El Despertar

Capítulo 1.

16 de Marzo.

Año 2021.

Se ha registrado un terremoto de 7.4 cerca de la frontera de Colombia con Venezuela, llevándose a su paso cientos de vidas.

Aun no se ha confirmado la cantidad de personas fallecidas tras el gran desastre natural, y Venezuela ha declarado el estado de contingencia. Muchas familias siguen buscando entre los escombros, lo que pueda ser, un indicio de sus seres queridos.

Un día estábamos cenando todos en familia y al siguiente yo buscaba entre los escombros su cuerpo. Aferrada a lo único que tenía de ella.

Un osito rosa que supongo pertenecía a alguna de sus caricaturas preferidas.

- Oye Dodson. Deberías descansar no crees.

Seco una lagrima rebelde que había escapado. Jacob se sienta a mi lado observando el cielo, que, afortunadamente lucía estrellado después de tantas noches.

- ¿Mañana bajaremos otra vez? -. Lo miro fijamente y sus esquivos se incrustan en mi pecho como dagas -. No creo que podamos..
- Jacob es mi hermana. Yo necesit…- me detengo en seco cuando se escuchan aplausos bajo nosotros.

Han rescatado a otra persona.

- Yo necesito encontrarla -. Mi vista se vuelve a nublar y siento como un nudo se instala en la parte baja de mi estomago.

Me vuelvo a romper de la misma manera que lo he hecho todos estos días.

Fin del recuerdo.

13 de diciembre.

Año 62

Uno de esos y tantos más, son los recuerdos que me invaden cada que me inyectan esta porqueria.
- ¿Te está doliendo?.

Puedo ver la sonrisa burlona de Scott sobre mi.

-te estas divirtiendo?.

- Como no tienes una idea.

La vista se me nubla cuando un piquete me atraviesa el cuello haciendo que todo mi sistema se relaje.

- recuérdame de que esta hecho el algodón de azucar, ¿vale?.

Logro formular un insulto antes de caer en un sueño profundo.
Mi primer reflejo es identificar un olor asqueroso.

Definitivamente el olor a cigarrillo.

Al abrir los ojos lucho con la molestia de la luz del día. Entorno los ojos tratando de ganarle a la incomodidad.

Miro hacia mi alrededor tratando de entender donde estoy. Esto es lo más parecido a estar sobre una terraza vieja. Una tele que parece más un vejestorio, está encendida reproduciendo una canción de Gorillaz que reconozco de inmediato porque es la misma que he escuchado en los últimos viajes aquí.

El olor a cigarrillo cada vez es mas fuerte, que incluso podría creer que la que tiene el cigarrillo entre los dedos soy yo.

- Toti - Giro la cabeza hacia la puerta para observar a un moreno de facciones hermosas repostar junto a la puerta de la azotea -. Han venido por ti.

Detrás de el sale Will. Mi rostro debe de expresar confusión porque el moreno acaba de abandonar su postura relajada para mirar con desconfianza a mi compañero de lucha.

- Debemos irnos.

Mi sorpresa no es el que este mi novio allí, mi sorpresa es que Scott lo dejara entrar a mi mente.

Will se ve incluso más joven que su versión antigua. Los ojos verdes, incluso, parecen más claros desde este punto, y el rubio de su cabello lo hace verse más rebelde. No lleva tatuajes, lo que hace decepcionarme un poco, pero aún sigue conservando esa figura tan ancha he imponente que me gusta.

Mi cuerpo se mueve por inercia, cuando me apoyó en los dos pies se siente como si nadara en una nube. Como si estuviera volando por el aire.

Es un sentimiento raro que nunca había experimentado.

- Cuidado. Aun no has perdido el efecto.

El moreno me sostiene antes que me desplome en el piso. Mi cabeza está desconectada. Es como si hubieran bajando un interruptor y ella decidiera dar mil vueltas por segundo.

Will se acerca para sujetarme y ayudarme a bajar por las escaleras.

Una rubia nos tropieza en el camino, y sus ojos de un color jazmín me miran con torpeza.

- lo siento.

Will me arrastra escaleras abajo sin dirigirme la palabra.
- ¿Dónde estamos?.

- Ya quisiera saberlo... Que me sucede, porque me siento tan liviana de repente?

Abajo, inspeccionó el lugar. Hay edificios enorme y calles transitadas por personas. Algunos llevan trajes, otras van en tacones y unos simplemente van en ropa totalmente rara. Colorida y con tantas prendas que sencillamente me genera un agobio visual.

¿No tiene calor?.

- Tu versión antigua se estaba drogando-. Observó a Will de reojo con sorpresa. Este no me presta atención. Esta casi igual que yo. Desorbitado y sin conocimiento de nada.

- vamos allí.
Me guía hasta lo que parece ser una tienda.

El ardor espeso en mís muñecas es un alarmante que me inunda al recordar que no llevo nada de mangas largas.

- Will creo que...

- Hay que volver -. Lo miro extrañada -. ¿Esta bien?.

Asiento.

De pronto siento como si me desgarraran el interior, como si el espesor de todo lo que vive Sam cayera en mi. Cierro los ojos con fuerza mientras Will empieza a contar desde el 5 hasta el 1.

Cuando vuelvo abrirlos, la luz amarillenta de la lámpara empieza a molestarme.

- ¿Como estas?.

Scott se acerca rápidamente para ayudar a levantarme sin darme tiempo de procesar el hecho de que ya estoy de vuelta.

-Estoy bien -. Froto mís sienes tratando de calmar el dolor palpitante de mi cabeza -. ¿Porque has dejado entrar a Will?.

-Creí que te ayudaría de algo -. Se encoge de hombros restándole importancia -. ¿lo ha hecho?.

Asiento tan rápido que es posible que mi cuello se desprendiera de algo.

- Gracias.

-¿Que tal esta vez?. ¿Igual que siempre?.

-Creo que necesitaré unas cuantas visitas con Celia -. Últimamente he visitado a la psicóloga del Bastión de temple.

Bajo de la camilla tratando de irme sé trompicones, aun siento que estoy desconectada de mi cuerpo.




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