24 de noviembre de 1948
Hoy ya todo había cambiado, ya era de esperarse por mi decisión de anoche. No pude evitarme haberme arrepentido al instante de la decisión que tome, pero ya no tenía vuelta atrás y sería ridículo hacer que nada paso, sería mejor que evite pensar sobre esto.
Fui a la escuela como cualquier día, apenas en cuanto llegue a la escuela ví que Alexei estaba sentado en mi lugar con Kirill, que Zenya estaba adelante de ellos con otro compañero. Vi que Shura me llamo discretamente para que me siente a su lado, cuál fui sin dudarlo.
Había creído que en ese momento ella me preguntaria directamente que es lo que había pasado, pero no se atrevió a preguntar nada. Igual, se que en un momento lo llegara a hacer y más por su expresión que tenía. No sé que habrá pasado después de que me fui del cumpleaños.
Por un rato largo, las clases habían sido como cualquier otras, pero para mí en un momento no lo fue. A mitad de la clase Kirill había pedido ir al baño, algo que no solía hacer hasta que se acabe la clase, y al tener permiso salió con algo de prisa del aula.
Vi luego a Zenya y Alexei conversando, Zenya lucia molesta y en cambio Alexei como si intentara dejarle algo en claro. No había sido discreto y tenía mi mirada en ellas, cosa que Shura noto y dijo que no los mire, tuvo razón en ese momento así que le obedecí.
En la hora del recreo estuve con Shura, Kirill aún no estaba con Zenya ni Alexei ya que a ellos dos los ví solos. Le pregunté a Shura sobre su cumpleaños y me respondió casi cortante, no la noté tan feliz del todo y llegué a pensar que estaba furiosa conmigo.
Después de unos segundos en silencio, pregunto porque le dije eso a Kirill mientras tenía la mirada en una pequeña hoja que estaba rompiendo por partes. Sabía que no podía evitar la pregunta, eso me quito los pocos ánimos que lograba forzar.
Le dije la verdad sobre mi decisión, yo no quería que el siga forzandose en hacerme sentir bien y no lo logré, no quería que aguante a alguien como yo. Que con Alexei parecia estar mas contento y podría ser el mismo, sinceramente conmigo nunca fue tan así. Y ya con todo lo que estaba pasando, ya no tenía en claro mis pensamientos ni decisiones.
Ella ya lo sabía. Me dijo que arruinaría y no podría lograr nada si yo seguía actuando así de esa forma con Kirill, que lo mío eran simplemente celos, ya que de la nada Alexei me irritaba cuando hubo un tiempo que fue mi amigo. Se lo negué, pero insistio, por todo el malestar que sentía yo no tenía nada en claro que sentía y lo veía de otra forma.
No acepte la verdad, por más que ella tuviera la razón, se que por un lado era mejor que el este mejor sin mi. Estuvo varios minutos, casi todo el recreo, hablandome de lo que opinaba por más que yo siguiera negando. En un momento me cansé, diciendo que no valía la pena hablar de esto porque se que Kirill no siente lo mismo.
Shura no me respondio, solo suspiro y de casualidad el timbre sonó, así que fuimos hacia el aula y no hemos vuelto a tocar el tema. Le pregunté en un momento si estaba molesta conmigo y afirmó que no, por un lado ella entendia mi situación y que todo se solucionaría en cuestión de tiempo. Yo no creo mucho que sea así, no creo que nada vaya a mejorar.
Kirill ya estaba en clases, mantuvo la cabeza agachada por un tiempo corto mientras Alexei parecia estar aconsejandolo. Seguro el estaba triste por lo de anoche, la culpa creció en mi al verlo así y que sepa que era por mi culpa, encima no iba a ayudarlo.
Cuando los estuve viendo, pensé en lo que había dicho Shura hace un momento. Empecé a considerar que tenía sentido lo que ella había dicho, ver a Alexei como un amigo y que después me irritara ya decía mucho, ya ni se que pensar de mi.
Será mejor dejar las cosas así, no me siento con ánimos como para arreglar las cosas, seguro este estúpido sentimiento se me iría a medida que pase los días. Se que Shura esta conmigo para no dejarme solo, pero estoy seguro que en un momento se cansará y se ira con el grupo de Kirill, la verdad ya ni me interesa que pase conmigo. Faltaba poco para que llegara ese día.
Y así paso ya el resto del día escolar, Shura estando a mi lado y los demás entre ellos. Vi que en unos de los recreos Irenka se acercó, hablando felizmente con Kirill, pero no le di importancia. Fue un día totalmente aburrido, tenía que aguantar solo un poco.
A la salida de la escuela me despedí al instante de Shura, ya que sus padres la estaban esperando para irse. Tenía planeado irme a pasar casi el resto del día en la nieve, solo, pero Nina se acercó a mi antes de que me vaya.
Le pregunté si todo estaba bien, pensé que preguntaria como me sentía por lo de mi madre, pero no. Me dijo que no había visto a Kirill ya que se retiró temprano y se le cayó la libreta de dibujos al piso, ella lo tomó antes de que Irenka lo agarre cuando le noto la intención de hacerlo.
Comento que ella no había visto ni una sola página, no quería ver algo ajeno que no era suyo y me confio a mi que lo guardara por el, como era su mejor amigo después se lo entregaria. Sin más nada que decir se fue, yo me quedé quieto allí muriendome de curiosidad para verla, pero elegí hacerlo cuando llegue a la nieve sin ninguna molestia.
Después de un largo camino, llegué a dónde quería y me lance contra la nieve. Me distraje unos segundos en mis pensamientos mientras miraba el cielo, al recordar que tenía en mis manos la libreta de Kirill, quise tomarla y verla detenidamente. Que Nina me haya dado eso lo siento como una señal antes de ese día.
Lo abrí con nervios, con intriga. Si hubiera sabido, era mejor que no la hubiera abierto, eso me hizo sentir mucho peor y no pude evitar enojarme. No quería dejarme llevar por la ira y no romper algo que no me pertenecia, únicamente me pude desquitar con nieve inservible.