El diario de Matvey

CAPITULO DIECINUEVE: 6 de noviembre

6 de noviembre de 1948

Hoy la enfermera me había despertado ya que me traía el desayuno, ella me lo dejo sobre la mesa para luego retirarse de la sala. No tome aún el desayuno y espere que el sueño se me pasará, en cuanto ya se sentí algo despierto empecé a comer lentamente.

En un termine todo y lo deje ahí, luego me acosté viendo el lado de la pared. Me había dormido ya que pensé en que este día me basaría en eso, únicamente en dormir.

Me dormí rápidamente, el sueño aún no se me había ido del todo. Decidí solo volver a despertarme en cuanto me trajeran de comer o me visitaran, aunque como era fin de semana no espere a que nadie viniera. Mi tío vendria en cuanto podría ya que suele tener mucho trabajo y mi abuela no podía venir sola, los demás ni creo que sepan que me encuentro aquí. Y con los de la escuela, más que Kirill y Nina, nadie más sabe.

Unos minutos después seguí durmiendo, pero me habían traído el almuerzo, que cuando lo acabe volví a dormir. En ese momento tarde en poder dormirme, ya después de un tiempo que logré dormir alguien me tocó suavemente mi brazo para levantarme.

Habia pensado en que era una enfermera o un familiar, pero nuevamente era Kirill. El se sentó en la camilla y dejé de intentar dormir, quise mantenerme despierto.

El me saludó con un abrazo que se lo devolví, pregunto cómo me sentía y le dije que algo mejor. Aún estaba adormilado, tenía mis ojos entrecerrados y de seguro mi pelo estaba desarreglado.

Había llegado con una bolsa en su mano, pero por el cansancio no lo noté mucho. Me entrego la bolsa diciendo que había comprado para mí, lo tome suavemente y era mi dulce favorito, hace mucho no lo comía.

No pensé en comerlo solo, lo convenci de que comiera conmigo un poco si no lo dejaría. Soltó una pequeña risa y acepto, nos pusimos a comer de lo que el me trajo mientras conversamos.

Ya no sentía angustia ni algo parecido por la visita de Kirill, si no al contrario, que el estuviera me hacía sentir contento y me podia divertir un poco en este hospital.

No hicimos mucho más que hablar y comer, así pase este día. Con el paso de las horas, el se despidió de mi con un fuerte abrazo. Ya apenas el se había ido y ya tenía en mente desear que ya sea el día de mañana para que esté aquí.

Me mantuve despierto solo para esperar la hora de la cena, en cuánto ya había comido y dejado la bandeja, me prepare para dormir. Ya no me sentía tan mal estando aquí, solo esperaba pacientemente que pudieran darme del alta y que mis golpes se mejoren, que todo eso sucediera pronto.



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En el texto hay: #boyslove, #secretos, #asesinato

Editado: 16.01.2026

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