18 de noviembre de 1948
"Cuando pensé que todo iba a empezar bien, terminó siendo lo contrario. No sé por qué todo me sale mal, si el problema soy yo o el mundo que me rodea. Solo sé que me siento agotado, como si cada día pesara más que el anterior, y ya no me quedaran fuerzas para seguir cargando con todo"
En el hospital sentí el tiempo eterno, después de una semana y tres días desde la última página que escribí, ya por fin sali del hospital. Mi tío había pasado por mi, yo me sentía demasiado mejor y no tenía señales de ningún golpe.
Por fin sali de ese lugar, realmente me sentía demasiado aburrido. Podría estar el tiempo que quisiera con ellos, deseo ya estar en la escuela.
Llegué a la escuela ya que mi tío me llevo hasta aquí, Kirill no estaba esperandome ya que de seguro no sabrá que salí del hospital. Quise sorprenderlo, en cuanto iba a ir al aula, Nina me interrumpió ya que solo quería saber si yo estaba mejor.
Cuando ingresé al aula, vi que Kirill no estaba allí y eso me pareció algo extraño. Pensé en ir al patio escolar, de seguro estaba allí y si fue así. El estaba sentado en dónde siempre estabamos junto a Alexei, no pensé en acercarme y solo me quedé mirando.
Está vez lo pude ver más feliz de lo que solía estar, con Alexei estuvo hablando más como de costumbre. En un momento, Kirill noto mi llegada y vino a saludarme con emoción, me abrazo. En unos pocos segundos le aparte el abrazo sin pensar, poniendo la excusa que tenía que hablar con un profesor.
No sé molesto, solo quiso esperarme y diciendo que estaría cualquier cosa con Alexei, cómo si nada el volvió dónde el estaba. No quise pensar mucho de como me sentía en aquel entonces, ni en ahora, había preferido ir al aula de una vez.
Me acerque a Shura, que estaba sentada al lado de Zenya. Zenya me preguntó cómo estaba, no se preocupo demasiado y siguió en lo suyo. No me afectó demasiado, ella solía ser así.
En cambio Shura, se levantó de su asiento y me abrazo, estaba feliz por mi regreso. Me comentó que pronto la escuela haría que nos vayamos de excursión por unos días a un bosque, se la notaba bastante contenta por eso.
Yo la verdad por esa noticia no me emocione mucho. Seguro que era para aprender sobre botanica, nos harían hacer ejercicios y otras cosas mas. Sería aburrido, pero no lo demostre en ese momento y solo fingi interés como el que Shura sentía.
En algunos minutos, ya estábamos en clases, todos en silencio. En todo ese momento me sentí raro y algo incómodo al lado de Kirill, quise no hablarle demasiado. Aunque sinceramente, lo he notado distinto.
No estuvo prestando mucho atención a clases, me hablaba en voz baja todo el tiempo, parecía estar más contento. Por más que no me haya sentido tan contento en mi regreso en la escuela, el si lo estaba y parecia estar más atento hacia mi.
Así paso todo el día escolar, con la actitud de el no sabía ni cómo sentirme al respecto. Me pareció algo raro tener que recibir ese cambio de personalidad de golpe, no estaba tan acostumbrado a verlo así. Siempre lo ví como alguien distante y más callado, toda la imagen que tenía yo de el era toda la contraria en el día de hoy.
No sé si que habría pasado desde que me fui, ni porque Alexei se tuvo que acercar a el y no a otros compañeros. Surgieron varias dudas en mi cabeza, pensé en un momento preguntarle a Shura, pero ya sabría lo que estaría pensando de mi.
En los recreos, Alexei se acercaba con demasiada confianza hacia nosotros, hablaba con Kirill y yo solo me quedé callado. A eso le parecío raro, Alexei pregunto si me sentía bien y porque estaba tan callado, le parecía extraño eso de mi.
Con esa pregunta le dije que solo tenía que ir al baño, desde ese momento no me junte con ellos en los recreos. Me quedé al lado de Shura y Zenya, disimule sentirme bien para que Shura no tenga que estar preocupandose por mi.
A la salida de la escuela, estuve guardando mis útiles para retirarme. Kirill me propuso con emoción si quería que vayamos a algún lado. Le respondí que no, que tenía que hacer unas cosas, pero no le mentia.
No estaba enojado con el, solo estaba algo irritado conmigo mismo. Aún así, tenía otros planes y quería ir al hospital donde se encontraba mi madre, Nina ya me dijo en dónde estaba.
Me despedí de ellos y me fui caminando en silencio hacia aquel hospital, mi tío seguro vendría a buscarme en un rato aunque eso no me importaba.
Después de unas horas y de caminar demasiado, llegué al hospital, para que después todo eso haya sido una perdida de tiempo. Entre al lugar y pregunte por el nombre de mi madre, quería visitarla.
La recepcionista estuvo tardando en buscar el nombre de ella ya que no estaba, parecía que no estaba en el hospital y con eso empecé a sentirme preocupado, aún con la esperanza de que encontrara algo.
Se acercó una enfermera hacia nosotros, preguntando si todo estaba bien y la recepcionista le contó. Esa enferma pareció reconocerme y me miró con lástima, se acercó hacia mi poniéndose de rodillas.
Quedé totalmente confundido al verla así, en ese momento estuve imaginando lo peor. Al final, sus palabras fueron como un balde de agua fría para mí y no pude evitar romper el llanto. Que me importaba que estarían pensando de mi, la enfermera me abrazo pero eso no me alivio en nada.
Me sentí completamente devastado, un nudo insoportable me cerraba la garganta y la vista se me nublaba de tanto llorar, sin poder detenerme. Saber que, mientras yo estaba apenas internado en el hospital, esa misma noche había sido el funeral de mi madre. La noticia me atravesó como algo irreal y cruel.
No solo estaba deprimido, también estaba lleno de una furia amarga. ¿Por qué nadie me lo había dicho? Empecé a culparme por no haber estado allí, por no haber podido despedirme, y el odio hacia ese maldito hijo de puta crecía aún más al saber que seguía prófugo. Todo eso me quemaba por dentro.