El despertar de un sobreviviente

El precio del miedo

El dia que el cielo se rompio no hubo truenos ni advertencias meteorologicas. Simplemente, la realidad sobre la ciudad de San Mateo se resquebrajo como una lamina de vidrio templado golpeada por un martillo invisible. Las grietas púrpuras y doradas atravesaron las nubes, dejando al descubierto un abismo ciego detras del firmamento. Y entonces, la voz resonó directamente dentro de la cabeza de cada ser humano sobre la faz de la Tierra.
El proceso de Integracion ha comenzado.
Tierra registrada en la Red Global de Estadisticas.
Especies locales asignadas a la Rango E.
Iniciando despliegue de ecosistema y entidades de interfaz.
Lucas se encontraba en el pasillo tres del supermercado del centro, sosteniendo dos bolsas de plastico repletas de atun en lata, arroz, fideos secos y un par de botellas de agua. Apenas tenia veintidos años, una vida ordinaria y un empleo a tiempo parcial que penas le alcanzaba para pagar el alquiler de su pequeño apartamento en el tercer piso de una vecindad gastada.
Cuando las luces del supermercado parpadearon y se apagaron por completo, el caos estalló. La gente comenzó a gritar, las puertas de cristal automaticas se bloquearon y, justo en medio del pasillo principal, la luz se condenso para formar la figura de un ente fantasmal. Era una silueta eterea, alta, sin rostro definido ni rasgo alguno, flotando a pocos centimetros del suelo cubierto de azulejos rotos. La entidad no hablaba, no emitia sonido alguno ni reaccionaba a las plegarias o a los gritos de la multitud aterrorizada. Solo permanecia alli, inmóvil, desplegando un panel holografico de luz azulada que flotaba en el aire.
Instantes despues, los primeros monstruos atravesaron las paredes.
Eran criaturas cuadrúpedas, similares a lobos deformes pero con la piel desollada y puas de hueso sobresaliendo de sus lomos. Los chillidos de dolor y el olor a sangre caliente llenaron el ambiente en cuestion de segundos. Lucas, paralizado por un terror primitivo que le congeló la sangre en las venas, no se unio a la multitud que luchaba salvajemente por salir rompiendo los ventanales. Tampoco intento atacar a las bestias. Con las manos temblando de forma descontrolada, abrazo sus bolsas de comida contra el pecho y corrio por la salida de emergencia trasera.
Corrio como nunca antes en su vida. Atravieso las calles mientras el cielo continuaba agrietandose y mientras la interfaz azul parpadeaba frente a su vision periférica.
Nombre: Lucas
Nivel: 1
Clase: Ninguna
Fuerza: 5
Agilidad: 6
Inteligencia: 7
Vitalidad: 5
Oro: 0
Habilidades activas: Ninguna
Habilidades pasivas: Ninguna
Llegó a su edificio, subió las escaleras de tres en tres, cerró la puerta de su apartamento con triple cerrojo y empujo el sofa de la sala contra la entrada. Se arrastró hasta la esquina mas oscura de su habitacion, abrazo sus rodillas y se quedo alli, oyendo las detonaciones, los rugidos insoportables y los lamentos que venian desde la avenida principal.
Lucas tomo la peor decision que un ser humano podia tomar en ese nuevo mundo: decidio esperar.
Se dijo a si mismo que el ejercito vendria. Se dijo que algun gobierno restauraria el orden, que la policia tomaria el control o que aquello era simplemente una pesadilla pasajera. Raciono cada lata de atun. Consumio medio vaso de agua al dia. Conto cada gramo de arroz mientras los dias se convertian en semanas.
Desde la ranura de su ventana, con la persiana casi completamente bajada, Lucas vio como el mundo cambiaba a una velocidad espeluznante. Vio a vecinos armados con tubos de hierro enfrentar a las primeras bestias y morir aplastados. Pero tambien vio a otros sobrevivientes adaptarse. Vio a un hombre del segundo piso envolver sus puños en una aura de fuego brillante y decapitar a un lobo de hueso de un solo tajo. Vio destellos de luz plateada, pasos parpadeantes que desafiaban la fisica y barras de estado que flotaban sobre las cabezas de las personas que decidieron salir a luchar.
Aquellos que salieron al principio, los que arriesgaron la vida en las primeras horas, subieron de nivel. Sus cuerpos se volvieron mas fuertes, sus reflejos mas veloces y sus reservas de mana mas amplias.
Lucas, en cambio, consumio su ultima lata de atun en el dia veintiuno.
Para el dia veinticinco, el agua del grifo habia dejado de correr hacia semanas y el contenedor de plastico donde guardaba el agua de lluvia estaba seco. El hambre ya no era un retortijon en el estómago; era un fuego acido que le devoraba las tripas, hacia temblar sus piernas y le nublaba la vista.
Se miro al espejo del baño. Estaba demacrado, con mejillas hundidas y ojeras oscuras teñidas de un violeta enfermizo. Su cuerpo estaba debil, desgastado por la desnutricion severa. Y lo peor de todo era la ventana de interfaz que seguia flotando impasible frente a el.
Estadisticas de Lucas:
Nivel: 1
Fuerza: 5
Agilidad: 6
Inteligencia: 7
Vitalidad: 5
Oro: 0
Habilidades activas: Ninguna
Habilidades pasivas: Ninguna
Iba a morir. No devorado por un monstruo de pesadilla, sino de la forma mas patética y solitaria posible: de hambre dentro de su propio cuarto, atrapado por el miedo.
-Que estúpido fui... -susurro Lucas con la garganta seca, agrietada por la deshidratacion-. Que cobarde...
Apoyo la frente contra el cristal frio del espejo. Las lagrimas de impotencia limpiaron surcos en el polvo de sus mejillas. Mientras el se escondia como una rata, los monstruos de la ciudad habian evolucionado. Las bestias de Nivel 1 que vagaban al principio habian sido exterminadas o reemplazadas por depredadores de Nivel 4, Nivel 6 o incluso mas altos. Los humanos que habian sobrevivido afuera ya eran cazadores veteranos de Nivel 8 o 10, organizandose en grupos y reclamando territorios.
El habia quedado rezagado en el fondo del abismo. Iniciar ahora no era empezar desde cero; era empezar con un pie en la tumba.
Lucas camino hacia la cocina con pasos inestables. Sobre la mesa de formica yacia un cuchillo de cocina de acero inoxidable con el filo desgastado, un palo de escoba de madera gruesa y un rollo de cinta aislante negra. Con manos temblorosas pero empujado por la pura desesperacion de la supervivencia, ato el mango del cuchillo al extremo del palo, ajustando la cinta con toda la fuerza que le quedaba hasta crear una lanza improvisada y burda.
No habia mas comida. No habia mas agua. Si se quedaba en esa habitacion un dia mas, no podria ni ponerse de pie.
-Si voy a morir hoy -dijo en voz baja, ajustando el agarre sobre la madera-, al menos morire mirando a los ojos a este maldito sistema.
Lucas retiro el sofa de la puerta. El chasquido del cerrojo sonó como un disparo en el silencio del pasillo del edificio. Abrio la puerta despacio, sintiendo que el aire que entraba desde el exterior traia un olor acre, una mezcla de oxido, carne quemada y la inconfundible fragancia dulce del moho magico que crecia en las paredes de concreto.
El pasillo del tercer piso estaba destruido. Las puertas de los otros apartamentos habian sido derribadas o perforadas con marcas de garras gigantescas. Manchas de sangre seca cubrian el papel tapiz. Lucas avanzó despacio, pegando la espalda a la pared, sosteniendo su lanza improvisada frente a el. Cada paso le pesaba toneladas. Su baja Vitalidad hacia que su respiracion fuera agitada apenas tras caminar unos pocos metros.
Al llegar a las escaleras que bajaban al vestibulo principal, un sonido lo hizo detenerse en seco. Era un crujido seco, como el de huesos masticados con lentitud.
Lucas se asomo con cautela por encima del pasamanos de hierro forjado. En el centro del vestibulo, sobre los restos destrozados del mostrador de recepcion, habia una criatura.
No era un lobo de hueso comun. Era una bestia mas grande, del tamaño de un toro joven, con seis patas articuladas como las de una araña y un torso cubierto por placas oseas de color negro azabache. Sobre la cabeza del monstruo flotaba una etiqueta luminosa de color rojo intenso.
Sabueso de las Sombras Mutado
Nivel: 5
Estado: Alimentandose
Lucas sintio que el corazon se le salia del pecho. Nivel cinco. Un solo golpe de esa cosa destrozaria sus cinco puntos de Vitalidad y lo reduciria a pulpa antes de que pudiera parpadear. Sus cinco puntos de Fuerza no le servirian de nada contra esas placas de armadura natural.
Dio un paso atras con la intencion de replegarse en silencio, pero su pie derecho pisó un trozo de vidrio roto que yacia sobre el escalon.
El crujido fue minimo, pero para las orejas puntiagudas del sabueso, sonó como un trueno.
La criatura detuvo su morder, giro la cabeza ciento ochenta grados con un chasquido nauseabundo y fijo sus cuatro ojos rojos como brasas directamente en Lucas. Un gruñido vibrante hizo temblar el polvo del techo.
-Mierda... -escapo de los labios agrietados de Lucas.
El sabueso no dudo. Con un impulso de sus seis patas, se lanzo escaleras arriba con una velocidad cegadora. La distancia entre ellos era de mas de diez metros, pero la criatura la cubrio en una fraccion de segundo.
El instinto de conservacion de Lucas se activo a una velocidad que no sabia que poseia. En lugar de intentar clavar su lanza frontalmente contra las placas de armadura negra, se dejo caer hacia atras sobre el descanso de las escaleras y ato la punta de su lanza improvisada contra el espacio entre dos barandillas de hierro fundido, dejando la hoja de cocina apuntando hacia arriba en un angulo diagonal.
El sabueso de Nivel 5 se abalanzo sobre el con las fauces abiertas, confiado en su masa y en su velocidad superior.
La criatura no intento esquivar el obstaculo. Su propio peso y la inercia del salto hicieron que su cuello desprotegido impactara directamente contra la punta del cuchillo atado al palo.
El sonido del metal atravesando la carne blanda resonó en la escalera. La lanza se partio en dos por la presion, y el impacto salpico la cara y el pecho de Lucas con un liquido negro y caliente que lo quemo como aceite hirviendo. El cuerpo pesado del sabueso cayo directamente sobre el, aplastandolo contra el suelo de concreto.
-Agh! -Lucas dio un grito ahogado. Sentia los costillares crujir bajo el peso muerto de la bestia. No podia respirar. El aire se nego a entrar en sus pulmones mientras la sangre negra le cegaba el ojo izquierdo.
El sabueso no habia muerto instantaneamente. Sus seis patas se sacudian convulsionadas sobre el cuerpo de Lucas, y sus garras afiladas le desgarraron la chaqueta y la piel del hombro derecho, dejando tres surcos profundos de los que broto sangre roja y caliente.
-Muérete... muérete de una vez! -rugio Lucas, reuniendo las ultimas fuerzas de su cuerpo exhausto.
Con la mano izquierda libre, busco a ciegas la parte trasera de la cabeza del sabueso, sujeto la empuñadura de la lanza rota que aun sobresalia del cuello de la bestia y la giro salvajemente con todo el peso de su brazo.
El sabueso dio un ultimo espasmo violento, su cuerpo se sacudio y finalmente se quedo completamente inmovil.
Un panel dorado parpadeo con violencia frente a la vista ensangrentada de Lucas.
Has derrotado a un Sabueso de las Sombras Mutado Nivel 5.
Experiencia obtenida.
Debido a la gran diferencia de nivel entre el objetivo y tu, se otorga un bono de experiencia del trescientos por ciento.
Has subido de nivel.
Has subido de nivel.
Has subido de nivel.
Puntos de estadistica libres disponibles: 15.
Oro obtenido: 45 monedas de oro.
Objeto obtenido: Orbe de Habilidad Basico: Paso Parpadeante Nivel 1.
Objeto obtenido: Carne de Sabueso de las Sombras x2.
Una corriente de energia calida y punzante recorrio el cuerpo de Lucas desde la columna vertebral hasta las extremidades. El dolor insoportable de sus costillas comprimidas disminuyo sensiblemente, y la herida sangrante de su hombro dejo de manar con tanta intensidad. El cansancio extremo de semanas de inanicion se evaporo ligeramente, reemplazado por la revitalizacion automatica que el sistema otorgaba al subir de nivel.
Empujo el cadáver del sabueso con ambas manos y logro zafarse de debajo de la mole de carne muerta. Sentado en el suelo del descanso de la escalera, jadeando fuertemente, miro las monedas de oro que flotaban a pocos centimetros del suelo, brillando con un fulgor metalico y magico, junto a una esfera de cristal azul del tamaño de una manzana y dos trozos de carne envueltos en un aura de luz blanca.
Lucas extendio la mano. Al tocar las monedas, estas se disolvieron en particulas de luz y se agregaron directamente a su interfaz.
Estadisticas de Lucas:
Nivel: 4
Fuerza: 5
Agilidad: 6
Inteligencia: 7
Vitalidad: 5
Puntos de estadistica libres: 15
Oro: 45
Habilidades activas: Ninguna
Habilidades pasivas: Ninguna
Tomo el orbe de habilidad azul entre sus manos temblorosas. Una ventana emergente del sistema aparecio ante sus ojos.
Orbe de Habilidad: Paso Parpadeante Nivel 1.
Tipo: Habilidad Activa (Magia de Movimiento/Espada).
Efecto: Permite al usuario desplazarse instantaneamente hasta tres metros en la direccion deseada. Consume 10 puntos de Mana.
¿Deseas aprender esta habilidad?
-Aprender -dijo Lucas sin dudarlo.
El orbe de cristal se deshizo en un polvo azul que se filtro por los poros de sus palmas. Una nueva sensacion, como un hilo de agua fria corriendo por sus venas, se instalo en su pecho. Era el mana.
Lucas miro los quince puntos de estadistica libres. Sabia que no podia permitirse errores. Su supervivencia habia sido un milagro absoluto, un golpe de suerte derivado de la estupidez de la bestia al saltar a ciegas sobre una trampa improvisada. La proxima vez no habria trampas.
Distribuyo los puntos inmediatamente.
Asignando 5 puntos a Fuerza.
Asignando 5 puntos a Agilidad.
Asignando 5 puntos a Vitalidad.
Estadisticas actualizadas de Lucas:
Nivel: 4
Fuerza: 10
Agilidad: 11
Inteligencia: 7
Vitalidad: 10
Puntos de estadistica libres: 0
Oro: 45
Habilidades activas: Paso Parpadeante Nivel 1
Habilidades pasivas: Ninguna
Un cambio fisico inmediato sacudio su estructura muscular. Sus brazos se volvieron mas firmes, su respiracion se estabilizo por completo y el mareo por la falta de nutrientes desaparecio casi en su totalidad. No obstante, su estómago volvio a rugir con furia al mirar los dos trozos de carne que yacian en el suelo.
Al tocarlos, el sistema le mostro una advertencia.
Carne de Sabueso de las Sombras.
Estado: Sin procesar / Contaminacion de mana baja.
Efecto: Puede consumirse para restaurar hambre, pero existe un riesgo del diez por ciento de sufrir envenenamiento si no se cocina en un area segura o se prepara con herramientas de tienda.
Lucas apreto los dientes. Comer carne cruda de un monstruo en medio de una escalera era demasiado arriesgado. Necesitaba agua, agua limpia, y una forma segura de preparar alimento.
Recogio la carne, la guardo en el bolsillo interior de su chaqueta desgarrada y miro hacia el vestibulo del edificio.
Las puertas principales de cristal del edificio habian sido completamente destruidas. Al salir a la calle por primera vez en semanas, la luz del sol apocaliptico lo deslumbro. El cielo seguia surcado por grietas purpuras, y el paisaje urbano de San Mateo parecia el escenario de una guerra devastadora. Vehiculos abandonados y volcados bloqueaban las avenidas, la vegetacion de un verde oscuro desnaturalizado crecia entre las grietas del asfalto y a lo lejos se escuchaban explosiones continuas y bramidos inhumanos.
Y entonces, en la esquina de la calle, a menos de cincuenta metros de su posicion, lo vio.
Flotando sobre las ruinas de una antigua farmacia, habia un ente fantasmal. Era idéntico al que habia visto el primer dia en el supermercado: etereo, silencioso, intocable y envuelto en una túnica de luz grisacea que no proyectaba sombra.
Lucas se acerco con extrema cautela, manteniendo los ojos bien abiertos y la mano cerca de la empuñadura del baston roto que aun conservaba. A medida que se aproximaba, la entidad no se movio ni dio muestra alguna de notar su presencia. Simplemente desplegó su interfaz flotante frente a el cuando estuvo a tres metros de distancia.
Tienda del Ente Nivel 1 (Zona de Comercio Neutra)
Articulos disponibles:
Pan de Centeno de la Red (Restaura vitalidad y hambre): 5 monedas de oro.
Botella de Agua Purificada (500ml): 5 monedas de oro.
Espada Corta de Hierro Reforzado (Ataque +8): 30 monedas de oro.
Orbe de Habilidad: Zona Segura Temporal Nivel 1: 100 monedas de oro.
Orbe de Habilidad: Hoja Ignea Nivel 1: 150 monedas de oro.
Los ojos de Lucas se fijaron inmediatamente en los precios. Cuarenta y cinco monedas de oro. Eso era todo lo que tenia tras haber arriesgado la vida contra una bestia que casi lo liquida.
-Cinco monedas por una botella de agua... cinco por un pedazo de pan... -murmuro Lucas, sintiendo un nudo en la garganta-. El valor del dinero antiguo no vale absolutamente nada. Aqui el oro es la diferencia entre comer o morir de hambre.
Sin dudarlo, selecciono dos botellas de agua y dos raciones de pan de centeno.
Transaccion completada.
Has gastado 20 monedas de oro.
Oro restante: 25 monedas de oro.
Las botellas de agua de cristal esmerilado y dos hogazas de pan denso y dorado aparecieron instantaneamente en sus manos. Lucas no espero. Destapo una de las botellas y bebió con una desesperacion salvaje, sintiendo el liquido fresco bajar por su garganta agrietada, seguido de grandes bocados al pan, que tenia un sabor sorprendentemente rico y sustancioso.
Cada bocado le devolvia la vida, pero su mente no dejaba de calcular. Veinticinco monedas de oro no eran nada. Una espada decente costaba treinta. Las habilidades avanzadas costaban cientos. ¿Y la comida? Si debia gastar diez monedas de oro al dia solo para no morir de hambre, su reserva se agotaria en dos dias.
Miro mas abajo en la lista de la tienda del ente y vio una descripcion detallada del orbe que no podia comprar:
Orbe de Habilidad: Zona Segura Nivel 1.
Efecto: Despliega una barrera de proteccion alrededor de un recinto cerrado (casa, fabrica, local). La barrera repele monstruos de rango inferior y protege contra inclemencias.
Mantenimiento: 20 monedas de oro diarias.
Resistencia de barrera: 500/500 Puntos de Impacto.
Regla absoluta: El usuario creador de la zona segura debe permanecer de forma ininterrumpida dentro del perimetro de la barrera. Si el usuario abandona el perimetro, la habilidad se desactiva inmediatamente.
Lucas se quedo helado leyendo la ultima linea.
-El creador no puede salir... -pensó en voz alta, absorbiendo las implicaciones estrategicas de esa regla-. Si un cazador fuerte aprende esta habilidad y la activa en su base, queda completamente inutilizado para salir a cazar, conseguir oro o subir de nivel. Ningun combatiente poderoso querria ser el ancla de una zona segura.
Aquello cambiaba todo el panorama politico del nuevo mundo. Las zonas seguras eran indispensables para que los humanos pudieran dormir, cultivar o refugiarse sin ser masacrados por la noche. Pero los cazadores fuertes necesitaban estar afuera peleando. Eso significaba que los grupos, clanes y gremios que se estaban formando afuera necesitaban desesperadamente a personas que asumieran el rol exclusivo de ser el ancla de sus refugios.
Mientras reflexiona sobre esto, el sonido de pasos pesados y voces humanas resonó al fondo de la avenida.
Lucas se oculto de inmediato detras del muro destruido de la farmacia, asomando apenas la cabeza.
Un grupo de cuatro personas avanzaba por la calle despejando escombros. Iban vestidos con armaduras improvisadas de cuero reforzado y chapas de metal. Al frente caminaba un hombre alto, de unos treinta años, con una gran hacha de doble filo que emitia un leve fulgor electrico. Sobre su cabeza flotaba una etiqueta verde.
Nombre: Marcos
Clan: Los Puños de Hierro
Nivel: 9
Detras de el caminaban dos hombres mas con lanzas de hierro y una mujer joven de pelo corto y negro que llevaba una túnica de tela gruesa y un baston de madera tallada.
-Revisen cada local! -ordeno Marcos con voz potente y autoritaria que resono en la calle desierta-. El lider necesita que recolectemos al menos trescientas monedas de oro hoy para pagar el mantenimiento del refugio del centro comercial. Si no alcanzamos la cuota antes del anochecer, la barrera cederá y las bestias de la zona tres nos destrozaran mientras dormimos!
-Marcos, la gente en el refugio esta exhausta -dijo la mujer del baston, deteniendose y mirando al hombre con angustia-. Ya entregaron todo el oro que tenian. Los refugiados no tienen comida. Si les exigimos mas diezmo de oro para la defensa, van a empezar a morirse de hambre dentro de la propia zona segura.
-Entonces que salgan a cazar! -respondio Marcos con frialdad, girandose hacia ella-. Aqui nadie vive gratis, Elena. El que no pelea o no paga oro para mantener el ancla activa, no tiene derecho a estar dentro del perimetro. ¿Aprecias tu vida? Pues sigue caminando y busca monstruos. Si encontramos a algun sobreviviente independiente vagando por ahi, le quitaremos lo que lleve encima como impuesto de circulacion por nuestro territorio.
Lucas contuvo la respiracion en su escondite. Los Puños de Hierro. Un clan local que ya habia tomado el control de un centro comercial cercano y habia establecido una tiranía basada en la extorsion del oro para mantener la barrera.
Miro sus propias manos. Tenia Nivel 4. Su Fuerza era de 10 y su Agilidad de 11. Si ese grupo lo descubria, lo despojarian de sus ultimas veinticinco monedas de oro o lo matarian en el acto si intentaba resistirse.
El grupo de Marcos continuo avanzando por la acera opuesta, acercandose peligrosamente a la farmacia en la que Lucas se ocultaba.
Justo en ese instante, el suelo bajo los pies del grupo de cazadores comenzó a vibrar con una fuerza aterradora.
Desde el centro de la avenida, el asfalto se revento hacia arriba en una explosion de tierra y rocas. Una mole gigantesca emergio de las profundidades de la tierra. Era un ciempies acorazado de mas de ocho metros de largo, con mandibulas de tenaza de metal biologico y docenas de patas afiladas como espadas.
Sobre la cabeza del monstruo, la etiqueta brillaba con un rojo parpadeante que helaba la sangre.
Scolopendra de las Grietas (Jefe de Zona Menor)
Nivel: 12
Estado: Caza Territorial
-Maldita sea! Un Jefe de Zona! -grito Marcos, desenfundando su hacha electrica mientras retrocedia a toda prisa-. Formacion de defensa! Elena, prepara el hechizo de barrera personal!
El ciempies gigante emitio un chillido estruendoso que rompio los vidrios restantes de los edificios colindantes. Con un movimiento brutal de su cola acorazada, colpeó de lleno a uno de los lanceros del grupo, lanzandolo violentamente contra la fachada de un edificio. El hombre se estrello contra el concreto y su barra de vida cayo a cero de forma instantanea antes de que su cuerpo quedara inmovil en el suelo.
-Matenlo! Matenlo o nos destruira a todos! -bramo Marcos, lanzandose al ataque con su hacha envuelta en relampagos.
Lucas, escondido a solo quince metros de la batalla, sintio que el aire se volvia pesado. La ferocidad del combate entre los cazadores de Nivel 9 y la bestia de Nivel 12 provocaba ondas de choque que hacian temblar el muro tras el cual se refugiaba.
Sabia que debia huir. Sabia que quedarse alli era una locura suicida para alguien de Nivel 4. Pero mientras observaba los movimientos veloces de la bestia, la forma en que Marcos combinaba su fuerza bruta con el filo del hacha y como la criatura dejaba expuesto su vientre blando cada vez que se erguia para atacar, un pensamiento frio y calculador atravesó la mente de Lucas.
Marcos y su gente estaban acorralados. Si el jefe de zona los mataba a todos, el ciempies buscaria mas presas en la zona, y Lucas seria el siguiente. Pero si la bestia quedaba gravemente herida durante el enfrentamiento...
Lucas sujeto con firmeza el baston con la hoja rota que le quedaba, fijo la mirada en el cuello del ciempies y preparo en su mente la ejecucion de su unica habilidad activa.
Paso Parpadeante.
El chico de Nivel 1 que habia pasado semanas escondido por miedo habia muerto en la oscuridad de su cuarto. El sobreviviente que estaba de pie en las ruinas de la ciudad no iba a dejar pasar una sola oportunidad de arrebatar el poder que necesitaba para no volver a temblar jamas.




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