Vi los cambios en mis padres, eran más amables que antes, pero después de ver.
Vi en mis ojos cómo se encendían cuando el destino quiso dar un giro y mi cara habló por sí sola y mi cuerpo temblaba sin dudar, vi al duque pasar y escuchar decir: cuando la tinta toque la pluma el acuerdo uniría los cuerpos y las almas en un solo beso, respondió el duque. En mis ojos miraban lo que ellos hacían, debían cuidarme, no echarme y no darle mi felicidad a quien no amo de verdad. Ustedes son mi familia y no falsas caras, pero mi sexto sentido decía lo que ustedes harían con esos comportamientos extraños que no eran de ustedes, sino otra decepción más, y me fui con el duque, con una lluvia como si fuera el color de mis ojos esa noche.