El diario de Katy.

El rumor tenía nombre.

El lunes amaneció demasiado rápido.

Katy apenas había dormido. Cada vez que cerraba los ojos veía el video otra vez, escuchaba su propia voz diciendo cosas vergonzosamente sinceras y luego imaginaba a todo el colegio riéndose de ella.

Por eso mismo, cuando cruzó la entrada de la institución con la mochila colgando de un hombro y unas enormes ganas de desaparecer, sintió que el pecho se le encogía.

El patio ya estaba lleno, repleto de estudiantes con sus celulares en la mano, lanzando miradas furtivas.

Katy tragó saliva.

Definitivamente debió haberse quedado en su casa fingiendo una enfermedad terminal.

"Mírame" ordenó una voz conocida.

Katy giró el rostro.

Úrsula estaba apoyada contra una pared, con el uniforme ligeramente desordenado, el cabello rojo recogido a medias y una expresión tan tranquila que parecía no pertenecer al mismo planeta. Llevaba la falda más corta de lo permitido y sus pestañas estaban con rimel mientras que sus labios se curvaban en una sonrisa que hacía destacar su brillo labial rojizo.

La pelirroja levantó una ceja.

"¿Por qué tienes esa cara? Parece que vas camino a tu ejecución pública"

Katy soltó una risa nerviosa.

"Porque literalmente sí parece eso"

Úrsula rodó los ojos, acomodándose el cabello.

"Ay, por favor. Nadie se va a atrever a faltarte el respeto si yo estoy cerca" comentó como si fuera lo más obvio del mundo.

Y lo dijo con tanta seguridad que Katy sintió un extraño alivio.

Porque Úrsula realmente era así. Demasiado caótica, impulsiva, y problemática.

Pero también ferozmente leal.

María apareció unos segundos después, cargando libros contra el pecho. En su mochila llevaba cuidadosamente su tablet y un par de folders.

A diferencia de Úrsula, ella sí llevaba el uniforme impecable. De hecho, lucía la falda escolar debajo de la rodilla y su casaca era holgada.

"Buenos días" saludó tranquila.

Luego observó a Katy durante unos segundos a través de sus lentes.

"Tienes cara de no haber dormido nada" se percató al notar las ojeras en el rostro de su amiga.

"Gracias por recordármelo" murmuró la alta.

Úrsula soltó una carcajada, a veces María solo decía comentarios sin pensarlo tanto.

"Bueno, tampoco es nuestra culpa que te hayas puesto romántica en plena fiesta" siguió la pelirroja, encogiendo los hombros con diversión.

Katy sintió que quería lanzarse de un puente.

"Cállate" murmuró a duras penas.

María suspiró. ¿En qué momento había decicido tener de amigas a dos chicas a las cuáles les pasaba de todo?

"Úrsula, no la molestes"

"No la estoy molestando" contestó divertida "Solo digo que fue entretenido"

Katy se tapó la cara, sus dedos a la vez intentaban frotar su sien.

"Dios, quiero morirme" admitió avergonzada.

La pelirroja le apartó las manos del rostro.

"No seas dramática. Además, estás en quinto año. Ya casi salimos de este infierno, deberías empezar a disfrutarlo" sugirió con un brillo malicioso en los ojos.

Katy frunció el ceño ante aquella recomendación.

"¿Y cómo se supone que haga eso?"

La sonrisa de Úrsula se volvió peligrosa.

"Fácil, rompiendo reglas" articuló lentamente con la emoción desbordante.

María inmediatamente levantó la mirada, su mente imaginaba mil escenarios por segundo. Lo último que quería es que sus amistades tuvieran problemas en su último año en colegio al recibir amonestaciones.

"No".

"Ni siquiera he dicho qué haremos" refutó la pelirroja.

"No necesito escucharlo" le cortó María, con un tono se advertencia.

Úrsula sonrió todavía más, le encantaba fastidiar a María.

"Vamos a evadir la primera hora" contó emocionada, como si estuviera creando una gran fiesta.

"Úrsula…" mencionó María, con un deje de preocupación.

"Ay, María, por una sola vez en tu vida haz algo divertido" pidió Úrsula, intentando adoptar una postura más suave.

"Estudiar sí es divertido" estableció la mencionada.

La pelirroja se quedó callada unos segundos mirándola, procurando mantener un rostro neutral para no burlarse.

"De verdad eres increíblemente nerd" reconoció Úrsula, cruzando los brazos.

María acomodó sus lentes con calma.

"Y tú increíblemente problemática" contestó, mirándola directamente a los ojos.

Katy terminó soltando una risa pequeña, siempre eran ellas y sus exagerados enfrentamientos. Aún no podía asimilar que personas tan diferente podían congeniar tan bien.

Por primera vez desde que llegó al colegio, sintió que podía respirar un poco.

Úrsula señaló hacia las escaleras.

"Entonces, ¿vienes o no?" cuestionó con un tono se diversión.

Katy dudó apenas unos segundos.

Luego miró alrededor, aún escuchaba murmullos y sentía algunas miradas.

Y decidió que quizá desaparecer una hora no sonaba tan mal.

"Voy contigo" aceptó con una valentía impresionante.

María cerró los ojos con resignación, lo académico a veces no era tan atractivo.

"Las van a sancionar".

"Eso le dará emoción" contestó Úrsula.

Y sin más, agarró a Katy del brazo y empezó a subir las escaleras rumbo a la azotea.

"¡Las dos son imposibles!" gritó María desde abajo.

Igual debía reconocer que siempre estaba dispuesta a respetar sus locuras.

Úrsula levantó una mano sin girarse.

"¡Te queremos igual, nerd!" exclamó, posteriormente hizo un sonido de beso de despedida y desapareció.

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Mientras tanto, Lina acababa de entrar al salón.

Y como siempre, las miradas llegaron solas.

Algunos chicos la saludaron inmediatamente.

Un grupo de alumnas empezó a hablarle apenas cruzó la puerta.

La rubia sonrió con naturalidad, moviéndose entre todos como si hubiera nacido para ser observada.

"Lina, ¿viste el video de la fiesta?" preguntó una, con total atrevimiento.

"¿Es cierto que Katy...?" cuestionó otra.



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En el texto hay: diario, lesbiana, chicas amigas

Editado: 28.05.2026

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