11 de diciembre de 1948
Me habían levantado temprano para que vaya a limpiar, a la misma hora de la que siempre me despertaba para ir a la escuela. Ella me dijo que se iba a hacer unas cosas, iba acompañada de aquel hombre, y yo debía de limpiar su habitación. Si tocaba algo iba a castigarme horriblemente.
Subí a la habitación y antes de limpiar quise recorrer el lugar. Era un pasillo largo pero corto de espacio, al subir cerca había un baño y al fondo una habitación, supuse que era la de ellos dos.
Era un cuarto pequeño, amplia y luminosa. Cada objeto de allí estaba ordenado, con tan solo observarla un poco dude en que lo que debería limpiar.
Tendí la cama que habían dejado desordenada, después tuve que limpiar cada mueble y por último el piso. Antes de salir ví si algo me faltaba de limpiar, al parecer no era nada más.
Me sentía demasiado cansado, hubiera pensado en dormir al terminar ya que no debía hacer más nada o por lo menos no me han dicho que más necesitaba. Pero la idea de dormir se arruinó, la niña se había levantado exigiendo que quería algo de desayunar.
Me hubiera negado, pero para estar tranquilo de una vez me levanté de vuelta para terminar de una vez. Me levanté y empeze a prepararle una taza de té con algun acompañamiento que encontré por ahí, que eran unas cuantas galletas.
Aún Mikhail no se había despertado, mientras que su hermana seguía desayunando yo limpiaba algunos platos que había allí. En poco tiempo me arrojo la taza de té de manera imprevista, diciendo que estaba asquerosa.
Mis raspones empezaron a arder más por el líquido caliente que tiró hacia mi, y los pedazos de vidrio estaban esparcidos por todo el suelo.
Maldita desagradecida.
En silencio tuve que soportarlo y solo limpiar un desastre que ni siquiera provoqué, cuando ya había terminado fue el momento donde Mikhail ya se había despertado.
Noto que yo estuve cansado, pero más que eso nada. Dijo que el se hará el desayuno y que vaya a descansar un rato, pronto me levantaria en cuando el iba a salir.
Su hermana cuestionó la acción, desaprobandolo, pero Mikhail solo pidió que no siguiera hablando. No quería dormir en el sillón, aunque ya estuve por dormir allí de alguna forma, el dejo que durmiera por un rato en su cama.
Sentí algo de nervios al entrar al cuarto, era un poco más grande que la habitación de sus padres. La de su hermana era más pequeña y pude distinguir por el color de las sábanas, sin pensar mucho fui a acostarme en la cama de Mihkail.
Era bastante cómoda, en poco tiempo me dormí de inmediato. No pude descansar mucho, pero tampoco había sido poco tiempo, Mikhail me había despertado para que salieramos como acordamos.
No había nadie aun en la casa más que su hermana, que pareció que no se percató de que vayamos salido. Íbamos a tomar caminos distintos, solamente nos acompañamos algunas cuadras más adelante antes de tomar el camino que seguiamos.
Hemos hablado un poco, le pregunté sobre que haría hoy o dónde iría, respondiendo que solo iría al parque con unos amigos. Y en cuanto me preguntó solo le dije que me iría a juntar allí con un amigo.
Si que decir eso fue algo estúpido de mi parte, le pareció algo extraño que solo me junte en un lugar solitario con un amigo. Rápidamente le expliqué, y menti, que era el único amigo que tenía desde pequeño y muy pocas veces nos juntamos allí.
El no dijo nada más, pareció preferir dejarlo hasta ahí. Creo que la excusa que use fue estúpida y poco creíble, solamente espero que no llegue a sospechar o creer algo de mi. Lo que sería de nosotros en realidad.
En la cuadra donde nos íbamos a separar nos despedimos y seguimos de allí nuestros caminos, yo seguí derecho a diferencia de el, que doblo en otra cuadra. No tarde mucho en llegar por suerte.
Aún Kirill no llegaba, así que mientras lo esperaba me senté sobre la nieve y dejé mi mochila al lado mío. Estuve un largo tiempo así hasta que al fin llegó, deje soltar una sonrisa al instante.
Me levanté y lo saludé con un fuerte abrazo, se que había pasado poco tiempo desde que lo ví, pero aún sentía extrañarlo mucho.
Antes de hacer algo estuvimos hablando de algunas cosas, en un momento de la conversación el me preguntó porque no me contestaba las llamadas. Recordé que le dije que estaba en el edificio, lo único que paso por mi mente para mentirle fue que no tenía teléfonos en la casa.
Me creyó, o eso quiero imaginar. No siguió tocando el tema y propuso que hagamos algo para no aburrirnos, cómo cada día que veníamos a este lugar hacíamos un muñeco de nieve o nos lanzabamos bolas, a veces hacíamos otras cosas con la nieve que se nos ocurrian.
Fue divertido pasar tiempo con el, pero dentro de unas horas nos cansamos y estuvimos recostados sobre la nieve mientras mirábamos el cielo. Teníamos nuestras manos tomadas en ese entonces.
La charla que tuvimos está vez había sido más personal, diferente a las que teníamos últimamente. Quien había iniciado fui yo, porque notaba que estaba actuando algo raro y sentía que algo me ocultaba. Pero era de esperarse que me lo iba a negar, aunque no lo estuve allí.
Seguí cuestionando, se que se trataba de un tema importante y quería que tenga la confianza para decirmelo. Por esa razón discutimos, así que furioso me fui del lugar dejándolo solo.
Vi que a mitad de camino venía Mikhail, con verlo solo le dije que nos vayamos y menti que Kirill se fue. Sin decir nada me acompaño hacia esa horrible casa.
Yo le había contado todo, cada cosa de mi e incluso mis problemas, era injusto que el estaba para mí y yo no para el. Se supone que estamos en una relación, pero ya ni siquiera siento que estemos en una. Sigue con la misma desconfianza de guardarse las cosas y tenemos más tiempo fingiendo ser amigos en vez de mostrar lo que realmente somos. Esto me está agobiando.