_" Anaciel"_ Susurró Noré. _"¿Puedes quedarte conmigo aquí?"_ Preguntó ella.
_" Yo haría lo que sea por ti"_ Sonrió él. Se fueron juntos al pueblo y se alojaron en una confortable posada bajo sus falsas identidades.
Ya en la intimidad de la habitación _" ¿Qué planeas hacer, Anaciel? No puedes perder tus alas por esto. "_ Dijo él. _" No quiero pensar en eso ahora. En este momento solo somos tú y yo, Noré. "_ Respondió ella mientras se abrazaba a él. Esos sentimientos le daban valor.
Su único deseo era compartir el mayor tiempo posible con Noré. Aquel demonio la amaba y deseaba tanto que el más mínimo gesto de parte de ella era suficiente para desatar toda la pasión que había en su corazón. Pasaron días conviviendo en aquel pueblo.
Se sintieron tan completos juntos que llegaron a imaginar que tal vez aquella era la vida que deseaban tener. Aquellas noches de romance desenfrenado hacían sentir a Anaciel que no dudaría en entregar sus alas con tal de estar al lado de Noré. Pero pronto descubriría que los sacrificios por amor tienen un límite.
Durante ese tiempo no habían vuelto a tener noticias de parte del ángel que persiguió a Anaciel. ¿Será que habían desistido de la idea del castigo? No. Estaba a punto de volverse más difícil.
Un día llegó a manos de ella una nota de una paloma blanca que provenía del paraíso. Al leerla quedó impactada. No podía disimular su conmoción.
_" ¿Qué ocurre, Anaciel? ¿Qué dice?"_ Preguntó Noré que estaba junto a ella. _"Dice que los superiores han decidido perdonarme si regreso ahora. Pero de no hacerlo, mi familia será exiliada, ya que la unión de un ángel y un demonio es un pecado de deshonor familiar."_ Respondió muy afectada.
_"No lo entiendo. ¿Por qué tanto interés en ti?, ¿Por qué simplemente no te dejan ir?"_ Agregó Noré.
_" Es porque soy candidata a suceder a un arcángel. No es algo que dictamine nuestra sangre, sino el azar. Hace un tiempo fui llevada a un palacio en mi mundo donde se me prepararía para mi futuro. Algunos estaban al tanto de que venía aquí porque me gustaba ver las cosas humanas y me lo permitían, pero seguramente jamás creyeron que podría encontrar el amor en esta tierra, y mucho menos que sería un demonio."_ Explicó ella.
_"Anaciel..."_ la interrunpio mirandola a los ojos.
_" Debo admitir que era feliz con mi vida anterior, pero ahora que sé que existes no concibo otra forma de felicidad que no sea estar a tu lado, Noré."_ Ella le confesó mientras acariciaba tiernamente el rostro del demonio.