El Destino de Moon

36, Olor

~Moon~

Caminaba por el pasillo con una sonrisa radiante. Andaba de buen humor hoy, y, ¿Cómo no estarlo? Anoche le dijeron que la amaban y que era muy importante.

Soltó una risita mientras se sonrojaba.

— ¡Ay mírala! ¡Ahora si ya la perdimos! —exclama Charlotte pasando su brazo izquierdo por su hombro riendo—me alegra que no sea un idiota.

— ¿Dónde hay de esos?—pregunta Sam riéndose—si saben, no duden en decirme.

Se rio—paciencia, ya verán como encontraran a al alguien así...—dice.

—Perdí las esperanzas de encontrar a alguien así hace mucho...—responde Leslie—lo único que aparecen son niños que hay que terminar de criar.

— ¡Paciencia dije!—exclama riéndose. Ellas hicieron lo mismo.

Su atención fue aparar hacia un chico nuevo que llevaba muletas siendo molestado por August, un nuevo integrante del partido de futbol. Hubo muchos estudiantes que entraron al equipo para reemplazar a los que había fallecidos.

La pérdida dolía, pero la vida tenía que seguir.

Los demás solo miraban y grababan sin hacer nada. El chico le suplicaba que le devolviera las muletas, pero estos solamente reían y se burlaban de él junto con sus dos amigos.

Rodó los ojos caminando hacia la esquina del pasillo arrebatándole bruscamente las muletas—no sé quiénes son más imbéciles, si ustedes tres por molestar a una persona con muletas o los que únicamente están parados como idiotas grabando todo sin hacer nada—hablo devolviéndole con asco las muletas al chico. Tenía un olor raro, parecía como si no se hubiera bañado en años.

—Ah, claro... —suelta una risita por lo bajo— ¡pero si es la señorita perfecta!—Levanta los brazos mirando a todos con una sonrisa farsa, luego la mira bajando los brazos—ve a molestar a otra parte o mejor, a quitarle el novio a Cordelia, ¿Qué? ¿El riquillo ya se cansó de ti que andas rogando?

Se le quede mirando con el ceño fruncido, ¿de qué diablos está hablando?

— ¿Disculpa? ¿De qué estás hablando? —pregunta con una ceja alzada.

— ¿Ahora finges demencia? Vaya... no creí que la señorita perfecta fuera tan arrastrada...—responde riéndose al igual que todos.

Sonrió sin gracia acercándose a él lentamente como un lobo a su indefensa presa. Cuando bajo la guardia lo tomo por el cuello estampándolo con fuerza contra el casillero cayendo al suelo dejándolo sin aire. El pequeño grupo de espectadores retrocedieron sorprendidos al igual que sus dos tontos amigos.

—A ver pequeña mierda, ¿Quién te crees para hablarme de esa forma? ¿Acaso tus padres no te enseñaron modales? Así no es como se trata a una dama imbécil—dijo entre dientes poniendo la punta de su tacón en su garganta apretando fuertemente.

Empezó a retorcerse en el suelo tratando de quitarla de encima. Lo miro con repulsión—solo eres un pequeño humano asqueroso en busca de un poco de atención que para tenerla trata de joderle la vida a los demás porque ya de por sí la suya está a otro nivel de jodida...—se agachó tomándolo por el cuello de su camisa acercándolo a ella—no sé en qué idioma es que ustedes los imbéciles entienden cuando una persona NO tiene nada que ver con lo que su ex haga. Sí Ethan anda diciendo que estoy de arrastrada con él, solamente me deja claro que quienes les creen son más idiota que él—dice entre dientes para luego dejarlo caer al suelo estrepitosamente.

Dio la vuelta arreglando su cabello siguiendo de largo por el pasillo a la vez que las bolas de imbéciles que la miraban atentamente se hacían a un lado.

—Y yo que había amanecido de buen humor hoy...—murmuro enojada.

~*~

—Bien, eso es todo por hoy. Mañana nos veremos todos allá. Recuerden llegar a la hora acordada por favor, hay que dar un último ensayo antes del show, pueden irse—hablo retirando el sudor de su frente, estaba exhausta.

Todos asienten y se retiran dejando a sus hermanas, amigas y a ella a solas.

Mañana sería la presentación para el show, tenían que estar bien temprano para dar el último ensayo y después prepararse para la noche.

—Ya no puedo más...—suspira Audrey tirada al suelo con los pies y brazos abiertos pareciendo una estrella de mar.

Se sentó en el suelo como indio frente a ellas que hacían lo mismo que Audrey.

—Había olvidado lo cansino que era esto—comenta Ashley.

—Opino lo mismo—concuerda Abby—estoy muriendo, me duele todo el cuerpo... —sonrió.

Fue quien más tuvo que ensayar debido a que falto a las prácticas por el viaje a Nueva Orleans. Aún estaban ansiosas de que pasaran las dos semanas para saber si sería la Soulmate de Aluriam. A pesar de que él daba mucho miedo con su simple presencia, pero podía tolerarlo si se convertía en su cuñado.

—Debemos irnos, nos esperan afuera, además, tengo mucha hambre—dice Allison poniéndose de pie.

Hace lo mismo y las demás lo hacen de mala gana. Toman sus cosas saliendo afuera en donde las esperaban Dorian, Zack, Jared y Alumiar.

Se despidió de Charlotte, Sam y Leslie entrando al auto reclinando un poco el asiento subiendo los pies en las piernas del estupidolfo cerrando los ojos respirando profundamente, estaba cansada.

—Moon...—escucho la voz de Dorian. Abrió los ojos mirándolo— ponte el cinturón—dice poniéndose en marcha.

—No molestes...—responde volviendo a cerrar los ojos.

Sin darse cuenta se quedó dormida.

~*~

Su alarma sonó. Alargo el brazo dándole un estrellón en el suelo girándose hacia el otro lado, solo cinco minutos más.

Escucha como tocaban a la puerta. Se removió en la cama enojada.

Hizo las sabanas a un lado parándose de la cama de mala manera, se miró en el espejo grande de su armario dándose cuenta de que tenía la misma ropa de entrenamiento de anoche. Hizo una mueca de asco, ni se bañó, que cochina...

Su cabello estaba todo revuelto. Bostezo a la vez que abría la puerta.

—El desayuno está listo—dice Abby—no tardes mucho, recuerda que hay que estar temprano para el ensayo general—se le quedó mirando con odio.




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