El Diablo también llora

Capítulo 1

El diablo es un hombre alto, de tez blanca, cabello oscuro, ojos negros con una mirada profunda; músculos bien marcados y lleva tatuajes en su cuerpo . Casi no duerme porque piensa que es tiempo mal invertido, a pesar que trasnocha por su trabajo en el burdel, le gusta salir a trotar con Ranger en las mañanas y aprovecha para hacer un poco de ejercicio al aire libre mientras su perro corre libremente en un campo solitario que acostumbra a frecuentar. Como de costumbre solía hacerlo,el Diablo llegó al lugar y después de descender de su automóvil liberó a Ranger para su correría matutina mientras él se dedicó a ejercitarse sin camisa, para evitar el calor que le produce la soleada mañana. Minutos después escuchó los gritos de una mujer que al parecer había sido atacada por Ranger.

—¡Maldición! Se supone que este lugar es solitario—

Corrió hasta el lugar donde escuchó los gritos de auxilio y encontró a Ranger encima de una chica totalmente inconsciente, sin ninguna mordedura pero en estado de shock por la angustia. Reprendió a su perro y se percató que estuviese viva, destapó su rostro levantando delicadamente el cabello que lo cubría y la imagen que observó lo dejó perplejo, la chica más hermosa y angelical que hubiese visto en toda su vida. Su rostro estaba pálido, sus labios carecían de color y su cuerpo parecía tallado por el mejor escultor bajo un vestido que marcaba sus pequeños y redondeados pechos. Que criatura más hermosa, no llevaba maquillaje como las chicas del burdel,  ni un vestido sexi, ni el cabellos tinturado y a pesar de ello se veía terriblemente bella.

Se llevó la mano a su cabeza pensando que era una estupidez, que le estaba pasando con esa criatura que debía ser igual a las demás o quizás más peligrosa por su belleza natural. Después de observar y revisar todo sus cuerpo para comprobar que no tenía daño alguno se percató que la chica tenía un golpe en su cabeza del cual salía un poco de sangre. Posiblemente se hirió en una roca después de la caída por el susto que Ranger le provocó. Observó a su perro y le preguntó:

—Ahora ¿Qué demonios vamos hacer? Te das cuenta de lo que provocaste por tu imprudencia—

El perro lo observó con atención, mientras Diablo alzó la chica con sumo cuidado y la llevó al automóvil, sin pensar mucho condujo a su apartamento y una vez allí la llevó a su habitación, mientras Ranger no se le despegaba. La chica seguía inconsciente, quizás por el golpe o la impresión. Entonces llamó a un médico que conocía para que viniera a revisarlo. 

—¡Esto era lo único que me faltaba! Qué desgracia ahora está chica me va a demandar por tu culpa Ranger, te he dicho que no ataques sin mi permiso— dijo Diablo en voz alta y bastante malhumorado. De pronto la chica abrió sus hermosos ojos azules observando al Diablo a un lado de la cama sin camisa y a su perro en el otro lado. La chica imaginó lo peor "ese desgraciado me va a compartir con uno de sus amigos” y empezó a gritar como loca:

—¡AUXILIO! ¡AYÚDENME POR FAVOR! ¡AUXILIO!—

—¡Cálmate! No te voy hacer daño. Deja el alboroto—

—¿La bestia?—

—Si te refieres a Ranger no te atacaría a menos que yo se lo pidiese. Ahora necesito saber ¿Qué demonios estabas haciendo en ese lugar? ¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives?—

—Son muchas preguntas, me llamo Zafiro y lo demás no puedo responder—

—Entonces es hora de que te marches de mi apartamento—

—No tengo donde ir y me duele mucho la cabeza—

—Estas loca! Debes tener un lugar donde ir, una familia—

—No tengo nada de eso, pero tiene razón voy antes de que llegue ese desgraciado por mí—

—¿A quien te refieres?—

—Al hombre al que le pertenezco—

—¿Tú esposo supongo?—

—No, más bien mi captor—

—No te entiendo, puedes explicarme—

—Me llamo Zafiro, vivo con un hombre que me compró hace un año y soy algo así como su amante pero obligada, no por mi voluntad. Cuando por fin escape de ese maldito desgraciado tu bestia casi me come viva. ¡Ahora si comprendes!—

—Eso suena horrible—

—¡Ayúdame! No tengo donde ir, dame trabajo y  refugio. No te voy a demandar por el ataque de tu bestia—

—Jajajaja ¡Estas loca o el golpe te lastimó tu cerebro! No puedes demandarme porque Ranger no te hizo nada, no suelo ayudar a nadie y no creo que te guste el trabajo que puedo ofrecerle por que tengo un burdel y me dedico a negocios un poco indecentes para tu gusto—

—Puedo ser tú empleada de aseo—

—No sé, pero no me convence, te deben estar buscando. No quiero problemas ¿Por qué no lo has denunciado?—

—Para Rogelio López la ley no existe—

—Eres la mujer de ese cerdo asqueroso?—

—¡Lo conoces!—

—¿Quién no?. Tenemos una deuda pendiente. Te voy ayudar solo porque se trata de Rogelio López. Descansa que un médico te va a revisar y voy a llamar a alguien para que te ayude con lo que necesites, me vas a obedecer en todo, no vas a escapar, si te quieres ir solo debes decirlo y yo te lo voy a permitir—

—¡Gracias señor! ¿Puedo saber su nombre?—

—Me llaman el Diablo, nadie sabe mi nombre y de averiguarlo tendría que matarte. No me agradezcas porque quizás después te arrepientas de haberte quedado conmigo—




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