El Destripador De Wepaher 6

6x14: Tu amor yo fui

Tony despertó con el sabor de la sangre en la boca.
Intentó moverse… pero no pudo.
Sus brazos estaban atados a una silla. Sus piernas también.
Frente a él, Gunther estaba en la misma posición, inconsciente, con el rostro lleno de golpes.
Y delante de ellos…
Tres figuras con máscaras.
La sonrisa larga.
El símbolo de Jeff.
Uno de ellos dio un paso adelante.
—Este… es el gran final.
Silencio.
Los tres levantaron sus manos… y se quitaron las máscaras al mismo tiempo.
Camila.
Billy.
Chris.
El mundo de Tony se rompió en ese instante.
—No… —susurró—. No…
Camila lo miró… sin emoción.
Sin amor.
Sin nada.
—¿Por qué? —preguntó Tony con rabia—. ¿Por qué traicionarme así? Yo confié en ti. Te amé.
Camila sonrió suavemente.
—Ay, mi amorcito… —dijo con una voz dulce y venenosa—. Porque así se disfruta más la venganza.
Se inclinó frente a él.
—Algo que Jeff nunca logró… nosotros lo hicimos a la primera.
Tony sintió que su corazón se quebraba.
—Jeff está muerto.
—No por mucho tiempo —respondió Chris.
Billy dio un paso adelante.
—Es hora de que entiendas la verdad.
Camila comenzó a caminar lentamente.
—Billy y yo… somos hermanos gemelos.
Tony levantó la mirada, sorprendido.
—Chris… —continuó ella— es el amor de mi vida. Siempre estuvo conmigo.
Chris la miró con devoción.
—Siempre.
Camila volvió a mirar a Tony.
—Crecimos en un infierno. Nuestro padrastro nos golpeaba. Nuestra madre no hacía nada. Vivíamos con odio… con miedo.
Su rostro se endureció.
—Yo quería matarlo. Soñaba con hacerlo.
Billy apretó los puños.
—Hasta que descubrimos la verdad.
Camila sonrió con frialdad.
—Nuestro verdadero padre… era Jeff.
El silencio cayó como una bomba.
—Jeff el destripador.
Tony sintió que el aire desaparecía.
—Así que ya no había nada que nos detuviera —continuó Camila—. Matamos a nuestro padrastro. Matamos a nuestra madre… por mentirosa.
Chris habló:
—Y luego fuimos a buscarlo.
Billy miró a Tony con odio puro.
—Pero vimos las noticias.
Camila terminó la frase:
—Dos hombres llamados Tony y Gunther… lo habían matado.
Tony apretó los dientes.
—Así que decidieron vengarse.
Camila asintió.
—Los encontramos una vez. En un techo. Estábamos listos para matarlos.
Chris sonrió.
—Pero desaparecieron.
Billy continuó:
—Y volvieron a aparecer.
Camila miró directamente a Tony.
—Ahí supimos que tenían la piedra.
Su voz se volvió casi reverente.
—La piedra de nuestro padre.
Chris habló:
—Así que nos infiltramos.
Billy sonrió.
—Ganamos su confianza.

Tony respiraba con dificultad, la sangre cayendo lentamente sobre el suelo frío.
—¿Sabes cuál fue mi parte favorita? —dijo ella con una sonrisa suave.
Tony la miró con odio.
—Cada momento en que confiaste en mí.
Chris soltó una pequeña risa.
Billy cruzó los brazos.
Camila se agachó frente a Tony.
—Especialmente… en el hospital.
Tony frunció el ceño, confundido.
—¿Qué…?
Camila inclinó la cabeza.
—El doctor Pablo.
El nombre golpeó la memoria de Tony.
El hospital.
El hombre que le dio el alta a Camila.
El hombre que despertó la sospecha sobre Nataly.
Camila soltó una carcajada baja.
—¿De verdad creíste que todo fue coincidencia?
Chris habló:
—No era un doctor. Era uno de los nuestros.
Billy sonrió.
—Un doble.
Camila volvió a mirar a Tony.
—Sabíamos que escucharías ese nombre. Sabíamos que recordarías el pasado. Sabíamos que te llevaría directo a Nataly.
Tony sintió el mundo girar.
—Ustedes…
Camila asintió.
—Necesitábamos un chivo expiatorio.
Chris agregó:
—Y Nataly era perfecta.
Billy terminó la idea:
—Siempre observando. Siempre misteriosa. Siempre cerca.
Camila se acercó más al rostro de Tony.
—Pensar que creíste que ella era la asesina…
Su sonrisa se volvió cruel.
—Caíste exactamente donde queríamos.
Tony apretó los dientes con rabia.
—Malditos…
Camila susurró:
—Todo fue planeado. Cada conversación. Cada herida. Cada mentira.
Chris miró el cuerpo de Gunther.
—Incluso su recuperación.
Billy señaló el edificio.
—Incluso este lugar.
Camila se levantó lentamente.
—Te destruimos desde dentro, Tony.
Hizo una pausa.
—Y lo mejor de todo…
Se inclinó una última vez.
—Es que tú nos dejaste hacerlo

Camila acarició el rostro de Tony.
—Y destruimos su mundo desde dentro.
Tony escupió sangre.
—Nunca lo lograrán.
Gunther comenzó a despertar.
—Tony…
Billy levantó un arma.
—Ya casi termina.
Gunther rió débilmente.
—Solo queda una piedra.
Camila lo miró.
—¿Qué dijiste?
—La otra… la rompí.
Silencio.
Chris frunció el ceño.
—Entonces solo queda la de Tony.
Tony sonrió débilmente.
—Nunca la tendrán.
Chris arrastró a alguien al centro del cuarto.
Jehud.
Golpeado.
Sangrando.
—La otra piedra la tiene Nataly —susurró Jehud.
Chris sonrió.
—Buen chico.
Camila levantó el arma.
—Por eso morirás rápido.
Disparó.
El cuerpo de Jehud cayó sin vida.
Tony gritó con furia.
—¡MALDITA SEA!
Camila lo miró.
—Ahora iremos por Nataly.
Billy levantó su arma… y disparó.
Gunther gritó al caer.
—¡NO! —gritó Tony.
Camila se acercó a Tony.
—Tu turno.
Lo apuñaló.
El dolor explotó en su cuerpo.
Tony cayó de rodillas.
Camila levantó el arma.
—Adiós… amorcito.
Disparó.
El mundo se volvió negro.
Silencio.
Inmovilidad.
Sin respiración.
Sin latido.
Sin esperanza.
Los Caza Destripadores habían caído.
Chris encendió gasolina alrededor.
Billy prendió fuego.
Camila miró los cuerpos.
—Por fin… —susurró.
Salieron del hotel.
El fuego creció.
El edificio explotó detrás de ellos.
Camila sonrió.
—Ahora sí… terminó.I




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.