El diario de Matvey

CAPITULO QUINCE: 2 de noviembre

2 de noviembre de 1948

Al levantarme, repetí la misma rutina de prepararme y está vez se agrego el pasarme el maquillaje para cubrirme. Está vez lo hice yo solo, mirándome al espejo e intente que no sea notorio, no me quedaría satisfecho hasta que no se note.

Cuando ya estuve, baje abajo y allí ví a mi madre limpiar la mesa. Le comenté que me iría a la escuela, quiso llevarme ella, pero preferí ir solo. Antes de irme, pregunto si me pase el maquillaje cuál dije que si, esa pregunta me incomodaba. Ya luego de eso, fui a tomar el mismo camino de siempre hacia la escuela.

El estaba en la misma esquina de siempre, apoyado sobre la pared y no se podía olvidar su libreta. Shura y Zenya estaban con el. No pensé en acercarme a ellos, solo me fui directo hacia el aula y sin tener la mirada en ellos.

Cuando llegue al aula, hablé con Irenka por más que no quisiera. Ella estaba totalmente feliz que se pudiera sentar en mi lugar, realmente repugnaba esa actitud tan falsa que ella tenía. Pero no tenía otra opción, tenía que evitarlo a toda costa.

Ya era la hora de clases, la profesora explicaba y todos escuchaban, el aula se encontraba en puro silencio. Yo tuve la mirada en la profesora, pero ninguna palabra de la que decía lograba escucharla. En un momento, me llamo la atención cuando Kirill disimuladamente dejo nuevamente un pequeño papel en el asiento que estaba, cuál lo tome para leerlo.

Está vez no solo me pidió hablar, me había escrito otra cosa. Dude si responderle, pero al final tomé mi lápiz y le respondí aquella nota para luego entregarselo de la misma forma.

Así estuvimos, cada contestación de el me ponía más angustiado. Pude notar, por más que sea un simple papel pequeño, que Kirill se enojaba más en cada escrito. Bueno, eso había pensado en aquel entonces.

Me cansé y no quise responderle lo último, así que dejé el papel a un lado sin decir más nada y preste atención a la clase. Aunque bueno, era lo que intentaba.

Ya unos minutos más después tocó el timbre, Kirill ya sabría de que seguro yo me iba a ir rápido del aula. Vi que me iba a seguir, pero que Irenka lo haya tomado de golpe la muñeca para hablarle me dió una ventaja.

De nuevo estaba en el baño, odiaba estar ahí. Me puse a pensar en dónde podría estar solo la próxima vez. No había nada en ese momento y cuando iba a entrar al casillero, Kirill lo impidió cerrando la puerta haciendo dar un pequeño sobresalto ya que no me lo espere.

Su voz se notaba firme y sería hacia mi, estaba molesto claramente. Fue directo y no dió muchas vueltas, quiso saber porque me comportaba tan extraño al instante.

Le menti diciendo que no era nada, que solo exageraba, pero mi estado no me ayudaba. Por los nervios, me trataba un poco al hablar y seguro mi expresión era notoria. Evite llorar, siempre que me encontraba nervioso de más me ponía a llorar. Odiaba tanto eso de mi, ser tan llorón y sentimental.

Lo ví relajarse en unos segundos, seguro sintió pena al verme como estaba. No pude aguantarlo, en cuanto me preguntó si estaba bien las lágrimas empezaron a brotar involuntariamente y mis manos temblaban. Cubrí rápidamente mis manos sobre mis ojos para secar las lágrimas y así el no me viera, pero era un intento inútil. Sentí demasiada vergüenza de que me viera así.

El no dijo nada, solamente me abrazó y le devolví el abrazo, abrazandolo un poco más fuerte. No me pidió más explicaciones, solo me consoló en silencio mientras yo empecé a llorar desconsoladamente, intente aún así no hacer ruido.

En unos pocos minutos, cuando ya me sentí más tranquilo, el me preguntó mientras se separaba del abrazo si ya me sentía mejor y que fuera a lavarme la cara. No quise hacerlo y tuve la cabeza agachada para no mirarlo.

El me pidió si podía mirarlo directamente, sin forzarme y preguntandome de forma tranquila. Me negué nuevamente, dijo que teníamos que ir a clases y solo le pedí que les dijera que me retire, no me importaría las consecuencias después.

Me tomo suavemente del mentón para que lo mirara, sin forzarme ni haciendolo brusco. Note su preocupación al instante cuando vio los golpes que tenía, sentí demasiada vergüenza que el me viera así.

Me preguntó preocupado que era lo que me pasó y le menti, no pensaba decirle la verdad. Le conteste que solo me había peleado con algunos, mínimizando el tema.

El no me creyó, tenía razón en que si aquella mentira fuera verdad yo no estaría actuando de la manera en la que estaba y ni lloraría de esa forma. Forze la mentira, diciendole que lo hice para no preocuparlos.

Con eso al final pareció caer en la mentira, pregunto cuando me pasó eso y si me dolía demasiado. Respondí que fue la otra vez y le pedí que no le tomara importancia.

No parecía del todo convencido, parecía dudar. Segui haciendo el tema que no pareciera tan importante, ni que fuera algo para preocuparse. Le pedí disimuladamente que hiciéramos otra cosa, no quería seguir hablando del tema.

Por ahora, estoy seguro que el no me creyó en nada, pero no me iba a hacer forzar hablar. Eso no me preocupo en el momento, pero ahora que lo pienso el le iría a preguntar seguramente a Nina o les diría a las chicas, no se si Shura le diría todo. Se que el no dejaría el tema olvidado, ni lo iba a dejar pasar.

Cuando salimos finalmente del baño, ya que teníamos que ingresar a clases, a lo lejos ví mi otro grupo que estaban hablando. Parecía que Vadim y Dmitry estaban disgustados con algo, y Alexei hablando como si quisiera solucionar algún tema. Eso me llamo la atención, pero no fui con ellos.

Fui directo al aula acompañado al lado de Kirill, en el camino estuvimos en silencio. Evite que cualquiera me estuviera mirando, el le iba a pedir a Irenka que si o si se cambiara a su asiento.



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En el texto hay: #boyslove, #secretos, #asesinato

Editado: 16.01.2026

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