El diario de Matvey

CAPITULO TREINTA Y SEIS: 4 de diciembre

4 de diciembre de 1948

Me desperté, cómo siempre a la misma hora, está vez entusiasmado por el día que tendría hoy. Nuevamente desayune con mi abuela y hubo tranquilidad entre nosotros, me preparo una pequeña taza de café suave, aún así no me queje.

Le comenté que hoy llegaría tarde ya que iría a visitar la casa de Zenya, refiriéndome a Zenya como una amiga ya que ella no la conocía. Mencioné que ella vivía en una casa de campo, que era la primera vez que iría y puso interés en eso.

En poco tiempo he llegado a la escuela, no he tardado como las otras veces. De nuevo lo ví allí, sentado en las escaleras y dibujando, mientras las chicas estaban sentadas en el suelo. Alexei también estaba sentado al lado de ellas.

No tarde demasiado en juntarme con ellos, participar en la charla que tenían. Al ser más era difícil organizarnos, ya que los demás pasaban sobre las escaleras y nos teníamos que hacer a un lado todo el tiempo.

Pensé en sentarme al lado de los chicos, pero antes se me cruzó la idea de sentarme junto a Kirill en la escalera. Por eso el se hizo a un lado, apoyandose un poco más cerca de la pared así yo tendría espacio.

Hemos conversado hasta que el timbre sonó, los pasillos se vaciaron de a poco ya que íbamos hacia nuestras aulas. Nos sentamos en nuestros respectivos lugares, aún la profesora no llegaba así que gire a mirar a Zenya.

La interrumpí al hablar con Nina, pero no era algo de que me haya dado demasiada cuenta en ese momento. Le pregunté sobre la salida que nos propuso, si fue algo tonto, pero por mi emoción quería asegurarme más.

Cuando me respondió, la profesora ya había ingresado al aula, y por esa razón, Kirill me pidió que me acomodara. Lo hice sin dudarlo, antes dejando que Zenya termine de contestarme.

El día fue uno común, entre las clases y los recesos con ellos, todo iba bien. Me sentía más contento y aliviado últimamente, ya casi olvidando de todos los problemas que tuve alguna vez, disfrutando el momento.

Después de unas largas horas, llegó el momento que tanto anhelaba el día de hoy, la salida escolar. Junto a mi grupo nos reunimos en la esquina de la vereda, donde no muchos estaban ahí, ya que esperabamos la llegada del abuelo de Zenya.

Mientras esperábamos, conversamos un poco. Minutos después, un tiempo largo, había llegado y se estacionó dónde nosotros estábamos.

Venia en una camioneta roja, no era una grande, con la apariencia desgastada y mínimamente manchada de barro, hacia claro la evidencia que era alguien del campo. Zenya se subió delante junto a su abuelo, en aquel asiento solo habían dos espacios ya que era pequeño. Y mientras nosotros estábamos en el baúl de atrás, de ahí arranco.

El trayecto fue divertido, sentir la frescura del aire y ver el paisaje, era algo entretenido para mí. Algo nuevo, nunca había viajado ni pensando en viajar en un auto así.

Converse vario tiempo con quiénes estaban a mi lado, obviamente me senté cerca de Kirill, pero manteniendo una minima distancia. El camino había sido duradero, hemos tardado en llegar y en un momento nos cuestionamos de todo el recorrido que tendría que hacer Zenya para llegar y salir de la escuela.

Ya habíamos llegado, al fin. Nos bajamos del baúl con cuidado y acompañamos a quienes estaban delante hacia la casa, para ser una de campo era una bastante bonita. Y al lado de la casa, había un gran corral, ya quería ir a verlo.

Dentro de la casa estaba la abuela de Zenya, nos dió una cálida bienvenida y sirviendonos el almuerzo. Estuvimos comiendo, platicando y riendo entre todos.

Shura era quien más hablaba y mostraba confianza con los ancianos, era de esperarse ya que ella había venido más tiempo a este lugar. Aún así, trate también de hablar al mismo ritmo que ella con los abuelos de Zenya.

Nos quedamos un tiempo más charlando aunque hayamos finalizado de almorzar. El momento que espere ya había llegado, la abuela de ella le pidió a Zenya que nos lleve a ver a los animales mientras ella limpiaba la mesa.

Ella accedió, se levantó de inmediato y la seguimos. Fuera de la casa, yo estaba junto a Kirill caminando y no pude evitar mencionarle mi emoción. El solo sonrió levemente, comentando que era notable en mi todo el momento. Sentía gracia de mi actitud.

Entramos, el lugar era grande como lo imagine y había variedad de animales. Allí estaban caballos, conejos, gallinas, cabras, vacas, ovejas, cerdos y muchos mas animales encerrados en una celda.

Me mantuve en absoluta calma, sin exaltarme, mientras Zenya nos guiaba a cada sección para que viéramos ordenadamente los animales. Si está granja hubiera sido de Shura o Kirill, me apresuraria en ver los animales y poder expresar más mi emoción.

Todos los animales de allí estaban hermosos, fue interesante verlos y poder acariciarlos. Bueno, aunque me rei cuando una de las gallinas correteaba a Kirill. Permanecio un poco calmado pero inquieto y nervioso, le pedía a Zenya que se lo quitará de encima.

Y lo que menos espere, fue cuando fuimos a ver las cabras. Muchas de allí eran adultas y solo había unas pocas que eran pequeñas, sin embargo una de ellas me llamo la atención. Eso fue porque ví que traía amarrado suavemente un lazo amarillo como si fuese un regalo.

Cuando le pregunté a Zenya del porque, ella inmediatamente saco a esa cabra pequeña del lugar y cerró nuevamente la reja con cuidado. Me lo entrego, diciendo que era un regalo para mí cuando saliera del hospital.

Me quedé callado, sin palabra alguna, sinceramente no sabía que decir. Nunca me llegue a imaginar un acto así de ella, no pensé en negarme y luego intentaria convencer a mi abuela de quedarnoslo.

No pude evitar llorar de la emoción, no fueron demasiadas lágrimas, pero fue como me mostré agradecido. En unos pocos minutos calme mi llanto, ya soltando a mi pequeña mascota y abrace a Zenya sin pensarlo.

Ella apenas me abrazo, en pocos segundos me aparte. Mientras le estuve agradeciendo, Shura estaba aprovechando de hacer un moño con el lazo que traía el animal. No era algo que me llamara la atención, pero si al ver que la cabrita mordió el moño y estaba dispuesto a no soltarlo, que Kirill intervino para que lo suelte sin ser bruto.



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En el texto hay: #boyslove, #secretos, #asesinato

Editado: 06.03.2026

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