8 de noviembre de 1948
En el momento que me desperté, solamente me aburria sin hacer más nada que mirar el techo. Comía en las mismas horas de siempre desde que estuve aquí, sentí ya más ganas de salir de este lugar.
Lo único que esperaba era que el me llegara a visitarme, siempre pasaba vario tiempo. Suelo mirar el reloj muchas veces seguidas, esperando qué sea la hora de la salida en la escuela.
Así paso el tiempo, cuando ya era la hora me sentí algo ansioso por qué el llegara. Unos minutos después ya el había llegado, pero está vez no venía solo, estaba junto a Shura.
Shura había reaccionado casi igual como Kirill lo hizo cuando me vio, pero ella no se detuvo al verme como estaba y solamente corrió hacia mi. Me dió un abrazo fuerte y lloro en silencio, si hubieramos estado solos estaría seguro que exigiría la verdad. Mentirle no serviría de nada.
Kirill estaba ahí cerca, solo mirándonos. Entendí que quiso darle su momento a Shura, no sabría cuánto ella me habría extrañado. Pero por lo que Kirill me contó, supongo que demasiado.
Cuando Shura parecía estar más aliviada, los tres estábamos hablando. Ambos me contaban todo lo que pasó en estos días, yo les preguntaba algunas dudas que tenía. En la escuela todo parecía común, pero en ellos tenían nuevas cosas que contar.
Me habían comentado que en uno de estos días ellos dos habían tenido que hacer un trabajo juntos, Zenya quiso irse con otra compañera. Cuando me contaron esa parte, si sentí lastima por ella ya que lo hizo seguro por Shura, ella no quería ir a hablar con otros cuál Zenya se fue con otro compañero. Que mal no pude estar ahí, pensé que Alexei estaría con ellos pero al parecer no del todo aún.
La prima de Kirill ya no se encontraba en casa, seguramente ya se fue al exterior. Kirill también me contó que ya tenía un padrastro, Shura también lo conoció y dijo que era alguien agradable. Ella no solo conoció a él, si no también a Nadya, diciendo que era demasiado bonita. Kirill menciono, entre broma, que en el momento del trabajo ella jugaba más con la perrita en vez de concentrarse. Shura no lo negó.
Seguimos hablando bastante tiempo, en un momento, una de las enfermeras comenta que la hora de visita ya se había acabado. Kirill se despidió de nosotros, me despedí de el con un fuerte abrazo y luego lo ví irse.
Apenas el se fue, la expresión de felicidad que Shura tenía había cambiado por una más sería. Ya me había imaginado que iba a querer hablar conmigo en un momento.
Desde que tuvimos aquella conversación larga en la escuela, ella se volvió alguien de total confianza para mí. Recuerdo aquel día, parecía querer tener valor para preguntarme. Pero la obtuvo rápido, finalmente me preguntó directamente el tema con aquel hombre.
Si no me hubiera visto, de aquella vez que me humillo e insulto en público, seguro que ella no sabría nada de esto. También con eso, supuso que algunos moretones que anteriormente traía eran por esa razón. No quise negarlo en la conversación y lo conté, sentí que era el único momento en el que podía hablar con alguien además de estar escribiendo esto.
Hablamos sobre ese tema, de mi familia por un rato largo. Y parece que, de a poco, ella fue hablando sobre Kirill hasta que por fin lanzó la pregunta.
En fin, ya ahora me había preguntando que hacía en el hospital. Le conté la verdad, espere que me creyera y por suerte fue asi. Con lo que le conté, ella ya sintió odio con Vadim y Dmitry.
Hablamos solo un poco, de nuevo volvió la enfermera a pedirle a Shura que se retire. Ella estaba por irse, pero antes le hice una petición.
Estoy ahora escribiendo todo esto con algo de prisa, ella me está esperando. Ahora ya que estoy aquí, le daré el diario a ella para que lo guarde por mi, igual aún así no tengo mucho que contar estando en el hospital.