3 de diciembre de 1948
El día de hoy mi abuela me despertó a una hora temprana para que vaya a la escuela, de ahí me vesti y prepare cada útil escolar para ya estar listo. Cuando termine, fui hacia la cocina donde mi abuela me esperaba para desayunar.
Ella no suele levantarse temprano ni mucho menos acompañarme a esta hora. La vi más alegre y amable al hablar conmigo, anteriormente los días en dónde mi madre murió no era muy conversadora conmigo. No sé que le hizo cambiar de sentir, pero solo deseo que no se haya enterado.
Estuvimos hablando un rato, fue agradable y por fin no tuve algun regaño de su parte. En cuanto termine me despedí de ella, al salir tome el autobús para ir derecho a la escuela.
Seguía cansado en aquel momento, observaba aún entredormido la ventana del transporte. En un punto estuve por dormirme, si no fuera por una señora que siempre viajaba allí, hubiera llegado más tarde a la escuela.
Apenas ingresé, lo primero que me fijé fue ver si Kirill estaba sentado en las escaleras, pero no fue así. Para mí sorpresa, el junto a Shura aparecieron detrás de mi, saludandome.
Había creído que llegaron juntos, pero me comentaron que tuvieron que hablar algunas cosas en la dirección. Pregunte el motivo, pero dijeron que era algo sin importancia, no pensé en seguir preguntando y solo fuimos hacia el aula.
Allí ya estaban los demás conversando entre ellos, en cuanto entramos ya habían notado nuestra llegada. Nos sentamos en nuestros asientos, uniendonos a la charla de la que hablaban.
Sentí haber comenzado el día como cualquier otro, cómo si ya nada hubiese ocurrido. Me sentía un poco más feliz, o si podría explicarlo más bien, olvidando todos mis problemas.
El profesor ya había llegado dentro de un rato, toda la clase prestaba atención, de nuevo incluyendome. Pero al decir verdad no mucho, fue Kirill quien conversaba en voz baja conmigo, claro que sin molestia alguna le respondia.
Fue un día bastante tranquilo en la escuela, en el recreo he estado hablando con ellos y en la mayoría del tiempo en el aula estaba en silencio. De lo que ha pasado no lo hable con nadie más, por ahora al parecer Nina y Zenya no han tocado el tema. Solo espero que siga así, ya no quisiera tocar de nuevo esa conversación.
Con Shura he estado hablando un poco más, podría decir que empiezo a verla mejor conmigo, pero no lo puedo asegurar del todo. Aún puedo observar su leve sonrisa y su tono entrecortado al hablarme, creería que se está forzando para hablar conmigo y que todo sea como antes. Aún esa culpa seguía en mi.
Después de varias horas ya salíamos, me despedí del grupo y con Kirill fui a caminar solo unas cuadras más. Hubiera querido que nos juntemos a hacer algo, pero no tendría tiempo ya que su madre lo buscaria debido a unos asuntos que tenían que hacer, la cuál solo nos compramos algo de comer en un mercado.
Quisiera poder tomarlo libremente de la mano, estar junto a él, tal cual a una pareja normal sin que nadie diga nada. Ansiaba por eso, pero no me quedaba más que imaginarlo y estar compartiendo un momento con el en privado.
Nos quedamos un rato conversando, ya en poco tiempo frente a nosotros estaba el auto de su madre. Tocó dos veces bocina, Kirill se despidió de mi en ese entonces y cruzó la calle así subir al auto. Vi que también las dos pequeñas me saludaban desde los asientos de atrás, quien más estaba entusiasmada era Lyuba. Y no solo eso, también me enseñó que Nadya estaba con ellas.
Hace mucho tiempo que no la veia, lamento haberme olvidado de su existencia, con todas estas situaciones que me pasan ya ni siquiera recuerdo las cosas más importantes. Espero después poder visitar la casa de Kirill e ir a jugar con ella, también llevarle un regalo a sus hermanas.
Fui caminando hacia la casa de mi abuela, sabía que era algo lejos, pero caminaría sin apuro alguno. Gracias a eso no me sentí tan agotado, y por suerte no he pensado varias cosas, solamente habían sido cosas sin mucha importancia.
De una vez llegué a la casa, allí mi abuela me recibió con una cálida sopa que me acaba de preparar. Veo que actúa como ella, si quisiera usar la mismas palabras o su actitud. No es algo que me haga sentir incomodo, pero es algo que me gustaría evitar que haga.
Comimos juntos, pregunto mi día y que tal con mis amigos, cada cosa que me preguntaba yo le contestaba y saque un poco más de charla. Al terminar, levante el plato y le ayude a lavar a mi abuela, por más que se lo negara.
Antes de irme, le di un abrazo y fui a la habitación donde me encerré. En ese momento me estaba vistiendo, preparando para acostarme mientras que en un momento sentí el teléfono sonar.
Decidí contestar cuando terminara de vestirme, ya que casi estaba listo y por eso tarde. Pensé que era Kirill, odie al no contestarle, pero en cuanto iba a tomar el teléfono sonó otra vez.
Dude en si responder, ya que el no llamaría dos veces por más que algo pasara. Tampoco creyó que fuera Shura, ya que comento que todo el día estaría fuera de su casa, y con los demás, ni siquiera tenía sus números.
Al final opte por contestar, seguí arreglandome, y en cuanto lo hacía, el teléfono sonaba insistente. Ya sabía de quién se trataba, que se pudra.
Tuve que intentar dormir por un momento con los sonidos del teléfono, no se detenía y empezaba a irritarme. Cómo tenía pensado que no se iba a detener, me asome un poco hacia el cargador así desenchufarlo. Gracias a eso pude dormir en paz en cuestión de minutos.
Dormí varias horas, fue lo único que hice en el resto del día y agradezco a mi abuela que me haya dejado descansar todo ese tiempo. Al ser de noche, ella me levanto para que comiera, vi que me trajo la cena en una bandeja para que comiera en la cama.