27 de octubre de 1948
El sonido del reloj de mesa resonaba sin detenerse, marcando con insistencia la hora que había ajustado la noche anterior. Aun así, no me despertó y seguí durmiendo profundamente. Esta vez fue mi madre quien vino a llamarme, pues ella sí escuchó el ruido. Cuando apenas abrí los ojos y la miré, por un instante olvidé lo sucedido el día anterior, todavía adormecido por el sueño.
Mi madre se retiró de mi habitación, en ese momento ni entendí porque, pero no le pregunté y solo me aliste para irme a la escuela. Después de ya vestirme, fui a desayunar de lo que mi madre me tenía preparado. Segui con mis ojos adormecidos y luchando contra el sueño, sinceramente no he podido dormir muy bien por ese maldito teléfono.
De mi casa de mi abuela hasta la escuela el recorrido era bastante lejos, no pensé en caminar hacia allá y menos con el sueño que aún sentía. Fui caminando un poco más lejos y me puse a esperar que el autobús llegara, por suerte no tardo mucho.
En cuanto llegue a la escuela, quise comprobar si Kirill se encontraba en el mismo lugar que siempre nos reuniamos, pero no lo he visto. Supuse que me estaría esperando en el aula, así que me fui hacia allá directamente.
Cuando entre al aula, apenas cruce la puerta, ví a Kirill hablando con Irenka. Sentí algo de curiosidad, pero en ningún momento pregunté. Ya cuando llegue, ella dejó de hablar y Kirill se acomodo en su asiento, en ese momento yo me había sentado.
Lo saludé como si nada, esperando de que todo esté bien, aún ni toque el tema. Lo noté más serio, casi ni quería mirarme. El no me dijo más nada, solo saco su libreta y empezó a dibujar, está vez no lo ocultaba. Si me sentí incómodo, sin saber que dicer. Ya supe de que el estaba molesto, así que dude demasiado en si hablarle o no.
Lanze un comentario sobre su dibujo, me agradecio en un tono cortante y solo teniendo la vista en su dibujo. Baje la estúpida sonrisa que tenía en ese entonces, mis nervios y culpa aumentaban más.
En ese momento sinceramente no pensé y estuve mal, ni me di cuenta hasta ahora. Ni siquiera le expliqué, pensará que no quise venir. Ya tenía pensado de antes que en cualquier momento el odiaria eso de mi, pues la verdad si me considero alguien irresponsable y varias veces le falle en varias cosas, creo ya aguanto demasiado eso de mi. Hasta yo me detesto por eso, por todo.
En cuanto la profesora llegó, Kirill dejo de dibujar y tuvo una posición firme, cómo siempre tenía para prestar atención a clases. Vi que estuvo decidido en mirar y prestar atención únicamente a la clase, siempre lo hacia. Pero a veces me hablaba.
Pase todo ese horario de clases bastante mal, teniendo la mirada baja. Por esa razón, la profesora de vez en cuando me regañaba, pero no sentí animos como para obedecerle. No es que se lo hiciera aproposito, simplemente no podía.
A la hora del recreo, ya muchos salian del curso y algunos aún permanecen allí, pero luego venían profesores a ordenarles que se retiren del aula.
Kirill, antes de salir, estaba guardando su carpeta, ignorandome. Probablemente supo que lo miraba ya que quería hablar las cosas, pero no le importo. Así que de una vez hablé.
Está vez me habló, aún estaba concentrado en guardar los útiles. Le pregunté si podríamos juntarnos dónde siempre, quería hablar las cosas ahi. Que idiota que fui.
Me contestó mal, o eso sentí, por primera vez. Dijo que solo me vaya a juntarme con el otro grupo, para luego irse molesto sin decir más nada.
Deje de sonreír nuevamente, vi de reojo como Irenka salía junto a Kirill. Evite las ganas de llorar y me levante del asiento, yendome con el grupo para no estar solo. Kirill estaría con las chicas, o ni idea si con Irenka, no quise molestar mejor.
Ya estaba junto con el grupo en el patio de la escuela, charlabamos entre nosotros. Considere en un momento dejarme de juntar con ellos, más por Vadim y Dmitry, sus conversaciones siempre eran estúpidas.
En un momento, ellos dos se fueron ya que iban a buscar algo y me quedé solo con Alexei. El me preguntó por qué falte el día de ayer, menti con que me enferme. El me contó que ayer, en la hora del examen, Kirill tuvo que exponer con Irenka.
Con eso entendí, seguro estaba molesto por esa razón conmigo. Si hubiera estado ella no tendría que tomar mi lugar, seguro que el solo acepto la ayuda con tal de no desaprobar. Pero aún no entiendo del todo que pasa con esos dos, ni se que pensar.
Le pregunté a Alexei un poco más del tema, pero no tuvo mucho que decir. Supuso que Kirill estaba molesto conmigo, porque veía a lo lejos que estaba con Irenka y no conmigo, eso le parecía raro ya que siempre nos veíamos juntos.
Le respondí que si, que creo si se enojo conmigo. Tenia que hablar con alguien, y con Shura no podría hacerlo por el momento porque estaba con Zenya.
No quise hablar del tema, pero Alexei no le importo. Le había parecido ridículo que Kirill se enoje conmigo por haber faltado ya que yo estaba enfermo, diciendo que era un mal amigo.
Respondí al instante, no quería que piense mal de el. Comente que fue mi culpa, ya que no le di una explicación del porque falte. Alexei estuvo en mi contra, claro que aconsejo, el quería que yo le explique antes de que sea tarde.
No quise, porque el no me quería hablar y menos me iba a querer escuchar. Cuestionó de que si yo quería dejar las cosas así, de perder a mi mejor amigo por una estupidez y pensé que mejor le hablaría a la salida, no quería molestarlo.
El no hablo más del tema, solo espero a que yo lo hiciera realmente. Siempre cuando le pedí consejos a Alexei, era honesto y razonable, no importa si la verdad le doliera al otro o no, decía las cosas como son. Pero por mi, su ayuda era suficiente.