El día cero

Capítulo 18

El problema no fue que ocurriera.

Fue que alguien lo vio.

En los edificios alrededor de la calle equivocada, detrás de cortinas apenas corridas y ventanas cerradas con seguro, hubo ojos abiertos que registraron cada segundo. Algunos temblaban. Otros grababan. Todos entendieron, en mayor o menor medida, que lo que estaban viendo no tenía regreso.

Una adolescente sostuvo su teléfono con manos inestables mientras transmitía en directo. La imagen mostraba humo suspendido, sangre en el suelo, cuerpos inmóviles… y algo levantándose cuando no debía.

La transmisión duró veintitrés segundos.
Luego se cortó.

Un hombre mayor, desde el tercer piso, observó en silencio sin grabar nada. No necesitaba pruebas digitales. Su memoria sería suficiente. Sabía lo que había visto. Y sabía que nadie le creería.

En un apartamento frente a la escena, una mujer cubría los ojos de su hijo mientras lloraba sin hacer ruido. El niño logró apartar sus manos un instante.
Lo vio.

Ese instante sería suficiente para que no volviera a dormir tranquilo en años.

Los testigos no eran héroes. No eran periodistas. No eran científicos. Eran personas comunes enfrentadas a algo que no encajaba en ningún relato previo.

Y lo peor no fue el ataque.
Fue la confirmación colectiva.

Porque cuando varias personas ven lo mismo al mismo tiempo, la negación pierde fuerza. Las teorías se desmoronan. La duda se transforma en certeza incómoda.

No fue un montaje.
No fue histeria.
No fue un error médico.
Fue real.

Los mensajes comenzaron a circular antes de que la señal desapareciera por completo. Audios nerviosos. Descripciones fragmentadas. Palabras repetidas con incredulidad:

—Se levantó…

—Estaba muerto…

—Lo vi.

El problema con los testigos es que multiplican la verdad.

Y aunque las transmisiones oficiales se apagaran, aunque las autoridades guardaran silencio, aunque las redes comenzaran a fallar, el recuerdo ya estaba sembrado.

La ciudad había visto.

Y una vez que se ve algo así, no se puede volver atrás.

El Día Cero ya no era un rumor.

Tenía ojos que lo habían presenciado.



#198 en Ciencia ficción

En el texto hay: locura, zombies

Editado: 11.02.2026

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