White Dawson, siempre tenía que quedarse con la última palabra — Pasa un cuchillo — le pidió a Black y entre sus manos abrió el estómago del animal con mucha maestría.

— ¡Vaya! — exclamó Grey — Una "Mena"

—¿Una qué? — preguntó Blue confundido

— Muñeca parlante. Se le llama "Mena", en honor a su creadora. Ese era su apellido, aunque ahora mismo no es relevante — explicó Black con poco interés

—¿Para que sirve?¿Qué significa?

White ignoró la pequeña y mal elaborada explicación que pronto le darían al chico. Y acercándose al segundo gato, repitió el mismo procedimiento extrayendo un nuevo objeto del estómago del cadáver en la pared.

— Fue creada para transportar información en alguna guerra mágica hace unos siglos. Se dividían y dejaban en puntos donde se amontonaba la basura. Luego tenías que encontrar dichas partes similar a un rompecabezas y escuchabas el mensaje que se cargaban una vez armadas. Se auto destruían poco después sin dejar evidencia de su existencia. Actualmente, se utiliza más en la caza de regalos o en los juegos de cumpleaños para infantes en la Ciudadela

— Aquí hay otra — habló White señalando la segunda pieza — Significaría que aquel tiene la siguiente y nos falta una

—¿Por qué?¿Cómo lo sabes?— volvió a inquirir Blue

— Cabeza — comenzó Black

— Tronco — siguió Grey

— Y extremidades — finalizó White

— Solo faltaría... el corazón — mencionaron al unísono, antes de Blue captará un extraño y absoluto silencio. De ahí, un singular sonido con golpeteos continuos casi inhumano al ritmo que se reproducía.

— Bajo la cama — murmuró y en seguida quedó estático ante el movimiento coordinado de los trillizos. Quienes en un simple segundo, giraron sus cabezas y centrando su atención en el sitio antes mencionado. Posteriormente, caminaron al mismo tiempo hasta éste

White levantó la cama solo con su mano derecha. Grey agachó su cuerpo quedando de rodillas y abriendo su boca hasta casi el límite dejó salir de ella un enjambre de insectos pegajosos y oscuros. Los cuales se arrastraron con lentitud por el suelo rodeando el extraño corazón, que dentro de una esfera de cristal transparente bombeaba la sangre que lo llenaba brillando con un tono rojo perturbador. En el medio del cristal, un símbolo difícil de no reconocer... la marca de Picas.

Los trillizos se estremecieron. Sus ojos se volvieron de un dorado intenso, imitando a un depredador listo por su presa, con las pupilas dilatadas en una línea recta y todos sus largos colmillos saludando a los presentes en la habitación. Pareciendo auténticos maniáticos y por primera vez desde el Coliseo. Blue, recordó la sensación de peligro recorrer su cuerpo gracias a ellos.

°°°

Margaritte Dawson quería incansablemente mantenerse al borde de todo el drama. Su Grimorio por otro lado tenía otros planes. Con la muerte de Conrad Higas, el gran libro había desaparecido mucho de sus hechizos, casi al final, una página de hizo presente misteriosamente marcada.

El nombre de su hermano, grande y vibrante se utilizaba como título y el contenido tomaba toda una página. Sí solo se hubiesen tratado de simples palabras no le tomaría mucho tiempo descifrarlo. Para su disgusto, lo único representativo era una antorcha, no, una hoguera. Se sentía tan real a la vista como caliente al tacto. Durante un tiempo creyó que el asunto tenía algo que ver con White hasta que la imagen cambió. Tres manos sobre una caja negra con signos extraños y por el anillo rojo torcido sobre el dedo medio de una de las manos, el mismo que poseía Black e imaginó, debía contarlo con rapidez a sus hermanos mayores. En el momento en que intentó decir algo, la imagen volvió a desaparecer y en esa ocasión, sintió la necesidad de correr a contárselo al chico. Pues, el dibujo de Blue cayendo dentro de la hoguera con el rostro cubierto de pánico, parecía una burla cruel del destino. O quizás, la primera muerte del niño rubio.

No imaginó tener que encontrar semejante escena. Mucho menos, descifrar un mensaje del maldito Culto. El mismo que llevaba días causando problemas en su hogar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.