Hola mis queridos lectores este capitulo esta fuera de la linea y es un what if de que hubiera pasado si todo hubiera sido diferente en la pelicula, es un capitulo especial y unico celebrando que estamos alcanzando el tramo final del libro El demonio que ame, ojala lo disfruten.
La casa estaba en silencio, pero no era un silencio común.
Era el tipo de silencio que existe cuando en una misma sala conviven dos cazadoras de demonios… y un demonio que sabe exactamente cuánto puede revelar sin que nadie lo note.
Rumi estaba sentada en el suelo, con la espalda apoyada en el sofá y el celular en la mano.
—Mamá —preguntó sin levantar la vista—. Cuando todavía eras idol… ¿alguna vez pensaste que no eras suficiente para liderar?
Mie-yeong no respondió enseguida. Terminó de limpiar su arma antes de hablar.
—No. Pensé que si no lo hacía bien, alguien saldría herido.
Rumi tragó saliva.
—Eso no es menos presión.
—No debía ser menos presión.
Dae-hyung, desde el sofá, intervino con voz tranquila.
—La presión revela lo que uno es. No lo que aparenta.
Rumi alzó la mirada.
—Eso suena sospechosamente filosófico.
Él sonrió apenas.
—He vivido lo suficiente para saberlo.
Mie-yeong le lanzó una mirada breve, suficiente para que el lo entendiera y termino con un no exageres.
El timbre sonó.
Rumi se levantó de inmediato.
—Recuerden: Sean normales
—Siempre soy normal —respondió Dae-hyung con una sonrisa sarcastica.
Mie-yeong murmuró:
—Eso depende de la definición.
Producion una leve sonrisa en dae-hyung.
Zoey entró primero, vibrante como siempre.
—Traigo bebidas energéticas y ganas de sobrevivir al entrenamiento.
Mira la siguió, más centrada.
—Revisé el video de ayer. Hay que pulir la transición antes de la próxima misión.
Zoey miró a Mie-yeong con admiración.
—Aún no entiendo cómo puedes analizar coreografía y combate al mismo tiempo.
—Es lo mismo —respondió Mie-yeong—. Anticipar. Ajustar. Ejecutar.
Rumi la miró con mezcla de orgullo y resignación zoey.
—Centro firme si lo se, respondio zoey.
Dae-hyung observaba en silencio.
Zoey se dejó caer en el suelo.
—Señor, usted nunca se inmuta cuando hablamos de demonios. ¿No le asusta nada los demonios ?
Rumi se tensó de manera muy breve.
Dae-hyung apoyó los codos en las rodillas y respondio.
—El miedo es útil. Solo hay que saber quién lo controla.
Zoey rió.
—Eso sonó intenso muy intenso.
—Lo es —respondió él con una sonrisa leve.
Mie-yeong sostuvo su mirada un segundo más largo de lo necesario y le dijo en forma de susurro, no juegues
Él sostuvo la suya de vuelta y respondiendo nunca juego.
Rumi ya estaba en el centro de la sala y llamando a sus amigas para empezar a placticar.
—Desde el segundo bloque. Y después transición a combate.
Comenzaron.
Movimiento. Ritmo. Precisión.
Zoey aceleró demasiado en el giro.
Rumi ajustó.
—Ahora.
No habia reproche ni tampoco habia rigidez.
Mira lo notó.
—Eso fue mejor.
Rumi se encogió de hombros.
—No puedo liderar si no confío en mi.
Dae-hyung habló sin levantarse.
—Confiar no es debilida es elegir no devorar todo el peso tú sola.
El aire cambió apenas.
Mie-yeong lo miró con una mirada que decia que habia sido demasiado directo.
Él sostuvo la mirada y era como si la estuviera retando.
Zoey al ver esto no entendió nada.
—Wow. ¿Siempre son así en esta casa?
—Sí —respondió Rumi—. Es agotador realmente muy agotador.
Luego volvieron a los ensayos entonces, en una transición rápida, Zoey perdió equilibrio se iba a caer pero Mira la sostuvo.
Rumi dio medio paso… y cuando se paso se detuvo para ver como estaba su compañera.
Cuando terminaron, respiraban agitadas.
Mira miró a Zoey.
—Otra vez te desconcentrastes.
—Estoy aprendiendo respondio zoey.
Despues zoey señaló a Dae-hyung y le dijo a mira.
—Creo que su papá nos analiza como si estuviéramos en un tablero.
Dae-hyung inclinó ligeramente la cabeza al escuchar esto.
—Todos estamos en algún tipo de tablero.
Rumi lo miró con advertencia silenciosa y le dijo con mirada un poco molesta Papá.
Él suavizó la expresión despues ver la expresion que habia hecho su hija rumi y termino su frase.
—Pero no todas las partidas requieren sacrificios.
Mie-yeong cruzó los brazos.
—No romantices la estrategia.
—No lo hago —respondió él—. Solo la entiendo.
Ese fue el micro-choque que ellos siempre tenian que se caracteriza siempre de ser muy breve y silencioso
Rumi siento esta breve choque ella siempre ya sabia cuando pasaba eso al final ya se habia acostumbrado a esto.
Más tarde, cuando Mira y Zoey ya estaban sentadas en el suelo riendo por algo trivial, Rumi se acercó a sus padres que estaban en la cocina.
—¿Creen que algún día debería decirles todo?
Hubo un momento de silencio.
Mie-yeong respondió primero.
—Cuando estés preparada para que cambie la dinámica.
Dae-hyung añadió:
—Y cuando entiendas que la verdad no siempre libera y a veces transforma a las personas.
Rumi lo miró.
—Eso suena a experiencia personal.
Él sostuvo su mirada.
—Lo es.
Por un segundo, el aire fue más denso.
Mie-yeong dio un paso apenas perceptible hacia Rumi para asi darle un pequeño abrazo si era necesario.
Cuando Mira y Zoey se fueron, la casa volvió a su calma y a la normalidad que ellos tenian.
Rumi se sentó entre sus padres como la lider del grupo de idols en la que estaba ni tampoco como la cazadora de demonios que era por parte de su madre mie-yeong sino como la hija de mie-yeong y dae-hyung y en ese momento dijo.
—A veces siento que soy demasiadas cosas al mismo tiempo.
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Editado: 18.03.2026