El débil que desafió un mundo gobernado por la fuerza

Un encuentro inesperado

El camino a la ciudad no se siente igual cuando voy solo.

No hay pasos detrás.
No hay voz corrigiendo.

Solo el bosque… y yo.

Recuerdo lo suficiente. No me pierdo.

Cuando las casas aparecen, noto el cambio.

Más guardias.
Más miradas.
Menos ruido del habitual.

Algo pasó.

Entro sin llamar la atención.

Escucho lo justo.

—¿La encontraron?
—Nada aún.
—El señor va a perder la cabeza…

Hija de noble.

Desaparecida.

Sigo caminando.

Compro primero lo importante. Grano. Sal. Tela.

Pago. Me muevo.

Y entonces la veo.

Una figura pequeña, apartada.
Capa.

Demasiado limpia. Demasiado cuidadosa… y al mismo tiempo torpe.

Mira a todos lados. Se detiene sin motivo. Avanza, duda, retrocede.

No sabe hacerlo.

Sonrío apenas.

Cambio de dirección.

—Si sigues así, te van a encontrar en menos de cinco minutos.

Se gira rápido.

Ojos claros. Molestos desde el primer segundo.

—No me van a encontrar —responde—. A menos que alguien empiece a hablar conmigo.

La voz no encaja con el disfraz.

—Entonces deja de comportarte como alguien que quiere ser encontrada.

Frunce el ceño.

—¿Siempre eres tan irritante?

—Solo cuando alguien hace un mal trabajo delante de mí.

Da un paso hacia mí.

—No te pedí opinión.

—Se nota.

La rodeo despacio, observándola.

Se tensa.

—¿Qué haces?

—Intentando entender cómo alguien puede fallar tanto en algo tan simple.

Su expresión cambia.

Molestia real.

—No estoy fallando.

—Estás usando una capa limpia en una ciudad sucia. Caminas como si esperaras que te miren. Y revisas cada esquina como si tuvieras algo que ocultar.

Pausa.

—Eso no es esconderse. Es anunciarse.

Silencio.

Me observa con más atención.

—¿Y tú qué sabes?

—Lo suficiente para no parecer sospechoso.

Cruza los brazos.

—Pues yo no soy sospechosa.

—Ahora mismo, sí.

Se inclina un poco hacia mí.

—¿Sabes con quién estás hablando?

Sonrío.

—Con alguien que claramente no está acostumbrada a que le digan que se equivoca.

Error.

Su orgullo se activa al instante.

—Escucha bien —dice, bajando la voz pero cargándola—. Cuando vuelva a donde pertenezco, voy a hacer que te arrepientas de esto.

La miro de arriba abajo.

Pequeña. Mal escondida. Demasiado segura.

Divertido.

—¿Vas a regañarme también? —pregunto—. Eso parece más probable.

Sus ojos se abren apenas.

—¿Cómo te atreves?

—Tranquila —añado—. Estoy seguro de que alguien vendrá a buscarte pronto.

Mira alrededor, incómoda por un segundo.

Lo nota.

Lo uso.

—De hecho… —continúo— probablemente ya te estén buscando.

—No me van a encontrar.

—Claro. Porque esconderte detrás de una capa brillante es una estrategia brillante.

Aprieta los dientes.

—No es brillante.

—Lo es. Muy brillante. Casi refleja la luz.

Da otro paso hacia mí.

—Eres insoportable.

—Y tú eres evidente.

Pausa.

Respira más rápido.

Bien.

—Cuando me encuentren —dice, señalándome— voy a recordar tu cara.

—Hazlo —respondo—. Así tendrás algo útil por primera vez hoy.

Ahí sí.

Se rompe.

—¡Eres un idiota!

Varias personas miran.

Perfecto.

—Y tú acabas de anunciarte —digo en voz baja—. Buen trabajo.

Se queda en silencio un segundo.

Se da cuenta.

Tarde.

Pasos.

Rápidos.

Guardias.

Llegan en segundos.

Se detienen a su alrededor.

Uno la sujeta.

—Señorita, no debe caminar sin vigilancia.

Silencio breve.

Ella intenta soltarse.

—¡Suéltame! No estaba haciendo nada.

—Es peligroso —dice otro—. Debe regresar.

Me mira.

Directo.

Furia pura.

Memorizando.

—No he terminado contigo.

Sonrío.

—Ni empezaste.

Error final.

Si pudiera matarme con la mirada, lo haría.

La arrastran.

Se resiste, pero no puede hacer mucho.

Desaparece entre los guardias.

La ciudad vuelve a moverse.

Como si nada.

Exhalo.

Divertido.

Ajusto la bolsa.

Ya tengo lo que vine a buscar.

Salgo.

El bosque me recibe igual.

Camino de vuelta.

Más rápido.

Cuando llego, Kael sigue donde lo dejé.

Levanta la mirada.

—Tardaste.

—Había… distracciones.

Dejo la bolsa.

—Pero traje todo.

La revisa.

Asiente.

Suficiente.

Me siento.

Hoy no solo traje provisiones.

También… encontré algo interesante.

Y creo que ella también.



#764 en Fantasía
#1048 en Otros
#387 en Humor

En el texto hay: manipulacion, isekai, #fantasía

Editado: 26.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.