30 de noviembre de 1948
Fue un intento fallido, de nuevo me encontré en un hospital, era otro distinto está vez. Agradezco de que no haya sido transladado en aquel hospital, ya ni siquiera lo quería recordar, ni pisarlo. Tampoco quería ser visto de nuevo en ese lugar.
Al parecer la familia de Nina, por lo que me contó, habían entrado unos minutos después de que yo esté inconsciente ya que creerían que aquel hombre había aparecido en cuanto sintieron que habían ruidos en la casa.
Cuando me desperté, pensé que estaría solo o con algún familiar en la sala, pero al parecer no. El estaba ahí, sentado a mi lado abrazandome fuerte, estaba esperando que yo me despertara a mi parecer. Sentir su abrazo fue cálido, pero que haya tenido que saber lo que pasó era lo que me hizo sentir mal en ese instante.
Cuando lo ví a el, estuve preguntandome varias cosas antes de dirigirle la palabra. Tenía dudas que había pasado con mi diario y quien lo tendría, si habían encontrado mi mochila o si algún familiar sabía de lo que hice. Me sentí totalmente preocupado, pero intenté parecer estar tranquilo.
No tenía pensado en si hablarle o no, si hacerme el dormido, ya ni se que era lo que quería hacer. Y al final, termine nombrandolo, mi garganta la sentía algo adolorida en cuanto hable.
Cuando lo mire ví sus ojos enrojecidos, no me cuestionó nada y me preguntó cómo estaba. El parecía estar tranquilo ya que no tocó el tema de lo que hice, por más que actuara a si se que le habrá dolido enterarse de lo que hice. Tomo mi mano cuando se separo del abrazo, no me la había soltado todo el tiempo que estuvo conmigo.
Me sentí algo incómodo de tener que hablarle después de lo que le dije la última vez, pero le pregunté que es lo que pasó mientras dormía. Eso me preocupaba, necesitaba saberlo.
Dijo que no me tenía que preocupar por nada, que mi familia no se iba a enterar de lo que yo hice. El trato de convencer a Nina en la escuela que no le contara a la familia de el en cuanto ella le comentó lo que yo hice. Fue difícil convencerla, pero al final lo logro. También comento que ella por hoy había empezado a juntarse con el grupo, no fue algo tan importante en ese momento para mí.
Me sentí totalmente aliviado cuando supe que mi familia no sabía nada de mi acto, sabía cómo se iban a poner. Pregunte por el grupo y si ellos también sabían, por último que paso con mi diario.
Dijo que el no era el único que sabía de lo que hice, Nina se lo contó a los tres ya que estabamos juntos. Comento que Shura y Alexei se preocuparon demasiado, Zenya solo estaba confundida. Y sobre el diario Nina se lo dió a Shura, diciendo que no lo leyó y queris que ella lo haga. Shura se negó y se lo dió a Kirill, el ahora tenía el diario. Lo traia en su mochila y me lo entrego.
Comento también que le dijo a mi familia que estaba conmigo, quedandose algunos días a dormir. Los medicos le comentaron que yo ya saldría pronto y me darían el alta, ojalá que eso ya sea pronto.
No había prestado mucha atención a lo último que había dicho, estaba pensando sobre el diario y eso es lo que me hizo sacarme la calma que sentía. ¿Acaso habra leído el diario? ¿Se lo habrá mostrado al grupo? ¿Qué pensaría si lo ha leído? Me intente convencer de que no lo leyó ya que actuaba como si nada, si lo hubiera leído se que no estaría aquí conmigo. Le daría asco.
Lo sentí como cualquier otro día en el que me acompaño al hospital, estuvimos hablando un poco de lo que pasó entre nosotros y los demás, por lo menos para solucionar un poco las cosas.
Le pregunté también que tal había sido el viaje y dijo que no me he perdido mucho, fué completamente aburrido. También estuvimos hablando de lo que el ha hecho estos días, ya que yo no hice nada interesante.
Paso un tiempo largo, todo el momento estuvo conmigo hasta que le habían pedido que la hora de la visita había acabado y tenía que irse.
Kirill tomo su mochila y quiso que mañana yo me quedé en su casa, quería pasar un día entero conmigo después de la escuela. Yo acepte, lo extrañaba tanto lo cual no lo dude. Según por lo que dijo el, yo ya mañana me iría de este lugar por suerte.
Se despidió de mi con un abrazo casi largo, se lo devolví sin pensar. Llegué a creer que se despediria con un abrazo como siempre, pero antes de irse beso mi mejilla y se largo de ahí.
Me quedé sin palabras ante eso, era algo que no esperaba en absoluto. No es que me queje, si no al contrario, recibirlo fue realmente lindo, y con solo su despedida me dejó una sensación extraña, suave en mi. Durante todo el día no pude dejar de recordar su visita, imaginando qué podríamos hacer mañana, aferrandome a esos pequeños pensamientos. Ya quiero volver a estar con él.
También estuve pensando en como le hablaría a Shura y a los demás para pedirles disculpas. La verdad si me sentía avergonzado, desde ese momento estuve planeando cada discurso para que decirles. Si no me llegaban a perdonar por lo que les hice lo entiendo, se que yo haría lo mismo si fuera ellos.
Ya ahora me dormire hasta que me traigan de comer y apaguen las luces, dejaré el diario bajo la almohada. Se que ahora tengo que pensar mejor las cosas y cambiar mi forma de ser, por más que me sienta desanimado tendría que hacer un cambio. Espero cuando ya salga de aquí que todo mejore y siga así, que sea todo como antes.