El diario de Matvey

CAPITULO DOCE: 28 de octubre

28 de octubre de 1948

En cuanto me desperté y repetí la misma rutina, me sentí totalmente nervioso. Hacia las cosas lentas, pero disimulaba, sinceramente no tenía ganas de ir. Pero intentaria hoy poder hablar las cosas.

Cuando llegue a la escuela, de nuevo no lo he visto ahí. Me fui hacia el aula, cuando me senté el ignoro por completo mi presencia. Estuvimos en silencio, dude en hablarle ya que no quería molestarlo, pero tenía que hablar las cosas de una vez. Explicarle.

Después de tanto pensar, hable. Me contestó, pero aún no me miró ya que estaba concentrado en acomodar sus útiles así que le pedí que me mirara para hablar.

Dejo de acomodar y me miró, molesto. Para él parecía demasiado tarde como para explicar ahora, le pedí disculpas sobre ese día y dando la misma mentira a la que le di a Alexei, que me enferme.

En un momento me asusté al escuchar que no me creía esa respuesta, pero lo dijo por todos los mensajes de voz que deje. Que sepa yo no he mandado demasiados, creo.

Ahí termino nuestra conversación, porque apareció Irenka a saludarlo. Se puso a hablar con el, interrumpiendo por completo y eso me molestó, pero no dije nada.

Cuando entro el profesor, ella se sentó y de ahí nosotros no seguimos hablando. Yo no quise decir más nada, no hasta que esté en un momento en el que pueda hablar tranquilamente y sin ciertas molestias.

En la hora de recreo, Kirill salió de allí junto a las chicas. Yo me fui con el otro grupo otra vez, solamente para hablar con Alexei, pero a ellos no los encontré.
No tuve con quien ir, así que me senté solo en un asiento del patio y me quedé ahí. Estaba comiendo solo, me sentia como un rechazado y veía a todos, más a mi grupo.

Baje la mirada ya que no quería que nadie me viera, solo centrándome en comer aunque ni para eso tenía ganas.

La verdad no lo espere, pero se sentó a mi lado dejando a Shura y Zenya hablando entre ellas. Estuvo unos segundos en silencio, luego pregunto si realmente me había enfermado.

Lo mire en cuanto hablo, no quise mentirle pero lo tuve que seguir. Me disculpe aún así por haberle fallado y dejado solo.

El acepto mis disculpas, minimizando y olvidando lo que había pasado. Quiso que olvidemos del tema, yo acepte sin decir más nada sobre eso. No quise arruinarlo más. Por más que el me haya perdonado, no me sentí del todo aliviado.

Estuvimos los dos hablando de a poco, aún me sentí nervioso y el parecía, más que molesto, solo algo decepcionado.

En un momento, quiso que vayamos con las chicas cuál lo hicimos. Zenya no parecía demasiado molesta ahora y Shura empezó a hablarme de más, estaba feliz.

Despues de que el timbre sonara, nosotros nos íbamos hacia el aula. Las chicas caminaron un poco más adelante, seguro para que nosotros hablaramos las cosas.

Kirill, después de estar callado, me preguntó si a la salida yo hacía algo. Está vez no le menti y le dije que saldría con unos familiares de compras.
Lo entendio y dijo que el también más tarde saldría con su familia, junto también a su prima en la noche.

Si me puse algo nervioso, no quise sonar insistente, pero le pregunte si Irenka y el ya eran amigos. O, no se, más que eso.

Nego ambas cosas, diciendo que hablaban de vez en cuando y luego cambio de tema al instante. Charlamos de otras cosas hasta llegar al aula.

La profesora ya estaba ahí, dando su clase mientras todos la escuchaban.
Nosotros dejamos de hablar y dábamos también atención a la clase, yo aún no me animaba mucho para hablar.

En las horas de clases nosotros hablábamos poco, en los recreos ibamos con Shura y Zenya. En esos momentos el no hablo, solo escuchaba. Fue algo raro para mí verlo así, ya que cuando siempre estaba de esa forma estaba dibujando en su libreta, pero esta vez no la tenía.

A la salida de la escuela, los cuatro estábamos hablando un rato en un costado de la entrada antes de que los busquen. Rato después de que las chicas se hayan ido, sentimos la bocina sonar.

Yo pensé que era la madre de Kirill que lo venia a buscar, que había cambiado de auto y lo elogié. El me dijo que no, que yo estaba equivocado y que me venían a buscar a mi, quien estaba allí era mi madre.

Volví a mirar para comprobarlo y si era así. Creo que mi expresión fue exagerada en ese momento, pero tenía varias dudas. ¿En dónde había sacado un auto de la nada? ¿Desde cuando sabía manejar? Y ese auto no era de mi tío. Solo espero que por mi expresión, Kirill no me tomé extraño.

Me despedí de el y me fui sin darle el tiempo de despedirse. Subí al auto, apenas lo hice ella arranco y no me saludo. La vi con confusión, no entendia nada de lo que estaba pasando y si, me asustaba un poco en aquel entonces.

Cómo si nada, ella me preguntó cómo me fue el día de hoy, pero no le contesté eso. Pregunte en dónde estaban la abuela y el tío, porque pensé que íbamos hacia el supermercado a comprar.

Me dijo que había cambiado de planes, que ella iba a volver a la casa. Eso me indigno, no me enoje con ella, pero me puse abrumado y reclamé sin insistir.
Ella me pidió silencio en un tono frío y serio, diciendo que hacía esto por nosotros.

Si me enoje demasiado, pero me quedé callado mientras miraba la ventana. Sentí demasiado temor de volver allá, pero no volví a decirle nada y ni pensaba hablarle a mi madre.

Después de tiempo llegamos al edificio, cuando entramos el lugar se encontraba totalmente vacío. Mi madre fue quien lo comprobo. Yo subí furioso hacia mi habitación y me encerró con llave, después de estar cómodo ya me preparaba para dormir.

Es increíble de que, si una cosa me va bien o mejora, había otra que se arruinaba. Nunca voy a poder estar bien del todo.



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En el texto hay: #boyslove, #secretos, #asesinato

Editado: 16.01.2026

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