El despertar de la ceniza

ACTO II: EL ABISMO DE LOS RECUERDOS

Mientras el cuerpo de Hai yace completamente sin vida en el suelo de ese lugar remoto, su mente se hunde en una oscuridad total y absoluta. Las últimas palabras de desprecio de la villana actúan como un detonante que abre las compuertas de sus peores traumas familiares, sumergiéndolo en un viaje a través de su doloroso pasado.

  • Primer Recuerdo (La Infancia - El Rechazo de Majaryu): El escenario que se materializa en la negrura de su mente es el frío, solemne y milenario templo del Clan Ryuden. Un Hai pequeño está de rodillas, con las manos temblando apoyadas en el suelo y la cabeza baja. Frente a él, la silueta gigantesca e imponente de su padre, Majaryu, lo mira desde arriba con unos ojos de piedra que no transmiten ni un solo gramo de afecto. Con una voz gélida que retumba en las paredes del templo, su padre le lanza su sentencia:

"Eres un inútil. Una desgracia para el linaje. Deberías aprender de tu hermana... ella es un verdadero prodigio de dragón. Tú eres solo ceniza. No sirves para nada".

  • Segundo Recuerdo (La Adolescencia - La Falsa Promesa): El recuerdo cambia bruscamente hacia una tarde soleada y brillante en el patio de entrenamiento del clan. Hai y su hermana gemela, Hikari, ya son adolescentes. Hai, mirándola de reojo con una mezcla de timidez y una profunda admiración, se arma de valor y le pregunta:

"¿Crees que algún día pueda llegar a ser tan fuerte como tú?".

Hikari se voltea hacia él y, con una sonrisa cálida, dulce y sincera de hermana, le responde con suavidad:

"Sería divertido estar en la cima con alguien igual a mí... No te tardes mucho en alcanzarme, ¿vale?".

Esa pequeña frase y esa sonrisa se convirtieron en el único y verdadero motor de vida de Hai durante años.

  • Tercer Recuerdo (La Actualidad - La Traición del Orgullo): El recuerdo se distorsiona de golpe, tiñéndose de un tono gris y gélido. Es la última conversación que tuvieron, justo antes de que la familia lo apartara por completo. Hikari ya viste las lujosas ropas de la Clase Superior reservadas para la Élite. Lo mira desde arriba con una indiferencia absoluta que hiela la sangre. Su rostro ya no tiene alma; refleja la superioridad cruel de la realeza. Con una voz monótona e hiriente, le lanza palabras despiadadas que caen sobre él como cuchillas:

"Deja de hacer esto. Eres un estorbo. Eres un inútil y nunca vas a llegar a ser como yo, así que ríndete. Si sigues metiéndote en el campo de batalla, lo único que conseguirás es que te sigan matando... y solo pondrás en ridículo al clan".

En medio de la negrura de su mente, tras revivir el desprecio de su hermana, algo se quiebra definitivamente dentro de Hai. El dolor se transforma en una fuerza distinta. En lo profundo de su conciencia, recuerda otra voz, una promesa interna grabada a fuego que se niega a morir:

"Aunque seas un inútil no puedes dejar que otra persona te pisotee. Eres del clan y tienes que dejarlo en claro, aunque seas un bueno para nada".

El fondo negro de su mente se tiñe de un rojo violento y ardiente. Una furia ciega e incontrolable lo invade por completo al procesar lo que, para él, es la peor de las traiciones por parte de su hermana. Toda la frustración acumulada durante años se concentra en una sola palabra. Su mente empieza a repetirla una y otra vez, con un odio puro y ensordecedor dirigido hacia su hermana:

"Mentirosa... Mentirosa... ¡MENTIROSA!".

El último destello que cruza por su mente es el recuerdo de la sonrisa de su hermana cuando le dijo aquellas palabras del pasado:

"No te tardes mucho en alcanzarme, ¿vale?".

Ese contraste entre la dulzura de la infancia y la crueldad del presente es lo que rompe sus cadenas.



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En el texto hay: acto 1: el despertar de la ceniza

Editado: 07.06.2026

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