EXPEDIENTE PSIQUIÁTRICO N.º 237-A
Sesión 4 – Transcripción parcial
Lugar: Reclusorio Preventivo Norte.
Profesional a cargo: Dra. Danielle Moreau, Psicología Forense.
Sujeto: "Sísifo".
Tema: Confrontación, sarcasmo y contradicciones institucionales.
Danielle: En las sesiones anteriores habló de autoridad. Hoy me interesa su relación con las normas. ¿Alguna vez sintió que una regla era una farsa?
Sísifo: Todos los días. Pero recuerdo una en particular. La empresa presumía su "visión incluyente y libre de discriminación". Tenían esos carteles pegados en cada muro, junto al reloj checador que mide tu humanidad en minutos.
Danielle: ¿Qué ocurrió?
Sísifo: Una gerente de procesos me reclamó por no asistir a una reunión. Dijo que había mandado la invitación por WhatsApp.
Danielle: ¿Y usted?
Sísifo: Le dije que no tengo WhatsApp.
Danielle: (sorprendida) ¿No tiene?
Sísifo: No tenía. Windows Phone. Un fósil funcional.
Ella chasqueó la lengua, dijo que eso era "una tontería". Entonces la reté: si ella conseguia instalar WhatsApp en mi dispositivo, le daría mi quincena; si no, admitiría que era una necia infantil.
Danielle: ¿Y qué pasó?
Sísifo: Lo intentó, carajo que lo intentó muchas veces, incluso me buscó en su teléfono. No me encontró. Se enfureció. Quiso contraatacar: "¿Entonces cómo te mando la información?"
Le expliqué con calma que podía usar correo institucional, correo personal, teléfono, mensaje de texto, Telegram, Messenger o la vieja técnica de caminar diez metros y hablarme en persona.
Danielle: (toma notas, luego lo mira)
¿Y cómo reaccionó ella?
Sísifo: Tartamudeó. Dijo que no iba a discutir con un inmaduro y se fue.
Danielle: ¿Y usted cómo se sintió?
Sísifo: Triunfante.
Danielle: ¿Y ahora?
Sísifo: Ridículo.
Danielle: ¿Por qué?
Sísifo: Porque no luché contra la discriminación. Solo quería ganar una discusión.
Observación conductual:
El sujeto manifiesta inteligencia verbal y razonamiento lógico, pero su discurso revela placer en la confrontación y deseo de humillar. Muestra comprensión posterior de su propio impulso competitivo, aunque lo racionaliza como "búsqueda de coherencia moral".
Anotaciones no oficiales de Karla.
Las empresas aman las palabras grandes: misión, visión, inclusión.
Las imprimen en vinil, las subrayan con colores pastel y las repiten en juntas para ocultar que nada de eso existe.
Pero el sistema necesita creyentes, y Sísifo siempre quiso ser apóstol de la razón.
Ese día no defendió la diversidad. Defendió su ego con argumentos impecables.
Ganó la discusión, perdió humanidad.
La gerente —una predicadora de PowerPoint— lo odiará hasta la jubilación, pero no por su insolencia:
lo odiará porque la obligó a verse ignorante frente a su propio eslogan.
Danielle observa el relato con expresión neutra.
Sabe que Sísifo no miente, pero tampoco confiesa.
Porque debajo de cada una de sus cruzadas contra la hipocresía
hay una pulsión más vieja y simple: demostrar que nadie está a su altura.
El mito de Sísifo ya no es empujar una piedra, sino elevar su propio ego mientras el mundo rueda cuesta abajo.
Y yo, Karla, registro con la paciencia de la sombra lo que Danielle aún no escribe:
que la inteligencia, sin humildad, solo sirve para perfeccionar la crueldad.
EXPEDIENTE PSIQUIÁTRICO N.º 237-A
Sesión 4 – Continuación
Tema: Disidencia simbólica y conflicto moral.
Danielle: En su historia con la gerente de procesos, noté una constante: el rechazo a lo simbólico. ¿Diría que le incomoda participar en gestos colectivos?
Sísifo: No me incomodan. Me aburren.
Danielle: ¿Tiene un ejemplo?
Sísifo: La vez del moño rosa.
Danielle: ¿El de la campaña contra el cáncer de mama?
Sísifo: Ese mismo. Recursos Humanos repartió moños a todos y pidió que los colocáramos del lado izquierdo "para mostrar apoyo". Pregunté el motivo, me dieron el eslogan. Días después, la encargada me enfrentó en el comedor:
"¿Por qué no lleva el moño como todos?"
Danielle: ¿Y qué respondió?
Sísifo: Le pregunté qué hacía cada dos fines de semana.
Danielle: (levanta la mirada) ¿Y qué hacía?
Sísifo: Nada. Pero yo sí. En mis días libres llevo comida a hospitales. Mis primas lavan sábanas, limpian basinicas. Eso, doctora, es apoyo. No una cinta en el pecho para subir una foto.
Danielle: ¿Y cómo reaccionó ella?
Sísifo: Se quedó muda. Los demás también. Me disculpé, pero el daño estaba hecho. Desde ese día, casi nadie volvió a usar el moño.
Danielle: (anota) Usted quería que entendieran su punto.
Sísifo: No. Solo quería que dejaran de mentirse.
Danielle: ¿Y lo logró?
Sísifo: Tal vez. Pero también me quedé solo en el comedor.
Observación conductual:
El sujeto reitera patrones de confrontación moral. Muestra coherencia argumental, pero su discurso refleja impulsos de superioridad moral y una necesidad inconsciente de aislamiento como validación de su autenticidad.