— Tú, ¿no tienes vergüenza, verdad?
Blue no comprendía la razón trás el comentario de su hermano. Grey, en cambio, sonreía mostrado la hilera de dientes perfectos. Los usados en público, porque aquellos blancos y empelados dientes eran capaces de cambiar a largos y filosos colmillos.
— ¿Cuál es el problema? — preguntó el chico rubio con curiosidad. A su parecer, la petición no era irracional, excepto por la parte de hablar con el duque. No se encontraba completamente cómodo en su precencia. Una forma sencilla de describir los complejos sentimientos que explotaban en su cabeza cada vez que pensaba en él. Por tanto, hacerle una petición de esa magnitud estaba fuera de los límites.
— Oye, ¿por qué aceptaste sacar a Blue del país?¿Te pagaron, no es cierto?¿Con qué cara vienes a pedirle un favor a Blue sabiendo que no lo hiciste de buena voluntad?
— Yo, no — Dortie no sabía que decir. Realmente, cuando fue contactada por Don sabiendo de su próximo embarque, el único dinero que había aceptado fue el pago por dos pasajes, el suyo y el del chico. En un momento a otro tuvo sus dudas, al ver aquella cosita rubia toda maltratada se identificó en él.
Vivir en Bastas no era fácil.
Vivir en Bastas era un infierno
Vivir en Bastas también podía convertirse en una pesadilla sin posibilidades de despertar y Dortie lo sabía.
— ¡Ella arriesgó su vida por mí!Cuando el parásito de Mar disfrazado de Black nos atacó, ¿quién crees que me cubrió?¿Cómo crees terminó en el estado en que estaba?
Grey lo pensó un segundo, mostrando un silencio asfixiante acompañado de una gigantesca sonrisa. Entrecerró entonces sus ojos violetas y fijo su atención en Dortie.
— Digamos que es cierto, que hipotéticamente lo hiciste desde el fondo de tu "corazón". ¿Vas a comprarle ese diminuto favor? — la chica quedó quieta asimilando esas palabras.
¿Realmente se sentía como si le estuviese cobrando?, pensó. Ella solo necesitaba un poco de ayuda, un agujero donde esconderse de los grandes gatos que iban trás su cabeza. Pero si la situación se desarrollaba así, lo mejor era marcharse.
— Grey, ¡detente, por favor! — exclamó Blue. Sin embargo, su hermano lo ignoró totalmente
—¿Qué extraño?¿No estabas desesperada?¿Qué vas a hacer si te atrapan o... si yo decido, no sé... hacerte desaparecer. Después de todo eres un cabo suelto — la ironía de la voz, la pequeña luz de locura en su ojos, hasta la pesada expresión de felicidad. Le hizo comorender a Dortie que al chico le faltaban algunos tornillos en la cabeza
Blue suspiró
— Por favor, Dortie. Mejor vamos a ignorarlo. Yo... creo que...
—¿Vas a conversar con el jefe?¡Diablos! Eso quiero verlo — el chico rubio comenzaba a enojarse e hizo, lo que le pareció más lógico en aquella situación
— Grey
—¿Qué?¿Vas a pedirme que haga silencio?¡Solo estoy jugando con nuestra invitada, "hermanito"!¿No crees qué son divertidas sus expresiones? Luce como alguien que no sabe donde esconderse de mis palabras
— No es divertido — Grey río con fuerza para terminar diciendo
—¡Todo es divertido! Si la vida no fuera divertida, ¿qué sentido tuviese vivirla?¿!Por qué no lo entiendes si es algo tan simple!?
Blue comenzaba pasar de una molestia ocasional a asustarse de verdad. A tal punto que pegó sus ojos en el cielo en busca de, quizas, un motivo redondo y blanco. Pero el día tan despejado como hermoso que no tenía nada que ver con la personalidad de su hermano. Así que se resignó a no comprenderlo y apretando los manos, le soltó de una vez
—¿Puedes marcharte? Estás incomodando a Dortie y a mi, también — el chico de ojos violetas fingió una dramática indignación
—¿Quién?¡Yo! — luego dirigiéndose a Dortie, le preguntó acercando su rostro a la chica usando su reconocido atractivo —¿Te estoy molestando, preciosa?
Dortie quería negar y sonreír como una tonta ante aquel hermoso rostro.
— ¡No!¡Déjala en paz!¿En serio, por qué estás aquí?
— Estoy pasando tiempo de calidad con mi familia, pero, sí deseas que tanto me marche. ¿Qué tal un trato?
— No — dijo Blue de forma contundente
— ¿Por qué? Si aceptas yo mismo hablo con el Jefe y le doy un buen puesto. Hasta, uno alejado de los gritos de White y el perfeccionismo de Diane como tu sirvienta personal. ¿Qué te parece?
— No — reiteró el rubio — Si algo he aprendido hasta ahora es que en los tratos siempre alguien termina mal
— Eso es porque no es un trato justo. Pero créeme, esto que te ofrezco a cambio de tu ayuda. Es más que justo, lo prometo por mis pectorales
—¿En serio?
Una vez más, Dortie se mostraba ajena a la conversación. Aún así, no odia dejar en la oferta, su vida dependía del chico rubio. Aceptara o no, pero por alguna razón, algo dentro le decía que eso no iba a terminar bien.
— Por supuesto que si y sí miento, que mi madre aparezca en éste mismo instante
— Siempre he dicho que eres un mentiroso compulsivo — Grey Dawson quedó estático, la risa burlona en su rostro desapareció. La taza de té que tenía en su manos cayó del susto en el suelo. Mientras, Blue Swen y Dortie A'ges observaban con las bocas ligeramente abiertas la hermosa mujer similar a Black Dawson que parecía en una niebla blanca, justo detrás de Grey