El Destino de Moon

31. Un viaje

Si en verdad creyeron que terminarían haciendo el delicioso déjenme decirles que ella también creyó esa vil mentira...

Sí, se besaron hasta el punto de casi desnudarse hasta que sin querer topo las heridas del idiota y bueno... Regresaron a la realidad.

No terminaron ni siquiera viendo películas.

Hubiera sido más linda y duradera la noche... Pero termino sumergida en un cubo de hielo para bajar la inmensa calentura y las ganas de tirársele encima y devorarlo.

Él por su parte, como pudo, fue quien fabricaba más cubo de hielo mientras que Abby la mantenía quieta evitando que no se soltara de las ataduras y su madre al final tuvo que tomar el papel de Dorian de fabricar más hielo y tranquilizarla porque él no podía seguir parado ya le dolía todo el cuerpo.

Se volvió bien loca que tuvieron que sedarla. Todo de él la volvía loca. No podía controlarse.

Ahora estaba bien, la Luna llena se fue. Volvió a la normalidad y ahora se encontraba deambulando por los pasillos como alma en pena debido a que su profesor tuvo que ausentarse en medio de la clase porque su esposa estaba dando a luz.

Sus amigas aprovecharon el momento para dormir dado que estaban bien cansadas, era la única que no tenía que trabajar, pero ellas si y empezar con las solicitudes para la universidad cosa que ya no tenía que hacer por obvias razones.

Tenía puestos sus audífonos.

Hoy no ensayarían, descansarían un poco. Aunque tenía que tener en cuenta que ya se acercaba la fecha para el próximo partido de Futbol y debía preparar al equipo para animar también.

Doblo a la izquierda chocando con un pecho bien fornido. Retrocedió retirando su cabello de su frente alzando la vista—Ah... eres tú...—susurro con asco viendo la estúpida cara sonriente de Ethan.

—Dulzura...—pronuncia con sorna.

Rodó los ojos pasando por su lado, pero la detuvo por el brazo estrellándola contra el casillero acorralándola.

—Estás más hermosa que antes...—musita tomando un mechón de su cabello enrolándolo— ¿Quién es ese el que te trae todos los días? Aunque... ¿Terminaron? Porque veo que tu cuñado es quien las trae ahora a la escuela.

Le dio un manotazo mirándolo seriamente— a ti que te importa mi vida amorosa, enfócate en tus asuntos que yo me ocupo de los míos—respondió.

—Que actitud...—dice levantando ambas cejas—no eras así cuando estabas conmigo... eras más...

— ¿Sumisa?—lo interrumpe—la gente cambia Ethan, eso no es una sorpresa para nadie.

—Me di cuenta... antiguamente decías amarme y que estarías ahí para mí siempre y mira ahora... sales con un tipo rico porque no pude darte lo que buscabas, ¿no?

—A ver mi pequeño saltamontes, te recuerdo que fuiste tú quien me fue infiel con la que consideraba mi amiga, fuiste tú quien fallo no yo. Y a él, a quien pareces tenerle tanto odio es mucho más hombre que tú— hablo empujándolo caminando lejos de él.

Al final del pasillo se encontró con aquel chico que no ha dejado de mirarla desde que volvieron a entrar a clases después de la masacre. No sabía su nombre por lo que lo apodo "el badboy".

—Moon...—susurra deteniéndose frente a ella con una sonrisa.

Lo miro de arriba abajo— ¿Cómo sabes mi nombre?—pregunta viéndolo directamente a los ojos seriamente.

Se rio— ¿en serio estás preguntando?... Cómo no voy a saber tu nombre si eres la chica más popular de todo el instituto...—dice inclinándose un poco a su altura acercando su rostro al de ella con una pequeña sonrisa divertida.

Lo miro aburrida alejándose de él—como sea...—susurra siguiendo su camino.

—Mi nombre es Cameron... por si te interesa...—dice.

—No, no me interesa—responde llegando al final del pasillo doblando a la derecha encontrándose con Nicole.

Sonrió deteniéndose—Hola...—susurro.

—Hola...—dijo de la misma forma— ¿Cómo has estado? Seguro que ocupada por lo del concurso...

Suspira echando su cabello hacia atrás—Como no tienes idea...—responde—son varias cosas encima... —dice resoplando.

—Ser tan popular no es tan lindo... ¿Verdad?—dice riéndose.

Se ríe también—si y no...—contesta—tiene sus ventajas como también sus desventajas...

La campana sonó anunciando que las clases habían terminado.

—Bueno, nos vemos otro día...—dice despidiéndose con la mano con una sonrisa dándose la vuelta empezando a caminar hacia el aula para buscar su mochila y las dormilonas de sus amigas.

Las encontró en la salida con expresiones adormiladas. Sam sostenía su mochila.

— ¿En dónde te metiste?—pregunta Charlotte en medio de un bostezo—creí que te habías dormido junto con nosotras.

—Noup, me quede vagando por los pasillos, no tenía sueño—responde tomando su mochila.

— ¿Debemos hacer algo un día de estos?—sugiere Leslie empezando a caminar hacia la salida.

—Sí... ¿Cómo a dónde? Necesito despejarme un poco de todos los deberes...—comenta Sam.

—A un pícnic... al cine, a tomar algo, no sé...—responde.

—Hablamos de eso más tarde, adiós...—dice Charlotte y se despiden.

Empieza a caminar hacia el auto de Zack, Audrey estaba con él hablando junto con su mejor amiga.

Alguien la detuvo del brazo girándola. Por un segundo miró confundida a Ethan y antes de que dijera siquiera algo estampo sus labios con los de ella.

Abrió los ojos por la sorpresa empezando a removerse para quitárselo de encima, pero nuevamente alguien le dio un jalón hacia atrás.

No le importo quien fuera, le agradecía. De inmediato empezó a limpiarse la boca escupiendo saliva.

— ¿Espero no haber interrumpido algo?—se quedó estática al escuchar esa familiar voz ronca.

Se giró de inmediato deteniéndose en limpiar su boca viendo a Dorian al lado suyo bien emputado. Muy, bastante... miraba a Ethan con ganas de arrancarle esa sonrisa divertida quemándolo vivo.

—Dorian... ¿Qué haces aquí?—preguntó nerviosa.




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