—Íbamos a gastar mucho dinero para poder mantener mi físico. Pero ahora no tendré que preocuparme.
—Lamento interrumpirlos, pero ya me voy. Seguirán a cargo de ellos dos. —fue en dirección a las escaleras.
—Bien, chicos, ¿Qué les parece si vamos de compras? —comentó Elenoria acomodándose el cabello corto, sonriendo. —les falta armaduras, ¿No? Y pueden comprar un conjunto adecuado para pelear, ninguno lo tiene.”
“Pueden ver el mío. Es un conjunto doble en uno y muy ajustado a mi cuerpo. La parte inferior es corta porque es cómodo para mí, además de que me gusta cómo me queda. Aunque claro, llevo esta pechera y unas protecciones mágicas para las piernas y brazos.
—Pero no tenemos mucho dinero. —comenté.
—Eso no es un problema. Nosotros les daremos lo que les falte, ¿Bien? Seremos compañeros de escuadrón, así que no podemos dejarlos desprotegidos.
—¿Seremos compañeros? Qué alivio… —expresó Calista.
—¿He? ¿Por qué?
—Ese amigo tuyo es muy áspero. No se puede hablar tranquilamente con él.
—Perdónenlo. Es alguien muy serio y le cuesta tratar con las personas, pero es alguien bueno y amable.
—Eso sí que es difícil de creer. —añadió Isolde.
—¡Jajaja! ¡Sí, es cierto!
En el túnel, Elenoria extendió su mano con un guante y apareció un jardín flotante de forma circular en la base, y de piedra blanca: tenía las típicas plantas de un jardín. No había ningún asiento, aunque al subirnos, aparecieron unos para cada uno hechos de plantas enredaderas.
—Es increíble, lo mismo pasó con ese Valdrik. —mencionó Throgar—. ¿Cómo es que pueden tener algo como eso en un guante?
—Son artículos mágicos. —contestó sonriendo.
—La fábrica de mi familia los hace. —sonreía presumiendo. —en cuanto tengamos suficiente dinero, compremos uno.
—Claro. —contestó Shader.
—Bien, aquí vamos.
La misma barrera que estaba al principio del túnel, apareció de nuevo, llegando al otro extremo con la velocidad de antes. La forma de abrir la entrada fue igual como lo hizo Valdrik, con el anillo.
—¿No es increíble? Es una gran velocidad. Nunca me canso de esto.
—Sí, ojalá poder llegar a ser igual de rápido. —contesté. —sólo logro ese tiempo en una distancia muy corta.
—Entonces entrena mucho, ¿Sí? —sonrió guiñando mientras el vehículo dio marcha.
—C, claro… —me sonrojé un poco.
—Oye, Lie. —Calista me sujetó el brazo. —cuando tengamos tiempo libre te enseñaré a controlar el maná, ¿Quieres?
—Justo tenía pensado pedírtelo, pero me daba vergüenza.
—¿Y eso por qué?
—No lo sé, la verdad.
—¿No sabes usar tu maná? —preguntó Elenoria. —qué cosas…
—¡Yo también quiero entrenar con ustedes! —exclamó Shader. —sé controlarlo, pero no cómo entrenarlo para fortalecer mi cuerpo.
—¿No mencionaste que tu magia dependía de tu fuerza física? —indagó Elenoria. —eso significa que tienes magia de potenciación, ¿Verdad?
—Así es.
—Me temo que no puedes fortalecer tu maná.
—¿Qué? ¿¡Por qué!?
—Pues verás, al ya tener esa habilidad de fortalecer tu cuerpo, es imposible por mucho que lo intentes. Es como si se repelieran. Tendrás que limitarte a aumentar el poder de tu magia, lo siento mucho.
—Ya veo… —apretó el puño con firmeza.
—Amigo, lo siento. Sabíamos tu ánimo de querer potenciar tu maná. —expresó Throgar.
—¡Entonces me esforzaré al máximo con mi poder! —gritó sonriendo.