RENLY.
Había una vez en un reino muy lejano dos príncipes hermanos de apariencia similar, pero con personalidades muy diferentes. El hermano era tímido y asustadizo. La hermana siempre fue más hiperactiva y pensaba muy poco en las cosas antes de hacerlas, por lo que constantemente se ponía en peligro.
Aunque no lo parecía, el hermano siempre se preocupaba por ella; le asustaba mucho perderla o que algo horrible los separara, así que decidió volverse más valiente y arriesgarse tanto como ella (o al menos eso pensó).
Un día, un hechicero malvado y narcisista invadió el reino. Soltó a sus extrañas bestias para que estas devoraran y obligaran a la población a unirse a su monstruoso ejército.
Al principio los hermanos creyeron que estarían a salvo, pues contaban con 7 grandiosos guerreros para protegerlos.
Aun así, un día el hechicero puso la mira en el lindo castillo donde la princesa y su hermano vivían. El villano planeaba acabar con ellos, pero sabía que el príncipe podría intervenir para rescatar a la princesa, así que le envió una cesta con un par de manzanas envenenadas. El hermano se puso feliz, pues hacía mucho que no veía una fruta así de apetitosa. Por lo que, sin desconfiar ni un segundo, mordió la manzana y al instante cayó en un sueño profundo. Quedando indefenso y dejando desprotegida a su hermana.
El villano aprovechó la situación y mandó a un temible cazador para que fuera tras la princesa y le sacara el corazón. Él no podía permitir que alguien como ella, que rebosaba de felicidad, continuara de esa manera. (No encajaba en el mundo que él deseaba).
Mientras el hermano estaba inconsciente y los guerreros buscaban formas de derrotar al hechicero, la princesa quedó desprotegida y el cazador logró dar con ella.
A diferencia de otros cuentos, aquí el cazador no dudó ni un instante en apuñalarla. La princesa cayó entonces. Cuando los guerreros se dieron cuenta, ya era demasiado tarde, pues ella ya había muerto, y a ellos también los atacaron por sorpresa.
Aun en el estado que se encontraba, el hermano pudo darse cuenta de que algo había pasado y despertó. No fue un beso lo que lo trajo de vuelta, sino un terrible dolor en el pecho. Uno que le pareció incluso peor que morir.
Se puso de pie con torpeza. Sintiendo cómo las lágrimas bajaban sin cesar por sus mejillas y la respiración se le agitaba. Cuando llegó a la parte baja de su castillo, no solo encontró a los guerreros malheridos y agonizantes, sino también a su hermana rodeada de un gran charco de sangre.
No pudo evitar sollozar y temblar. Se llevó una mano al pecho, pues se dio cuenta de que había perdido algo. Se sentía vacío y extraño. Por un momento se preguntó si el hechicero le había quitado parte de su alma o si aún estaba bajo los efectos del veneno.
Se hincó junto a la princesa e intentó despertarla. La llamó por su nombre repetidas veces y miró a su alrededor esperando que algo mágico pasara.
Las cosas debían resolverse.
Debían tener su final feliz.
Riley era una princesa y amaba los cuentos. Algo debía pasar para que volviera a abrir los ojos.
No obstante, nada cambió.
Su final siguió siendo terrible y ella aún estaba muerta.
El príncipe únicamente pudo continuar con la sensación de que pasaría el resto de su existencia sintiéndose envenenado o como si de alguna forma a él también le hubiesen arrancado el corazón.
FIN.
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Hola.
Como tal, el último capítulo fue el apartado anterior (al menos de esta primera parte)
He decidido dividir esta historia en dos. Ya van más de 50 capítulos y no quiero que esta parte se sienta tan extensa.
Sin embargo, puede que tarde un poco en comenzar a subir el volumen II (solo un poco). Antes me gustaría tener todos los borradores terminados para no tardar tanto de un capítulo a otro, y que no se pierda el ritmo de la historia.
Mientras tanto, los invito a leer alguna de mis otras historias. Tengo dos boys love más. El ladrón y el príncipe sapo y La absurda agencia Spookwind.
Muchas gracias por el apoyo.
Espero sean pacientes. Intento tomarme el tiempo para mejorar y actualizar todas mis historias.
Si tienen alguna duda, con gusto se la resolveré. (Aunque para el segundo volumen muchas cosas se aclararán).
GRACIAS.
-Sean felices siempre.